viernes, 20 de marzo de 2020

NEMONTEMI JOURNAL

New York City, 19 de marzo de 2020, jueves.

Quiero dejar aquí constancia de estos días aciagos llenos de inseguridades y temores por el coronavirus. Haré un seguimiento especial de la ciudad de Nueva York --donde habitualmente resido, y donde he estado recluido junto con mi esposa desde el 8 de marzo de 2020-- y también de mi país, México, donde viven dos de mis hijos y la mayor parte de mi familia directa. Asimismo, agregaré alguna información de Sydney, Australia, donde vive una de mis hijas.

Será un ejercicio libre, con notas y comentarios de los temas que surjan o me interesen, no necesariamente relacionados con la pandemia; un recuento del día a día desde mi perspectiva, que al final pueda ofrecer una imagen de conjunto del tiempo que me ha tocado vivir. Cuando sea necesario precisar datos, citaré fuentes de información confiable o verificada. Espero, con suerte, dentro de algunos años volver a este reporte personal de este periodo oscuro de nuestro planeta y obtener alguna reflexión que pueda ser útil.

Para entonces supongo que ya habremos superado las desgracias que ahorita solamente se asoman de este lado del mundo. En China, en Italia y en España los muertos han sido ya miles, la capacidad de respuesta de sus gobiernos rebasada, aunque en esos lugares la "curva" de la epidemia empieza a descender o a "aplanarse". De alguna manera no hemos sido tan vulnerados en Nueva York. La esperanza de continuar así es poca, pero sin duda la mantenemos.

Nueva York nunca ha sido silencioso. El volumen de las sirenas de bomberos y ambulancias es particularmente alto y las emergencias son la constante aquí. Incluso en este periodo de cuarentena, desde la altura de mi piso escucho a cada tanto esos estridentes sonidos abriéndose paso por las avenidas, como en cualquier día normal de esta ciudad. ¿Dónde será ahora el incendio, por qué el accidente si el noventa por ciento de nosotros estamos en reclusión voluntaria? Alcanzo a ver las torretas parpadeando por la Sexta Avenida, pasando Herald Square, y perdiéndose subiendo hacia Central Park.

Antier salí a la calle para comprar algunos víveres. Extremé precauciones y tomé nota mental: debía abstenerme de tocarme la cara mientras estuviese afuera. El doorman, con los guantes puestos, me abrió el paso a la mañana fría de Manhattan. Apenas di vuelta a la esquina del edificio, me rebasaron dos personas caminando, una de ellas iba fumando.

Sin desearlo tomé una bocanada profunda del humo del cigarro y me sobresalté pensando que podría provenir de unos pulmones infectados. ¡Maldita sea! Haberme cuidado tanto las dos últimas semanas para venir a contraer la enfermedad de la manera más estúpida. Me tranquilicé, confieso que no del todo, al recordar que este virus no resiste temperaturas mayores a los 26 centígrados. El humo era cálido, provenía de un cigarrillo encendido, el interior de un cuerpo debería estar a 36.5 grados...

Con suerte eso será suficiente, lo sabré en dos semanas si es que antes no me he contagiado con la manija de una canastilla infectada o al agarrar un frasco de mermelada en la tienda. El demonio vive por doce horas adherido a las superficies planas, en especial de metales y vidrios. En todo eso pensamos.

20 de marzo, viernes.

Apenas es el viernes. Veo con preocupación los datos y las gráficas en la página mundial acerca de la pandemia. De ayer a hoy hay miles y miles más de contagiados y muertos. Se siente miedo, no importa que uno esté sano.

Cuento del caeme-bien:

Sí, ya sé que te acabas de despertar y con fastidio recuerdas que el coronavirus ronda por el mundo, que el cielo en Manhattan hoy seguirá gris aunque estaremos a 26 bochornosos grados, con lluvia. Y que estarás emparedada un día más.

¡Pero amor, estás conmigo! Qué afortunada eres.

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Que a partir del domingo empieza el verdadero encierro, dicen. Por más que uno quiere no se le ve la cresta a esta ola, seguimos cuesta arriba. Escucho que de ayer a hoy pasamos de 4000 a 8000 casos confirmados en el estado.

21 de marzo, sábado.

Así amanecen las estadísticas...la gráfica de la parte inferior derecha es inquietante. Mientras que China, Corea del Sur y Singapur han logrado contener el virus aplicando cientos de miles de pruebas para detectar y aislar a los portadores asintomáticos, en Europa y Estados Unidos no ha habido esa rapidez ni la capacidad para actuar sistemáticamente, y nuestra curva continúa ascendiendo punto a punto cada día.




En México ayer por la noche reaccionaron y se anunciaron medidas de aislamiento (tardías) para el lunes 23.

Arumi, cuerpo cortado, me avisa su hermano. Ya le envié un mensaje: en dado caso lo indicado es el paracetamol, no el ibuprofen. Que no pase del susto.

Manhattan es como un barco trasatlántico con pasajeros infectados, atracado a la orilla del continente. Los edificios son las chimeneas de esa nave. Se ve el mar y hay capitanes y meseros. Camarotes donde estamos confinados.

Hoy hace exactamente 2 semanas que tuvimos la reunión en la biblioteca Riverside para leer los poemas de la antología 2019 del taller. Han pasado los 14 días de rigor, periodo dentro del cual se incuba el virus y se presentan síntomas, y hasta ahora no tengo noticia que alguno de los poetas que asistimos (con precauciones en los saludos y distancias entre nosotros) esté enfermo, me enteraría muy rápido a través de Facebook. Hoy llamaré a algunos de mis amigos para saludarlos.

Eduardo me pasa lo del saludo maya. Creo que así vamos a saludarnos de aquí en adelante, incluso cuando haya pasado esta crisis:


Una buena: mi papá, 83 años, deja de trabajar a partir de este lunes. Esto en Ciudad de México. Los adultos de 60 y más y las embarazadas deberán permanecer en casa hasta que termine la emergencia, se estima que dentro de uno a dos meses.


22 de marzo, domingo.

A las nueve de la mañana estaba haciendo ejercicio en la sala cuando empecé a escuchar el fuerte rugir de motores. Me asomé hacia la Sexta Avenida y había ahí entre ocho a diez automóviles deportivos de colores vivos: verdes, rojos. En cuanto los semáforos se pusieron en siga, los conductores se lanzaron a toda velocidad hacia Central Park. La gente empieza a hacer cosas extrañas aprovechando la circunstancia de esta ciudad desierta.

24 de marzo, martes.

Hoy me despertaron las sirenas de bomberos y ambulancias. Me levanté francamente alarmado, fue un concierto de decenas de vehículos, uno tras otro. Sigo sin entender cómo en esta ciudad, ahora de calles vacías, los vehículos de los servicios de emergencia circulan con el volumen a todo lo alto para "abrirse paso". Sabemos que en los hospitales están pasándola muy mal por la saturación y la falta de algunos insumos; quiero pensar que la ruidosa caravana venía del aeropuerto con las mascarillas y los respiradores que hacían falta.

Desde Australia me comenta Enid que el gobierno ya trabaja en la recuperación económica para preservar negocios y empleos una vez que termine la crisis sanitaria. Desde ahora, miles de personas que pagan una renta o hipoteca por su vivienda se verán aliviados gracias al apoyo gubernamental en ese rubro. Negocios de todos tamaños recibirán subsidios proporcionales para sostener a sus empleados en estos meses y después poder reanudar operaciones. Eso allá.

Aquí en Estados Unidos se están discutiendo en el Congreso planes similares a nivel federal. No se ha autorizado aún el dinero ("trillones de dólares") debido a que Donald Trump -para variar- busca beneficiar a las empresas de sus amigos y aún las suyas propias eliminando la transparencia en el destino de los recursos, en tanto que los demócratas quieren asegurar que se etiqueten adecuadamente para que lleguen a las personas y a las empresas que realmente los necesitarán.

