lunes, 13 de julio de 2009

PRONTA Y EXPEDITA

Como que este país no puede ya darse el lujo de interrumpir la impartición de justicia con motivo de ¡vacaciones!

Urge que los legisladores revisen cómo le vamos a hacer, pues es absurdo que se detengan los procesos quince días o un mes, dos a tres veces por año, en todos los ámbitos.

Eso para nada es acorde con el ideal de justicia pronta y expedita. Menos en las condiciones de urgencia en que vivimos.

Si hay que pasar por encima de sindicatos o abolir abusivas "conquistas laborales"...pues hay que hacerlo, pero ya.

miércoles, 17 de junio de 2009

METZERI

METZERI

Me pides un poema.

“Miren, –dirás- tengo un padre poeta:
ha logrado unos versos
que, leyéndolos,
lo hacen a uno vivir para siempre.

Nadie como él
sabe describir la noche
en que nací,
cuando atravesamos ululando
la ciudad del dios
de la cabeza inclinada.

Ocho de abril, 1996, 22:35 horas,
las jacarandas destellaban.

Antes de salir escuché mi nombre:
era él que resignado me bautizaba,
mientras en su mano sostenía mis primeros mil gramos.

Miró de reojo a mi madre,
ella estaba en un grito.”

Yo sé: quisieras mejor
que este poema
hablara de la vida de tus ojos,
de la pícara sonrisa
que es el cetro
de tus ochenta amigos.

Pero hay palabras
que no debemos olvidar
aunque se remojen en cada escena:

la incubadora

el hospital

el hospital

el rumor del oxígeno en la noche

el diminuto puño
apretado hasta rehacerte
con las uñas clavadas,
la línea entera del destino.

tus manos y tus pies alfileteados,
sujetos con mangueras y cables,
como una valiente Gulliver
atrapada en el país de las cofias.

tus cicatrices, mías, todas…

(¿Ves lo que te digo?)

Yo sé: quisieras mejor
que hablara de tus luces,
de tus modales con gracia,
del arco iris que te nimba
en cualquier estación.

Del día cuando sin querer
te nos apareciste en la tele.

O de tu figura armoniosa…

Pero hay que recordar también
los montes claros,
el camino de la escuela,

yo acariciaba tu mano herida
antes de cruzar la calle,

este callejón de poesía
a donde ahora me llevas,

con vericuetos, y esquinas:

Las casas llenas de gorjeos
donde vivimos.

Las ciudades que visitamos.

Los mares y albercas que te escucharon reír
buceando en sus atardeceres.

Tu hermano y tú danzando
juntos en la tierra, zumbando en las alas
de los aeroplanos

Te advierto que hoy tienes trece
y aquí permanecerás en ese encanto,

no importa que mañana

alguien llegue a tu rescate

con otro poema.

miércoles, 10 de junio de 2009

¿VOTO EN BLANCO?

¿Voto en blanco? Cuestión de que los dirigentes partidistas se pongan abusados para aprovecharlo.

Muchos estaríamos dispuestos a votar por cualquier candidato a diputado, de cualquier partido, que nos ofrezca por escrito y ante notario, promover iniciativas legislativas que propongan:

a)Reducir de manera sustancial el financiamiento a los partidos.

b)Reducir a la mitad la cantidad de diputados.

c)Eliminar las candidaturas plurinominales.

d)Reelección de diputados, alcaldes y jefes delegacionales.

Esas propuestas sí nos interesan a los ciudadanos. Con un solo partido que hiciera suyas las iniciativas de los promotores del voto blanco, todos ganaríamos.

viernes, 1 de mayo de 2009

CURRICANEANDO EN EL CHUMPÁN




Cuando viajas por la carretera que va de Emiliano Zapata, Tabasco, hacia el río Chumpán, en Campeche, se van cruzando por el camino algunos compañeros de paisaje. Por ejemplo los guaraguao, aves combinación de águila con buitre que acechan desde los árboles a la orilla de las carreteras, para alimentarse de los despojos de cualquier animal que pudiera ser atropellado.

Su menú consiste en tejones, mapaches, liebres, iguanas, tepezcuintles, zorrillos, coyotes, puercoespines, e incluso aves como los tapacaminos, pájaros singulares que acostumbran no moverse de su sitio aunque el mundo les pase por encima con todo y llantas.

No se piense que uno va alegre por ahí, masacrando especímenes como los que he mencionado. Sin embargo es inevitable que cada tantos kilómetros de pavimento se encuentren los restos diseminados de cualquiera de ellos.

Amanece y el sol apenas comienza a levantarse en medio de la bruma que convierte de ensueño el paisaje horizontal salpicado de árboles y de palmeras.