Veo aquí la refinada perversidad del "agente naranja": propone un problema, algo turbio que no viene al caso, para empantanar la discusión y así culpar a sus adversarios de no responderle a la gente con rapidez y eficiencia. ¿A quién va a culpar Trump por el retraso en la liberación de los recursos? A los demócratas. Él sigue en campaña y se va a agarrar de lo que sea, aunque sea inmoral, con tal de asegurar la reelección que se le está escapando de las manos.

En México las cosas se ponen cada vez peor. Tenemos por supuesto, la emergencia sanitaria que no ha mostrado aún toda la crueldad que se espera nos azote. Pero tenemos también un presidente perverso y retador que a estas alturas es un ejemplo mundial de anti-liderazgo frente a la pandemia. No pasa día sin que nos recete un nuevo asombro debido a su estulticia o a su ignorancia, ambas tan flagrantes que entre amigos y famila comentamos desconcertados cómo es posible que alguien pueda ser tan primitivamente estúpido.

Las opiniones se dividen: o realmente es un estúpido, o se comporta a propósito como tal. Pero yo sospecho que el señor Andrés Manuel López Obrador está dañado psicológicamente y que sus actos corresponden a los de alguien que está viviendo una fantasía en la que él es el presidente de un México que ya solo existe en su cabeza, y que equivale en diversas circunstancias al que vivieron sus "héroes" infantiles: Lázaro Cárdenas, Benito Juárez y Francisco I. Madero.

Él cree ser una especie de reencarnación simultánea de estos tres personajes, y ha venido del pasado para "salvar" a México y llevarlo a una etapa dorada en la que el petróleo será nuevamente la base del desarrollo del país (¡Cárdenas!). Para ello ha de vencer los obstáculos que le ponen los "conservadores" y se siente a gusto recorriendo los caminos polvorientos del país en una carroza, tal como lo hacía el presidente indígena (¡Juárez!).

No es necedad que el tipo hable obsesivamente en sus conferencias mañaneras de los temas que están improntados en su mente perturbada, como si estuviese dirigiendo un país en donde el coronavirus no hubiese llegado ya para causar estragos. Esta pandemia para él es solo un obstáculo, una anomalía que no debe apartarlo de sus fantasiosos planes, pues algo así nunca estuvo contemplado en la ruta de aquellos viejos presidentes a los que él piensa igualar en gloria.

López es apóstol y supersticioso (¡Como Madero, el "Apóstol o Mártir de la Democracia"!), cree en Jesucristo y aunque nunca lo ha manifestado abiertamente, se sabe que profesa una religión evangélica. Se cree invulnerable, eso pienso, porque él considera que aún no ha culminado "la misión" para la que está destinado. Fuerzas superiores lo librarán de cualquier mal en el trayecto. Si alguien quiere una respuesta del porqué de su "estrategia" anti-crimen de los "abrazos" y la creencia en el "México amoroso", aquí hay una explicación. ¿Por qué López se "conduele" del cautiverio "inhumano" del Chapo Guzmán? ¿Por qué ha visitado en Badiraguato a la mamá del Chapo? ¿Por qué ordenó soltar a su nieto Ovidio Guzmán, cuando fue capturado en Culiacán? Porque todos ellos son "hermanos" en la fe evangélica y la prueba está en los escapularios que comparten López y Ovidio, así como las lecturas vespertinas de la Biblia en Palacio Nacional a cargo de un tal Farrera, uno de los pastores más influyentes en el pensamiento del presidente y varios de sus allegados.

Pero todavía nos falta el mártir. Pienso entonces en la exposición física innecesaria y voluntaria del presidente -"a mí me cuida el pueblo"-; en la disolución del Estado Mayor que era encargado de la seguridad del presidente; sus vuelos en aviones comerciales, y últimamente, en plena crisis sanitaria y económica, en su público rechazo al gel antibacterial y su franco desafío a la ciencia médica abrazando y besando a sus incautos y fieles seguidores con una animosidad rayana en la locura.

En la reunión multitudinaria de hace tres días en la que besuqueó a una niña en el estado de Guerrero buscando afanoso las cámaras de los celulares, puede uno observar en el video el rostro triste y descompuesto, ajeno, arrebatado, del malogrado líder que busca ¿quizás intencionalmente? el contagio y la muerte (¡Morir como Juárez, en Palacio! ¡O como Madero, acribillado por sicarios!) ante la ya abrumadora, evidente imposibilidad presupuestal de llevar a buen término sus fracasados proyectos sexenales. Una posible salida que él consideraría más o menos digna y acorde a su "elevada" condición, una retirada con suerte hasta gloriosa.




   25 de marzo, miércoles.

Me indica Raúl que la Guardia Nacional ya tomó posesión del Javits Center en Nueva York, y que en una semana instalará ahí un hospital de campaña con 1000 camas. Calificó de espeluznantes las cifras de muertes que se esperan en el estado.

    26 de marzo, jueves.

Llevamos 19 días de encierro. Por mi parte, sin problema: estoy consciente que la prioridad número uno es sobrevivir al virus y estoy haciendo lo necesario. Cierto, vivo en un departamento amplio con una terraza que nos permite incluso tomar el sol de vez en cuando (han sido días nublados, fríos o lluviosos, la mayoría) y somos solamente dos personas, adultos, sanos. Pasarlo con niños o con personas inválidas en espacios más reducidos, debe ser una pesadilla pero no hay nada que podamos hacer. Es eso o la posibilidad de una muerte anticipada. Debemos aceptar las cláusulas no negociables de nuestros respectivos encierros. Nadie ha muerto por el solo hecho de estar encerrado en casa un par de meses, pero sí cualquiera puede morir si se infecta de este maldito virus.

He elaborado una rutina que me permite pasar el día casi de manera normal: desayuno, hago ejercicio, me baño, leo noticias, hago trabajo de oficina, como, trabajo en mi obra literaria (estoy revisando y puliendo con toda calma la pertinencia de cada uno de los 102 poemas que he escrito aquí en Estados Unidos, así como su traducción.), vemos televisión.

Confieso que no he leído ningún libro en este periodo: de pronto me ha parecido absurdo hacerlo. Sé que es irracional, pero así lo percibo y no hay manera que me enganche con ninguno de los títulos que tengo pendientes aquí en el escritorio y en mi mesa de noche. La mayoría los he comprado yo o me los han prestado mis amigos; otros, que son de Roberta, los he cogido al vuelo cuando nos mudamos a este departamento y los acomodamos en los libreros. Repaso los que tengo aquí a la vista, parpadeando:

Desnudamente Roja de Rosina Conde, Diario Póstumo de Gómez de la Serna; Vitral de instantes de Elías Dávila; Stag's Leap de Sharon Olds; Discurso acerca de la pasiones del amor de Blaise Pascal; Mueller Report Graphic Novel de Barbara Slate; Cenizas de sol de Vidal Flores.

Lo siento, sé que soy un lector disparejo pero leo todo lo que llama mi atención, que es todo. Generalmente leo los libros completos, incluso si son malos (no me crean esto al cien por ciento, sí hay muchos libros que he abandonado, pero me resistiría a echarlos a la basura, quizás fueron malos amores truncos, pero inolvidables como tales y forman parte de mí también, no echaría un pedazo de mí a la basura). Llamen a esto como quieran pero dejar inacabado un título me hace sentir que me perdí de algo, aunque sea la confirmación de la mediocridad de un autor. Cuando tomo un libro y lo empiezo es un compromiso de por vida.

Hay una diseñadora de interiores japonesa que sugiere tirar todo lo que hemos acumulado o abandonado en casa con la pretensión vana de empezarlo o retomarlo algún otro día; afirma que ello solamente bloquea nuestra energía, la cual debemos enfocar en el presente. No sabría que decir al respecto, lo pensaré después, pondré esa idea en algún cajón.

  27 de marzo, viernes.

Día soleado y caluroso. Estoy fastidiado pues me pasé la tarde de ayer y toda la mañana de hoy redactando un convenio de negocios para subsanar de algún modo las distorsiones financieras ocasionadas por esta pandemia.