De forma equivocada, los campesinos han desmontado sus selváticas parcelas mediante la quema, -hectáreas enteras-, para dar paso a los pastos que en los meses siguientes alimentarán a un ganado que para estas fechas se está muriendo ante nuestros ojos por la sequía.

Las pieles y cornamentas abandonadas, los animales moribundos, se cuentan por decenas a la orilla de la carretera, desde que salimos de Zapata. Las zonas de potrero presentan en su mayoría un color dorado y la lluvia no llega. Hay quienes tienen pozo, riego o tecnología y mantienen extensiones verdes bien cultivadas. Irónicamente, junto a los alambrados que preservan estos ranchos hay gran cantidad de reses muertas.

Al llegar a nuestro destino, un pueblo situado debajo de un puente junto al río, subimos a una lancha las hieleras, las provisiones y las cañas. El río tendrá en su parte más ancha unos dos kilómetros de orilla a orilla. Pero el ancho promedio es de unos trescientos metros. El Chumpán desemboca cincuenta kilómetros abajo, en la Laguna de Términos.

La orilla está bordeada de mangles blancos casi en su totalidad; éstos hunden sus raíces en el fango, proporcionando cobijo a gran variedad de animales. Todo es un continuo de follaje verde, palmeras, lirios, plátanos, mangos y árboles de flores, frutos y maderas exóticas.

Desafortunadamente, a pesar de esta explosión vegetal propiciada por el agua, en grandes tramos se puede apreciar que la selva termina a no más allá de unos metros de la orilla, debido a la quema que he descrito.

El tipo y tamaño de los peces que uno encuentra está en función de su proximidad a la orilla y la profundidad del río. A la mitad encontrará uno las especies más grandes, entre ellas los sábalos, peces robustos que sin embargo parecen no ser tan apreciados como alimento en la zona, debido a que su carne tiene gran cantidad de espinas, por lo que generalmente se les cocina desmenuzados, en “minilla”.

Entre el centro y la orilla, uno podrá pescar los robalos, esos sí muy codiciados por su carne limpia y de excelente sabor. Recuerdo haber visitado este mismo lugar hará unos quince años, y la pesca en esos días era abundante y de muy buen tamaño: los robalos que obtuvimos entonces pesaban cuatro o cinco kilos. En esta ocasión hubimos de conformarnos con ejemplares de algo más de 500 gramos.

Andrés, nuestro lanchero, explica que lentamente han ido terminando con la antigua abundancia algunos inconscientes que a pesar de estar prohibido, pescan con grandes redes de malla chica, que se llevan prácticamente todo cuanto encuentran por el río, no dando oportunidad a los ciclos de reproducción natural.

Las mojarras se localizan en lugares frondosos, escondidas entre las raíces de los mangles, donde es posible pescarlas con un sedal de mano y algo de paciencia. Carnada: corazón de res. Aunque suene repulsivo, a las mojarras les encanta esta víscera, y pudimos obtener con ella algunos ejemplares de las variedades Roja y Castarrica; éstas últimas de aspecto atigrado.

También entre las raíces habita una gran cantidad de jaibas, de coloración entre azul y roja, que se alimentan de los desperdicios de los peces, y de los animales muertos. Junto con los bagres, los peces bigotudos que todos conocemos, las jaibas se encargan de mantener la limpieza de los bajos fondos.

El agua aquí, por increíble que parezca, es salada pues por ser temporada de “secas” el mar penetra río adentro los cincuenta kilómetros que mencioné, y aún más. De ahí la profusión de mangles, especie vegetal habituada a la salinidad y que yo ubicaba más bien muy cercana a la costa.

Por motivo de la entrada de mar, los pescadores han avistado en esta temporada algunos tiburones surcando las tranquilas aguas de tierra adentro.

Otro temor: los lagartos. El año pasado hubo una crecida tal que desbordó numerosos pantanos y lagunas interiores que son hábitat natural de los caimanes. Estos reptiles entonces se diseminaron por el río Chumpán, y algunos otros, provocando que en las aldeas situadas en sus orillas, los padres prohíban a sus hijos bañarse sin vigilancia en sus aguas, como lo habían hecho hasta antes de la crecida.

Observamos grupos de cuatro a seis turistas en lanchas confortables, con chaleco fosforescente, toldo y buenos implementos, pasando rápidamente junto a nosotros, haciendo olas, dirigiéndose cada quien a los lugares “secretos” donde todavía es posible capturar buenos ejemplares de pesca.

Por nuestra parte nos dedicamos, con bastante éxito, a “curricanear” desde nuestra modesta lancha: pescar engañando al pez con una cucharilla brillante que va girando o vibrando conforme la embarcación se mueve lentamente y en paralelo a unos metros de la orilla.