Hablé con Carlos y me confirma que el ambiente de negocios en México está lleno de situaciones legales y extra-legales que nadie podía prever, todo mundo está viendo cómo salir lo menos raspado, acordando para aminorar el impacto económico, y anticiparse a la recesión que se avecina.

Es una desgracia que esté muriendo gente por esta enfermedad que nos llegó de la nada, pero los que sobrevivamos seguramente reanudaremos con energía nuestras actividades. Sí, cambiará la manera en que nos veremos unos a otros después de esto, no estoy seguro si para bien. Al final habrán surgido nuevos líderes y se habrán desacreditado otros, habrá consecuencias políticas importantes.

Para mí es indudable que no se va a detener o a deprimir por mucho tiempo la actividad económica ni el empleo: quedarán intactos nuestros edificios, objetos, carreteras, casas, fábricas, utensilios y equipos. El campo seguirá floreciente de plantas y animales, tampoco es una hambruna.

Materialmente se perderá de muy poco a nada. Humanamente, eso sí, ya está siendo muy dolorosa la cuenta de las pérdidas. Es un extraño alto entre obligado y voluntario, pero no es un terremoto ni una guerra que destruya personas y cosas a la vez; "pérdidas humanas y materiales" por citar la frase común.

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Hoy a las 14:00 horas tomé esta fotografía de la Sexta Avenida, viendo hacia el sur de Manhattan:




28 de marzo, sábado.

Todo el día ha estado lloviendo, el día está "tequilero". He abierto el diario de Gómez de la Serna y encuentro dos sorpresas. La primera es que está firmado por mí, y anoté el año en que lo compré en alguna librería de viejo: 2007. O sea que tuvieron que pasar 13 años, muchas lecturas de por medio y un encierro forzado por la pandemia del coronavirus para que finalmente le hiciera el quite. Un libro llega a su lector cuando tiene que llegar.

Segunda sorpresa: en la quinta página tiene un sello del anterior poseedor del libro, el periodista radiofónico Leonardo Kourchenko. Él debe tener menos edad que yo. Doble salto en el tiempo. Sobresalto.

Cito aquí algunas de las greguerías que he subrayado, probablemente publicadas en otros libros, o tal vez meros ensayos que el escritor consideró fallidos y quedaron constreñidas a su diario:

"No se sabe si es corona o gorro frigio la cresta del gallo".

"Y DIOS recogiendo las almas que no pueden vivir".

"Con la salsa tártara suena el tambor".

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 Hoy hablé por teléfono con Stephen Bluestone, Bob Givens, Alonso Venegas y María Ángeles Juárez; ellos y toda la gente que conocen están bien, afortunadamente.

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Leí en el periódico Reforma un artículo de Jorge Volpi alertando con razón lo peligroso que es la rendición de las libertades civiles ante esta emergencia. Como siempre, hay políticos y dictadores en ciernes haciendo cálculos...

Relacionado con ésto último, leo que se está prohibiendo el ingreso de autos con placas de Nueva York al vecino estado de Rhode Island, donde muchos neoyorquinos tienen casas de fin de semana, por provenir de un una ciudad que es el foco rojo de la infección en América continental. Incluso cuando esto termine, creo que por mucho tiempo nos van a ver con ojos escrutadores en varios lugares.

La ACLU, que es la organización de derechos civiles más importante en Estados Unidos se ha pronunciado al respecto alegando que si bien un gobernador puede tener autoridad o dictar disposiciones en su territorio, éstas jamás pueden estar por encima de lo que marca la Constitución.Veremos cómo evoluciona esta discusión.

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ALIMENTANDO A LA MOSCA


       29 de marzo, domingo.

Nos avisa Raúl que su suegro, el papá de Yolo, falleció en México en la madrugada.  No fue por causa del coronavirus. Descanse en paz.

La ciudad ha amanecido fantasmal. Los edificios cortados a la mitad por la niebla. Las alturas del Empire State han desaparecido por completo. Los reflectores intermitentes colocados en la punta de varios rascacielos y aquellos en las antenas han sido tragados también. Desde mi departamento, las únicas luces visibles son las de Times Square. Observo siempre un anuncio luminoso vertical que cambia de rojo a blanco permanentemente encendido: "Foot Locker", una marca de calzado deportivo. Atrás de él distingo un continuo parpadeo de colores entre la neblina: la plaza (en inglés "square", un cuadrado, aunque en realidad tiene tres lados) es como una olla que sigue ebullendo en la cocina. Debe ser muy costoso mantener prendidos noche y día los anuncios de ese triángulo vacío con publicidad que nadie lee. Pero son anuncios de vida. Si apagaran las marquesinas de Times Square durante esta crisis, sería un tremendo agravio para los neoyorquinos y un desalentador mensaje para el mundo.



    30 de marzo, lunes.

Al día de hoy van 790 muertes contabilizadas en la ciudad. Llegó un barco hospital de la Marina y también se instaló un hospital de campaña en Central Park. Parece que será una semana triste.

Me cuenta Enid que en Sydney solo está autorizado el servicio de entrega de alimentos a domicilio a los adultos mayores y discapacitados. Todos los demás deben ir a los supermercados por sus víveres. No se permite que vayan por la calle más de dos personas juntas. Es comprensible, aunque...

Nezíj y Arumi en Ciudad de México siguen en cuarentena. Ellos me dicen que han surtido una buena despensa, espero que así sea. Van con dos semanas de atraso respecto a Estados Unidos. Al menos han continuado sus clases mediante el internet. La idea es que no pierdan el semestre. Se podrá, siempre que eso no rebase determinada cantidad de semanas escolares. La calidad de la educación también sufrirá un deterioro en este periodo. Sin embargo, qué bueno que se les mantenga ocupados estudiando, haciendo examenes y tareas, pues parece que para los jóvenes es mucho más difícil soportar un encierro prolongado que para nosotros los adultos.

¿No que no? Ayer el presidente López Obrador andaba "casualmente" por Badiraguato, su última gira antes de recluirse también de manera forzada, y en un entronque se detuvo y se bajó de su vehículo para ir a saludar de mano...a la mamá del Chapo Guzmán. Ella lo tuteó y él le pidió a la señora que no se bajase de su camioneta (blanca, de modelo lujoso) y le dijo "ya recibí tu carta". A un lado se encontraba el abogado del narcotraficante más famoso del mundo, quien acompañó a López de vuelta a su vehículo tomándolo del brazo y murmurando cosas a su oído mientras el presidente asentía. La fecha, vaya coincidencia: domingo 29 de marzo, cumpleaños de Ovidio Guzmán. ¡Ah, la carta! No les quedó más remedio que hacerla pública hoy y comienza así: "Estimado hermano en Cristo..."  Estamos jodidos.

    31 de marzo, martes.

En Italia está tremenda la mortandad. Creo que terminando esta situación se tendrán que revisar las causas de fondo de tanta disparidad de cifras de fallecimientos y contagios entre países. Apenas se puede creer que en una nación europea con altos estándares profesionales, con hospitales bien equipados, y cuya población en general tiene un grado de educación suficientemente alto como para seguir indicaciones preventivas, la tasa de fallecimientos por COVID-19 sea en este día del 12% de los contagiados, cuando a nivel mundial los promedios de los demás países, incluso de los vecinos de Italia, van del 1% al 3%.

Aquí en Nueva York anuncian que los hospitales del barco y el de Central Park los van a destinar para atender cirugías de rutina, partos, tratamiento de padecimientos comunes, accidentados, etcétera. La idea es dedicar los 11 hospitales públicos de la ciudad exclusivamente al tratamiento de los pacientes con coronavirus.

Andrew Cuomo, el gobernador del estado, se ha convertido de pronto en el nuevo "héroe" de los neoyorquinos y hasta de muchas personas en los Estados Unidos, ya que su liderazgo en el manejo de la emergencia, sus elocuentes conferencias diarias, así como sus exitososas gestiones para conseguir recursos e insumos del errático gobierno federal le han permitido ganar la confianza de la gente. Incluso hay quienes se preguntan si habrá manera de ungirlo candidato del partido Demócrata para la presidencia. Imposible a estas alturas del largo proceso de selección en el que casi seguramente Joe Biden será el nominado.

En México finalmente anoche el gobierno federal hizo la Declaratoria de emergencia sanitaria nacional. A partir de hoy se han endurecido las medidas de cierre de establecimientos, dejando en operación solo aquellos considerados "esenciales". López insiste que él solamente va a "rescatar" a los pobres y que no se va a apoyar a "los grandes empresarios", como se hizo "en el pasado". Frases huecas de su discurso anacrónico que desconoce cualquier otra política de desarrollo económico que no sea el asistencialismo. Sus dádivas para los pobres alcanzarán si acaso para un par de meses, después de eso millones de personas se encontrarán sin empleo y endeudadas. Este señor va a ocasionar, ya lo está haciendo, una catástrofe económica post-pandemia sin precedentes en nuestro país.

    1o de abril, miércoles.

Finalmente llegó abril. No hemos salido para nada, ni a caminar, desde hace 15 días. Conforme pasan los días y te enteras de las cifras crecientes de contagios y fallecimientos, se te van quitando las ganas de salir. Ya llegaste vivo hasta aquí y piensas que no vas a echarlo a perder todo por un error. Será cuestión de resistir. Si la cresta en verdad se alcanzará el próximo lunes, a partir de ahí deberemos pasar por el proceso inverso.




    2 de abril, jueves.

Hoy el día está soleado, aunque un poco frío y con algo de viento, lo que hace incómodo salir a la terraza.

Los científicos tienen dos hipótesis para cuando lleguemos a la "cresta" de la pandemia COVID-19. En la primera, al alcanzar esa cumbre de contagios y fallecimientos, vendrá inmediatamente después una progresiva disminución en sentido inverso, de bajada, y la gráfica dibujará algo parecido a una campana. Ese descenso podría durar un mes o mes y medio más, el mismo tiempo que tomó subir. Sería un encierro algo difícil de digerir, pero todavía soportable para las personas. Los negocios que les dan empleo podrían recuperarse casi todos de manera escalonada y rápida.

En la segunda hipótesis, al alcanzar la cúspide habremos llegado a una especie de meseta que se prolongaría horizontalmente durante varios meses antes de comenzar el descenso. De confirmarse este segundo escenario, sería aterrador por la devastación que causaría en todos sentidos. Solo faltan unos días, por lo menos aquí en Nueva York, para saber cuál es la tendencia que finalmente tomará la gráfica de la propagación de esta pandemia.

Sin saber más que los especialistas, a mí me parece lógica la primera hipótesis. Basados en el supuesto de los 14 días que puede estar una persona contagiando a otros antes de presentar síntomas, con dos ciclos continuos de 2 semanas de confinamiento se habría roto ya la secuencia de contagios al quedar aisladas y detectadas prácticamente todas las personas infectadas en cada núcleo. Veremos qué pasa y qué explicaciones habrá en cualquiera de los casos.

Los servicios de pedidos de víveres están saturados pues ya nadie quiere salir a las tiendas. Empieza a ser difícil conseguir en línea o por teléfono (no contestan) verduras o frutas frescas, se están reduciendo las opciones a productos congelados. Insistiendo lo suficiente no es imposible obtener vegetales frescos, pero entonces el tiempo de entrega, que antes era de unas horas, ya es de tres días. Afortunadamente tenemos "provisiones" suficientes en el congelador, así como semillas, cereales y varias latas en la despensa, pero Roberta prefiere cocinar con productos frescos y es por eso que cada cuatro o cinco días ella hace un pedido.

Tengo un cajón con  ejemplares de la revista The New Yorker, que llega semanalmente a casa desde 2014. Al principio leía algunos artículos y después tiraba la revista completa al reciclaje. Pero con los años y mis salidas de viaje se fueron acumulando más revistas de las que podía leer (como ya he dicho, me es muy difícil deshacerme de las cosas. Sé que es solo una revista, una crónica de una ciudad y de una cultura en un momento determinado, algo supuestamente desechable si no se leyó en el momento, pero...).

Hace un par de años decidí escoger al azar y leer todas las mañanas un ejemplar de la revista después del desayuno, de lunes a jueves (De viernes a domingo llega el New York Times y hago el esfuerzo de enterarme de todo, excepto deportes). Siempre procuro leer completo cualquier artículo que atrape mi atención, anotar alguna cita o el nombre de algún artista, libro o evento que aparezca en la revista; después corto cuidadosamente la portada y la guardo (Enmarcaré algunas muy bellas; las demás valdrán dinero dentro de algunos años). El resto, las palabras, se van al bote de la basura. Pero ya no se fueron vírgenes.

Hoy me di cuenta que solo me quedan unos cuantos ejemplares atrasados del The New Yorker, le voy ganando la partida a la desidia, me da no sé qué que cualquier material escrito en mi entorno personal se quede sin leer. A veces siento que las palabras leídas debieran tener un efecto permanente en nosotros: estar siempre pronunciadas, audibles, presentes, vigentes, inolvidadas, llenando todas las cabezas, aquí y ahora, insertadas como en nuestro disco duro, accesibles a voluntad. Vivir en las palabras. Todos los libros, periódicos y revistas, bibliotecas enteras dentro de nosotros y ser nosotros mismos el papel, la tinta, las ideas. Los sonidos de las palabras sonando. Yo sería un desperdicio de ser humano si no lo anhelara así.




   3 de abril, viernes.

Hoy es el cumpleaños de Enid. De hecho, ella lo celebró desde ayer debido a la diferencia de horario con Australia; Sydney es el primer lugar del mundo en donde amanece. Me comenta que Melanie, la mamá de Julian, preparó un pastel para ella y acudieron a su casa. Una fiesta inusual en la que estaban separados entre sí por temor al contagio. Ya vendrán tiempos mejores.

A las 5 de la tarde llegó un mensaje de alerta a mi teléfono solicitando a los trabajadores de la salud que estuviesen disponibles, alistarse como voluntarios. Combatir esto va a requerir un esfuerzo enorme. Las cifras marcan 519 fallecimientos en el estado en las últimas 24 horas.




Todos los días a las 7 de la noche los neoyorquinos salen a las ventanas a aplaudir para infundirse ánimo y para agradecer de esa forma a quienes están haciéndose cargo de los servicios de salud y de emergencia.

Justo hace media hora terminaba de leer el Diario Póstumo de Gómez de la Serna cuando empecé a escuchar algunos gritos de mujeres. Eran exactamente las 7 pm. Salimos al balcón y se oía un gran barullo. Hubo aplausos, gritos, e incluso alguien tocó brevemente una trompeta como llamando a la batalla...

Poco después de eso, como cada noche, el Empire State se iluminó. Usualmente sus luces coinciden con la conmemoración de fechas importantes, o transmiten mensajes de solidaridad a la ciudad y al mundo. En muchas ocasiones la iluminación replica los colores de algunas banderas. Cada 15 de septiembre la parte superior del rascacielos incluyendo la antena, se viste de verde, blanco y rojo. Hace tres años que en el día de la Independencia de México siempre me imagino a Donald Trump observando el icónico edificio desde su oficina de la Quinta Avenida, haciendo el coraje de su vida.

Desde ayer el Empire State pulsa en la oscuridad como un gigantesco corazón rojo, late a ritmo humano por las noches. Eventualmente, sus luces se transforman en una pantalla de colores con movimientos que semejan el ir y venir de la gente por las calles en un día normal. ¡La ansiada normalidad...! Cuesta trabajo aceptar que todo esto esté sucediendo.




 
       4 de abril, sábado.

Día finalmente soleado y de temperatura muy agradable. Pudimos salir a tomar el sol en la terraza, aprovechamos para hacer un reacomodo de muebles y macetas.