Por su voracidad, el robalo se engancha con el anzuelo al confundir el currican con un pequeño animal de colores vivos. Alberto llevó varias cajas llenas de las clases más variadas de curricanes que pueda uno imaginar: de arco iris, con pluma, plateados, dorados, en forma de pez o de insecto; amarillos, rojos, etc. En tres días de pesca los utilizamos todos.

Hacia las doce del día los peces quizá se van a trabajar o a echar la siesta, pues es hora en que ya no pica nada. El sol empieza a calar duro y advertimos que es hora de retirarnos. Regresamos con el motor a toda marcha hacia la aldea. Al llegar, Andrés extrae las vísceras de los pescados con un machete, y ya limpios son cargados en las hieleras y subidos a la camioneta, junto con toda nuestra parafernalia de cañas y anzuelos.

Desmañanados, insolados, cansados, pero contentos, nos dirigirnos hacia la fresca palapa del rancho de Horacio, donde nos esperan unas estupendas puntas de filete a la mexicana. Por cierto que aquí, en Campeche, los filetes suelen ser de venado.


lunes, 6 de abril de 2009

LLEGÓ ABRIL

POR AQUÍ PASÓ

Ataviada de jacarandas
llega abril y su poesía,
con explosión de lilas y reflejos.

El alba se me aparece sobre la almohada:
eres tú lloviendo flores en el corazón,
enlluviándome
con esas pestañas largas
que acarician la mañana.

En tus ojos,
huellas de la noche entintada y caliente dicen:
por aquí pasó.

Sobre las plumas describes el plan,
las argucias y los atajos que siguen,
mientras crepito en suavidades que me prenden
como besos de agua viva.

Tus manos no dan reposo
sino hasta la rendición fortuita
o el encuentro.

lunes, 30 de marzo de 2009

JAIME SABINES, ANIVERSARIO LUCTUOSO

INTERVENCIÓN DE ROBERTO MENDOZA AYALA
CASA JAIME SABINES, CIUDAD DE MÉXICO MARTES 24 DE MARZO DE 2009

Existe una sola razón para la poesía, que los que escribimos pretendemos secreta, y que consiste en lanzarnos con todo y chivas hacia el futuro. Llámese afán de inmortalidad o simple curiosidad por anticiparnos al qué dirán de nosotros en nuestro sepelio.

Paradójicamente, quienes estamos aquí reunidos con motivo de la muerte de Jaime Sabines, lo hacemos en ambiente festivo. Se lamenta, sí, la ausencia de su figura poderosa en nuestras letras. Sin embargo, se festeja el cúmulo de palabras e inteligencia fulgurante que nos legó y que sólo se extinguirá, acaso, el día de nuestro fin como especie sobre la Tierra.

La poesía de Sabines es supernova cuya luz viaja, traspasa, y se refleja. Poesía relámpago: grieta que se abre inesperada en la pared del mundo. La luz que hoy vemos, intensa y prodigiosa, llega hasta nosotros desde el pasado y seguirá brillando mucho tiempo, trascendiendo el nacimiento y la muerte del ciudadano Jaime Sabines, así como también la muerte de cada uno de los aquí presentes. Y todavía después de eso, poesía quedará para testimonio de la humana existencia.

Para conmemorar apropiadamente a Jaime Sabines en estos aniversarios, deberíamos medir su tiempo en años luz.

Me despido leyendo un poema suyo:

ME DUELES

Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma búscame,
escúchame.
En algún sitio mi voz, sobrevive, llama,
pide tu asombro,
tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, qué ternura
de luz ensimismada,
qué dibujos de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.

jueves, 5 de marzo de 2009

¿REHABILITACIÓN?

Lo he sugerido en otras ocasiones y lo reitero: la única manera segura y eficaz para aplicar la pena de prisión consiste en el aislamiento individual y absoluto de los reclusos.

Hechos vergonzosos como los sucedidos ayer en la cárcel de Ciudad Juárez, y que cobraron la vida de 20 presos, sería imposible que ocurrieran si se eliminara la convivencia entre ellos.

Vale ya la pena que se considere si como sociedad estamos haciendo lo correcto al fomentar y pagar con nuestros impuestos una supuesta rehabilitación de los delincuentes, que en los hechos jamás se da.

Hago un llamado a nuestros diputados para proponer una iniciativa que transforme de raíz los reclusorios y el sistema carcelario, que tenga como base la no convivencia entre los detenidos, para preservar a toda costa la integridad física de éstos, y para hacer nula toda posibilidad de reciclaje criminal.