Hay noticias alentadoras acerca de una posible cura de la enfermedad mediante un medicamento conocido como Ivermectin. Los investigadores, según parece, no entienden todavía bien a bien cómo es que actúa a nivel molecular sobre el coronavirus este compuesto que fue encontrado por casualidad en los años 70 exclusivamente en el suelo del campo japonés y posteriormente replicado en laboratorios.

Busqué más información y encontré que se comercializa desde entonces, utilizándose en África para tratar la ostocercosis en millones de personas. Se reparte allí gratuitamente por medio de fundaciones humanitarias. Es en esencia un desparasitador, por lo cual se usa también de manera extensa en ganadería y, combinado con retrovirales y antibióticos, para el tratamiento de otras enfermedades humanas como el cáncer y el VIH.

Es prematuro aventurarlo, pero quizás el hecho de que sea el continente africano el lugar del mundo donde el COVID-19 haya ocasionado hasta ahora mínimos daños podría deberse a que allí millones ingieren desde hace mucho y de forma regular este medicamento, con lo que se han mantenido por casualidad relativamente a salvo de la pandemia no obstante el hacinamiento en muchas de sus ciudades.

Comencé Desnudamente Roja de Rosina Conde, llegué a la mitad. Lectura sencilla y amena, relatos de tintes autobiográficos, sexosos.


         5 de abril, domingo.

Lo relevante: al parecer ya comenzaron a bajar significativamente por primera vez en semanas los contagios y defunciones contabilizados en Italia y en el estado de Nueva York. Mario Cuomo, el gobernador de Nueva York, da cuenta que de antier a ayer las cifras han disminuido, y que se espera que en los próximos tres días se confirme una tendencia. Lo anterior coincide más o menos con lo que se había previsto: que a principios de abril alcanzaríamos la cresta de la enfermedad en esta ciudad.

En México, el presidente López nos mantuvo en tensión a lo largo del día para anunciarnos a las 5 pm su "plan de recuperación económica ante la contingencia sanitaria". Temíamos lo peor, desde un "corralito" financiero que impidiera a los usuarios disponer con libertad del dinero de sus cuentas, fijando un límite o porcentaje a la cantidad diaria o mensual que uno pudiera disponer, hasta una estatización de la banca como lo hizo en el pasado López Portillo. Nada de eso arreglaría la situación, pero dada la obsesión de López por "pasar a la historia", muchos no descartábamos que decretara algo parecido.

"Afortunadamente" su provincianismo en materia económica no le alcanzó más que para dictar un catálogo de propósitos inanes como el de seguir repartiendo a su clientela electoral un dinero que es producto --supongo-- de la generación espontánea; y afirma que su gobierno va a crear, según él, hasta dos millones de empleos con la construcción del Tren Maya o la Refinería de Dos Bocas, y mediante la contratación de gente para trabajar en carreteras y parcelas de sembradíos.

No podía faltar que el presidente dedicase la última media hora de su discurso para arremeter contra los "conservadores" que esperaban que él siguiese un plan de rescate "neoliberal" y "neoporfirista", citando hacia el final de su palabrería medio improvisada a Theodore Roosevelt, a Simón Bolívar y a Benito Juárez sin que éstos vinieran a cuento...a no ser que su intención fuese echarle un guiño "fraterno" al dictador Maduro de Venezuela, con su país hoy mismo asediado por la marina estadounidense.

La "buena" noticia es que el "plan" de López ayudará de momento, por unos meses, a algunas personas. La mala es que no habrá una reactivación de la economía verdadera ni en el corto ni en el mediano plazo, es decir, quedó claro que no habrá ningún apoyo fiscal a las empresas privadas, ni grandes ni pequeñas, y que México se va a seguir hundiendo, arrastrado por las quiebras y el desempleo post-pandemia, a menos que López se olvidara en definitiva de sus fantasías e hiciera lo correcto cancelando la construcción de sus anacrónicos elefantes blancos, para empezar.

Lo cual no va a suceder. El señor se va a ir al hoyo junto con su gabinete y los millones de ingenuos que votaron por él, gritando todos al unísono "¡Es un honor...!", mientras se tiran al abismo.





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     6 de abril, lunes.

Si bien esta pandemia no distingue razas ni condición social, sí hay en los Estados Unidos elementos de desigualdad que resaltan lastimosamente en esta tragedia. Debo escribir de ello.

En Illinois, por ejemplo, hay ciudades, condados o barrios donde la población es 80% blanca y las personas afroamericanas constituyen el 20% restante. Pues bien: en esos lugares el 80% del total de los contagiados (y fallecidos) son de raza negra. Varios factores, algunos inherentes a una histórica y hasta ahora mal superada segregación, contribuyen a esta fatídica realidad: en primer lugar la pobreza de esta gente, y por ende lo insalubre de sus viviendas, el probable hacinamiento que facilita los contagios. Influye quizás también la alta prevalencia de enfermedades crónicas en esos grupos, lo que potencia el riesgo mortal al contraer el virus.

Habría que agregar que son ellos quienes menos oportunidad tienen de permanecer en casa, pues su subsistencia depende de un empleo y de un sueldo fijo: la mayoría son personas que realizan actividades esenciales aunque a veces invisibles para nosotros: atienden los servicios públicos, el sistema de salud, la venta y distribución de alimentos, etcétera.

Es decir, ellos "han tenido que" seguir laborando (y arriesgándose a diario al contagio en el transporte público y en sus lugares de trabajo) para darnos a los demás la oportunidad de sobrevivir una cuarentena o trabajar desde casa en condiciones seguras y cómodas sin que nos falten agua, internet, telefonía, electricidad, medicinas o alimentos a domicilio.

En esta ciudad de Nueva York, la desigualdad ante la enfermedad es evidente en el mapa de la medición de contagios por zonas: hay lugares en Queens, Brooklyn, Staten Island y Bronx que son auténticos focos rojos dentro del ya de por sí rojo intenso de Nueva York. No sorprende que la bien acomodada Manhattan presenta en general tasas de contagios que van de medianas a bajas.




LA CIUDAD Y SUS MUERTOS

Noticia terrible: hay cientos de cadáveres acumulados en remolques refrigerados estacionados afuera de los hospitales de la ciudad. La razón es que los crematorios existentes no se dan abasto, ni operando las 24 horas. Por razones de seguridad sanitaria no se permite a los deudos entrar a los hospitales ni acercarse a, o tocar, el cuerpo de su familiar y solamente reciben las cenizas, un elemento adicional al dolor de la pérdida. Otros con más suerte o posibilidades llevan a cabo directamente un entierro en algún cementerio (los cuerpos sin embalsamar, envueltos en bolsas color naranja que no está permitido abrir); la ciudad autoriza en esos casos una cantidad muy limitada de participantes.

Lo anterior ha ocasionado conflictos morales y emocionales, ya que para muchos es terrible renunciar de manera forzada a los ritos funerarios que son costumbre de cada familia o grupo religioso en una ciudad multicultural como lo es Nueva York.

Dada la acumulación de cuerpos por la saturación de los crematorios, se analiza la posibilidad de realizar entierros masivos "temporales" en algún parque público, se habla incluso de Central Park. La idea es chocante, pero al parecer no hay muchas opciones y se debe tomar una decisión muy pronto. A mí me reconforta pensar lo siguiente: en algún lugar de Nueva York (o mediante Skype o Zoom) hay en estos momentos un comité de líderes de la ciudad, por lo general profesionistas inteligentes, hombres y mujeres bien informados y razonables, discutiéndolo.

He estado ya en suficientes reuniones con neoyorquinos como para conocer perfectamente su manera práctica de actuar: hacen a un lado sus prejuicios y sus diferencias; algunos quizás se gruñen o hasta se gritan pero se respetan entre sí; exponen y discuten alternativas, meditan acerca de experiencias similares en el pasado y en las consecuencias a largo plazo de las decisiones que van a tomar. Al final ellos harán lo correcto, lo que sea más digno para la ciudad y sus muertos.


     7 de abril, martes.

En Australia están aplicando desde hace unas semanas un plan de recuperación económica que va en paralelo al combate sanitario contra el coronavirus.

Consiste en dividir las ciudades por sectores y permitir que cada uno de estos reanude alternadamente y con precaución (tapabocas, lavado de manos, distancia social, etc) sus actividades normales durante dos semanas, que como ya se ha dicho es el periodo durante el cual se pueden manifestar los síntomas de contagio en las personas.

 De esta manera se reducen riesgos para todos, se identifican, aíslan y tratan con rapidez los enfermos sin saturar los servicios médicos, y se genera una actividad económica mínima suficiente para mantener a flote comercios, sueldos de empleados y empresas. Lo anterior sin mencionar el bienestar emocional que implica para la gente romper temporalmente su cuarentena.

Estoy seguro que este modelo, que ya está mostrando sus bondades en Australia, pues ahí la "curva" del Covid-19 ya va a la baja, podría ser replicado con éxito en México.



 
   8 de abril, miércoles.

Hoy es cumpleaños de Arumi. Está en casa como todos, un poco triste por la circunstancia del aislamiento. Le prometí que festejaremos al doble en cuanto salgamos de esto. El cielo de abril está azul y transparente aquí en Nueva York, como el día cuando ella nació en Toluca.

La irrupción del virus y la molestia de la cuarentena, las decisiones respecto al cuándo, cómo y junto a quién pasar este periodo al principio fueron sencillas pero con el paso de los días se han complicado debido a las ramificaciones familiares, las amistades, los noviazgos y los acontecimientos. Algo que a estas alturas no se podría modificar sin el riesgo de consecuencias.


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Desde ayer estoy muy molesto por las acciones del presidente, que en plena crisis busca imponer a México un proyecto de gobierno basado en sus particulares creencias religiosas. Así que hoy escribí y publiqué en Facebook el siguiente texto:

Es una tristeza que los mexicanos aparte de pensar en cómo sobrevivir al riesgo mortal del coronavirus y a unas condiciones económicas progresivamente destructoras de nuestros empleos e ingresos, tengamos que lidiar con un presidente convertido en fuente única de las decisiones de políticas públicas en nuestro país, que ahora llega al aventurado extremo de citar la Biblia o las palabras del Papa como justificación o fundamento metalegal de sus cuestionables acciones y omisiones.

En esto no hay medias tintas. Es una situación anómala que todos como ciudadanos, incluso aquellos que de buena voluntad votaron por él, debemos rechazar enérgicamente. El presidente solo puede acatar lo dispuesto en nuestra Constitución Política y las leyes emanadas de ésta.

El invocar lo sagrado o lo religioso para justificar la inclusión o la exclusión selectiva de los beneficiarios de las acciones de su gobierno, además de ser contrario al interés de la mayoría, raya en lo ilegal en un país laico como lo es el nuestro todavía.

Si el presidente se lanzó al abismo al dar este equívoco paso, seguiría entonces un nuevo intento suyo de promulgar su “Constitución Moral”; esa que hasta ahora parecía una mera ocurrencia ociosa en la cruzada contra la corrupción. En estas circunstancias ya no lo es, pues es evidente que López busca resquicios para encajarnos su alucinada visión del mundo. Ahora veo por qué afirma que con esta tragedia sanitaria y económica le ha llegado la oportunidad “como anillo al dedo”.

Habría que imaginarnos un México donde cualquier oficio o acción legal se justificaran “motivados” por preceptos religiosos y “fundamentados” en los artículos de una Constitución Moral. Suena absurdo, sin embargo hoy estamos peligrosamente cerca de ello si dejamos pasar esto, si no señalamos lo grotesco que es, si no alzamos nuestra voz ahora. Después ¿qué nos ampararía a los ciudadanos contra algo así?

Si este es el famoso “cambio de régimen”, deberían pensarlo dos veces quienes apoyan a López,  y más si son servidores públicos, funcionarios o congresistas. Apelo a su digno y enérgico rechazo a la integración de las creencias religiosas del presidente en nuestras leyes y en la vida pública de nuestro país.


    9 de abril, jueves.

Es Jueves Santo y amaneció lloviendo. Hacia el mediodía escampó y en este momento que son las 6 pm tenemos un cielo sin nubes.

Ayer por la noche estuve en comunicación telefónica con el poeta y traductor Robert Kramer, quien me ha ayudado a revisar los poemas del libro bilingüe que estoy armando. Estoy muy agradecido con él porque sus comentarios, precisiones y correcciones han mejorado notablemente mis textos en inglés. A veces cambiar una palabra por otra más cercana a la intención del poema, o acortar un verso eliminando palabras inncesarias, tiene sorprendentes consecuencias benéficas también al otro lado del espejo, en español.

Terminé de leer la novela gráfica Mueller Report y ahora voy a la mitad de Stag's Leap, que es un préstamo de mi amiga Erica Mapp. La autora de este último libro, Sharon Olds, goza de buen volumen de ventas y ha escrito más de diez libros anteriores a éste.

En "El salto del ciervo" (Stag's leap) la autora desmenuza con precisión sadomasoquista cada uno de los instantes transcurridos a partir de la repentina solicitud de divorcio por parte de su marido. Es una disección dolorosa, aunque para ella seguramente catártica, que mediante aproximaciones poéticas indaga en la devastación ocasionada por el amor perdido de súbito después de treinta años de matrimonio. Un libro escrito desde el fondo del dolor y de la culpa, algo que no podría haber sido trabajado más que en el transcurso mismo del duelo.

Miro una fotografía donde se aprecia que el mercado de La Viga en la Ciudad de México está hoy a reventar: la gente, necia, salió a comprar pescado para la Cuaresma. Los mexicanos se aferran a las tradiciones religiosas y aún con el riesgo mortal encima no han dudado en salir y aglomerarse con el fin de surtirse de alimentos del mar para "la vigilia".

Para ellos ya fue suficiente encierro, o eso les parece, y no los culpo del todo: las cifras de las autoridades sanitarias --tan manipuladas que México es una isla atípica en el contexto mundial de la pandemia-- dicen que el lobo aún no llega por completo al país; el conteo de víctimas --174 acumuladas al día de hoy-- no son figura para la gente, todavía. Que su dios les ampare.




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      10 de abril, viernes.

Ayer nos preguntábamos entre nosotros qué va a ocurrir cuando esta contingencia se acabe de manera "oficial". La manera de concluir este periodo de cuarentena va a ser muy importante y quizás tendrá que ver con la intensidad del daño que la pandemia haya propinado a cada país y también con los tiempos de detección y los recursos que en cada caso se hayan aplicado.

Hasta ahora, no hay tratamiento o medicamento aprobado contra la enfermedad. Sí hay muchas investigaciones en curso, muchas posibilidades alentadoras, pero nada que en el corto tiempo de cuatro meses se haya comprobado como definitivo en el combate a este virus. Las personas que se contagiaron o bien se curaron espontáneamente con más o menos molestias y continúan con vida, o luego de tres días de síntomas entraron en una espiral de debilitamiento pulmonar que les llevó a la muerte en su casa o en el hospital.

Roberta y yo, aquí, confinados en nuestro departamento en Nueva York, al parecer hemos estado a salvo del contagio hasta ahora. Sin embargo en este momento, allá afuera en los hospitales están padeciendo y muriendo miles de personas. La buena noticia de acuerdo a los últimos informes es que cada vez son menos quienes acuden al sistema de hospitales de la ciudad, lo que indica una desaceleración en el ritmo de contagios. 

Pero por las características de esta enfermedad, a nosotros nos inquieta saber si solo pudimos mantenernos al margen de ella, o bien si la padecimos de manera asintomática y por suerte logramos sobrevivir. Lo conveniente será que una vez restablecidos los servicios médicos que no sean de emergencia, podamos de manera segura acudir a alguna clínica para realizarnos un análisis de antígenos que confirme o no nuestra inmunidad.

Tal vez el mejor de los escenarios fuese que ambos nos hubiésemos contagiado e inmunizado sin saberlo (¿Ese mareo que sentimos alguna noche, algún dolor súbito de articulaciones que desapareció en horas, a los que no dimos mayor importancia?). De ser así, podríamos reanudar con confianza nuestra vida normal: trabajar, viajar, ir al cine. Sin embargo, aún en ese caso ¿va ser necesario, por el bien de todos, ostentar nuestro "certificado" de salud a dondequiera que vayamos?

La segunda posibilidad es inquietante: de confirmarse que nunca contrajimos la enfermedad seríamos en automático sujetos altamente vulnerables, potenciales víctimas o propagadores mortales del virus mientras no exista una vacuna para el Covid-19; y de acuerdo a los científicos, pasará al menos un año antes de desarrollar una, producirla en masa y distribuirla.

Identificados y paradójicamente estigmatizados, los "sanos" tendríamos que seguir en confinamiento por varios meses bajo vigilancia sanitaria especial, quizás saliendo ocasionalmente con previo aviso a las autoridades, y usando equipo protector. En nuestro caso particular, sería incluso peor que uno de nosotros resultase inmune y el otro no.

Creo que el regreso a la normalidad después de la pandemia, la convalecencia planetaria, no va a ser algo sencillo.




  11 de abril, sábado

Hoy, después de casi tres semanas sin asomarnos a la calle, nos pusimos tapabocas y fuimos a dar una caminata por los alrededores. La primera impresión fue penosa: todas las cortinas de los comercios bajadas, muchas con graffiti, algunas vandalizadas. En una esquina, una patrulla estacionada, un agente de pie a media calle, un elemento disuasor seguramente.

Hay varios "homeless" acantonados en el barrio, la mayoría afroamericanos, pero no faltan indigentes blancos también sobre las banquetas. No son tantos como uno podría esperar (el número de ellos que vi en San Francisco, por ejemplo), pero sí hay en las calles una población de éstos mayor a lo normal. Pocas personas caminando, aunque sí las hay. Varios repartidores en bicicletas, automóviles con letreros de servicios de entrega.

Caminamos por la calle 30 hasta llegar a Park Avenue y de ahí bajamos hacia Madison Square. Entramos al parque, la mayoría de las personas igual que nosotros con tapabocas. Algunos adultos llevaban niños de cuatro o cinco años que corrían adentro de una fuente sin agua. Se nos acercaron dos o tres ardillas ansiosas, quizás hambrientas. Subimos de regreso al edificio caminando por Broadway. En estas exploraciones siempre encuentra uno letreros nuevos, edificios y detalles que han estado ahí toda la vida, pero que solo se descubren al mirar la calle desde otros ángulos o bajo otra luz.

Sobra decir que no tocamos absolutamente nada, y que mantuvimos todo el tiempo prudente distancia con las escasas personas con las que nos cruzamos; nos eludíamos buscando cada quien su lado de la calle, espaciando o acelerando nuestros respectivos pasos. Al llegar a la casa nos quitamos los zapatos en la entrada y de inmediato los rocié, suelas y todo, con solución detergente "Lysol" recomendada para estas ocasiones; los dejaremos reposando ahí hasta el otro día. Después nos lavamos las manos por 20 segundos con agua caliente.

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   12 de abril, domingo.



--You master form you master time.

--We know by experience that language itself is inadequate. You can't find better words for the best words.

--If you really stick with this you will end up jealous of your own words. You'll be your own ghost reading them, secretly delighted, secretly aghast.

--W.B. Yeats in "The Song of Wandering Aengus": The golden apples of the sun.

--Solar, lunar, musical, visual. I think the best poems encompass all four, in such a way that your meeting with a poem is like your meeting with a person.

--Translators, by the way, have at the outset to contemplate the loss of all four in transit, and must find equivalence for each one in the mother-tongue, must take them in like orphaned siblings.

--An English translator has to make an English poet of his foreign friend, or he's just telling you some great dream he had.

--Poems survive because they are true. They can't do without craft or force. Beauty is a third essence. But all three are subsumed by truth.

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    13 de abril, lunes.

Todo el día ha estado lloviendo y nublado, he tenido que encender la lámpara de mi estudio.

Por casualidad, siguiendo a amigos de México en Facebook, topé con una especie de chat de seguidores de López. En sus párrafos, espesos y cargados de referencias a autores y teorías clásicas "de izquierda" (Marx, Trotsky, Brecht, teoría "del espejo", etcétera), buscan primero que nada mostrar su lealtad al presidente, para enseguida reafirmar su pertenencia a lo que ellos denominan jactanciosamente "la Cuarta Transformación" (que los capitalistas que denostamos a AMLO "no entendemos ni entenderemos jamás"). Hay ahí una gran discusión en curso.

En sus largas disquisiciones (en las que igual escriben Nazismo con inicial mayúscula, que nazy en minúsculas con "y" griega al final) dejan ver su gran preocupación, encubierta, mal disfrazada, por el rumbo que están tomando las cosas en México a partir de las erráticas acciones de López Obrador, quien por lo visto, incluso hasta a sus más incondicionales defensores está dejando perplejos. Ellos no descartan que esos errores del líder, de una u otra forma (con la ayuda externa del FMI y de las grandes empresas transnacionales) acaben por frustrar el "proyecto".

Empieza a asomar entre ellos una incómoda crítica que no se atreve a señalar abiertamente el fracaso al que los ha llevado (como grupo) un gobierno basado en las creencias religiosas de su dirigente. Sin embargo, de la nada alguien desliza el nombre de Bolsonaro en Brasil (López y el fascista sudamericano cada vez se parecen más, y parece que eso está volviendo locos a los seguidores de López); otro apunta que López sí es de izquierda, "pero la 4T no es revolucionaria al estilo marxista, leninista, maoísta, castrista, allendista (...) La Moneda está en el aire". ¿Queremos tanto a López...?

Alguno más atrevido anota (transcribo a la letra): "AMLO, no es revolucionario, y si es de izquierda lo oculta bien, parece como un "centrista", si se me permite decirlo, en su brújula orientadora se encuentra Juárez (...) Podría decir también que AMLO es "Constitucionalista" y lo que ha buscado es que se respete la Constitución (...), por eso nos evoca al General Cárdenas, en el periodo que impulso la construcción del Estado Benefactor".

Ahí están sus palabras. "Ellos" están confundidos, sacados de onda, haciendo maromas verbales e ideológicas para definir a su traicionero líder, para ubicarlo forzadamente dentro de un contexto histórico en el que él es "el idóneo" para México, la reencarnación de sus vacas sagradas. Se infunden ánimo unos a otros intentando justificar su tremendo error ajustando sus ideales a los extraños desplantes del presidente, a su escandalosa falta de resultados, a sus inútiles proyectos. Ninguno habla de la fe del pastor del rebaño, ni de sus posturas conservadoras, ni de la contradicción con el ser socialista o de izquierda que eso implica. Pero yo en verdad os digo: AMLO no es de izquierda, y si es un fanático religioso evangelista, no lo oculta muy bien.

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  14 de abril, martes.

Lentamente, pero descienden las cifras de la pandemia a nivel mundial. Aquí en la ciudad de Nueva York hubo un día la semana pasada en que se nos fueron 800 almas de un jalón. Hoy martes, la cifra es de 600 y tal vez mañana sean "solo" 500. Nada de qué congratularnos excepto por el control que poco ha poco se ha impuesto gracias a la cuarentena y al empeño de médicos, enfermeros y personal que han trabajado sin descanso a lo largo de mes y medio.

Los privilegiados que seguimos a salvo en nuestras casas nos sentimos entre asustados, agradecidos y avergonzados. Nuestro mayor riesgo ha sido recibir a la puerta los víveres, empacados por manos anónimas en bolsas que rociamos con spray desinfectante en cuanto llegan. Nuestra mayor preocupación es que no dejen de llegar y que no nos falten los servicios, como hasta ahora ha sido. Procuramos no caernos, no lastimarnos al cocinar o hacer el aseo; no enfriarnos de más, mantenernos alimentados, cumplir con nuestras horas de sueño. Nadie desearía tener que acudir a un médico por un accidente doméstico o un dolor de muelas.

De la dramática lucha contra la enfermedad, ni hablar, son historias que deberán contarnos, que ya nos cuentan, algunos de sus protagonistas y los periodistas que se arriesgan a salir para documentarlas. Creo que esa es parte de mi vergüenza: estar en una lugar que es el epicentro actual de un acontecimiento que marcará nuestro siglo y no escribir sino acerca de naderías y de temores, transcribir las cifras que leo en la comodidad de mi escritorio o de mi sofá; observando desde las ventanas de mi departamento el transcurrir de la ciudad, sin acceso a las historias transformadoras que se viven detrás de las miles de ventanas que alcanzo a ver desde aquí.

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      Miércoles15 al jueves 16 de abril.

GAVIOTAS SOBREVUELAN
LA 6a AVENIDA


Alas sobre la ciudad
como banderas que anuncian
el ansiado fin de la guerra.

Su bravo linaje
dibuja trazos blancos
en los planos de los edificios.

Su barullo matinal despierta voces,
respiran pulmones aliviados,
circula el aire de nuevo.

Asciende en la corriente fresca
la parvada de pañuelos sanadores
multiplicada en los muros azulados.

Mascarillas impolutas
se deslizan entre los manchados hospitales,
ágiles gasas para la ciudad herida.



SEAGULLS FLYING
OVER 6th AVENUE


Wings over the city
like flags heralding
the long-awaited end of the war.

Their brave lineage
draws white strokes
on the planes of the buildings.

Their morning clamor raises voices,
lungs breathe with relief,
air circulates again.

In the fresh stream ascends
the flock of healing bandanas
multiplied on the bluish walls.

Untainted cloth-masks
glide between the stained hospitals,
quick gauze for a wounded city. 

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Empiezo a saldar una muy vieja deuda conmigo mismo. Llevo 120 páginas del Opus Nigrum de Marguerite Yourcenar. No lo escogí por eso, sin embargo contiene pasajes acerca de la epidemia de peste negra en la Europa del siglo XVI. Muchas actitudes y supersticiones alrededor de la enfermedad persisten en nuestros días.




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Hoy se han agregado al conteo oficial de la ciudad de Nueva York al menos a 3000 personas que no estaban registradas como víctimas de covid-19, por haber muerto en su domicilio con los síntomas de la enfermedad sin que un examen de laboratorio confirmara del todo la causa. Por haber ocurrido fuera de las instituciones de salud, sus decesos habían sido considerados hasta ahora como casos de "neumonía atípica". La cifra rebasa ya los 11, 000 fallecimientos.

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17 de abril, viernes.

Es el aniversario luctuoso de Rubén. Él tendría respuestas o comentarios sabios a todo lo que está ocurriendo ahora en el ámbito político tanto en México como en el mundo.

Vaya coincidencia: el día de hoy los periódicos informan que la Unidad de Inteligencia Financiera de la FGR investiga a Peña Nieto y a toda su familia por corrupción. No se olvida que mi hermano compitió con él por la gubernatura del Estado de México, ni que hubo numerosos intentos del gobierno del estado --algunos risibles, otros incluso criminales-- para sacar a Rubén de la contienda.

En la campaña de Peña --muchos de sus gastos fueron pagados por la administración estatal con grotescos "trucos", como poner publicidad de él en los boletos de peaje de las carreteras-- se gastó al menos el triple de lo permitido a los partidos políticos. Analistas estiman que fueron $1,500 millones de pesos de entonces.

No quiere decir que Rubén haya perdido la contienda solamente por eso, pero tampoco se ignora la cantidad de votos inducidos a favor del PRI a través de una costosa campaña televisiva y radiofónica a niveles nunca antes vistos en México, pagada ilegalmente mediante el desvío flagrante de recursos públicos. Eso fue denunciado en su momento, sin consecuencias hasta ahora.




Hablé con mi papá. Carlos pide su despensa a domicilio incluyendo la lista de mi papá y posteriormente él le lleva los víveres a la puerta de su casa, también algunos libros. Escuché contento a mi padre, es un apasionado de la lectura; leer le ayuda a sobrellevar la situación sin tanto problema.

Algo sucedió que la cifra de fallecimientos de la ciudad de Nueva York nuevamente se ajustó el día de hoy, ahora acumula 13,200, se contabilizan 1,800 víctimas más. Es triste que en este país tantas personas hayan muerto sin remedio en un lapso de 45 días. Ojalá que el súbito incremento se deba a una reclasificación y no a un rebrote de la epidemia.

Una nota del periódico REFORMA informa que en Chicago hay esperanzas de curación con un antiviral que ha sido efectivo en pruebas con 120 voluntarios.

Es día mundial del haikú. Eso dice Facebook.


     18 de abril, sábado.

Día completo leyendo el Opus Nigrum hasta las siete de la noche, cuando se acabó la luz natural. Se requiere no solamente información, sino sabiduría, maestría técnica y una especie de obsesión por salirse de uno mismo para contar a través de otros, los personajes de una novela, todo aquello que le importa o impresiona a un escritor.

Más noche vimos un concierto organizado por Lady Gaga y varios artistas más, en combinación con la OMS (WHO en inglés) a fin de recaudar fondos para la institución mundial y de paso rendir homenaje a médicos, enfermeros, organizaciones sociales y trabajadores de actividades esenciales que han estado arriesgándose en las prímeras líneas de esta batalla.

Ello en elegante respuesta al exabrupto del presidente, quien hace unos días anunció que Estados Unidos dejaría de financiar a la OMS, según él por encubrir ésta a China como causante poco escrupulosa de la pandemia. A mí me parece que Trump busca desplazar hacia otros su cada vez más evidente culpabilidad por la falta de previsión gubernamental en el manejo de esta crisis tan anunciada para su país; es una medida grotesca en su intento de reelegirse.

Dando un bofetón con guante blanco a Trump, hubo breves intervenciones de Michelle Obama (demócrata) y de Barbara Bush (republicana) solicitando a la gente estar unidas para protegerse y ayudar a los más necesitados. El mismo presidente de la OMS también dio un mensaje instruyendo a la población a seguir los cuidados y a continuar el aislamiento que han hecho posible el lento pero seguro control de esta epidemia. Al final se reunieron 50 millones de dólares. He aquí un ejemplo de cómo los buenos liderazgos pueden rebasar a los malos políticos.

Esperemos que para noviembre de este año, el coronavirus y Trump hayan dejado ya de joder la vida en nuestro planeta.


   19 de abril, domingo.


   20 de abril, lunes.

Hoy por primera vez en la historia, el petróleo en el mundo alcanzó un precio "negativo". Eso quiere decir que ante la sobreproducción, y dado que en estos tiempos de contingencia ha habido una disminución en el uso de combustibles, los distribuidores están buscando dónde almacenarlo, y el almacenamiento cuesta. Está resultando más caro extraer petróleo y refinarlo, que venderlo. Una distorsión del mercado que traerá consecuencias inesperadas para muchos países productores, entre ellos México.

Es una desgracia que el presidente López se haya empeñado en su anacrónico y fantasioso "proyecto" petrolero: intentar revivir al desfondado Pemex inyectándole cuantiosos recursos, destinar un millonario presupuesto para construir una refinería en Tabasco (estado natal de López), incumplir contratos de coinversión petrolera pactados con particulares en el sexenio anterior, abandonar los proyectos de energía limpia en curso. En el caso de los generadores eólicos, los argumentos para cancelar su instalación han sido tan absurdos como afirmar que los ventiladores son una invasión cultural en tierras de indígenas, o que "se ven feos" en la cima de las colinas.

Hoy estamos pagando el precio de tanta soberbia e ignorancia. No me da gusto ver la derrota de un presidente del que desde hace muchos tantas personas advertimos de su peculiar aversión a la modernidad energética y tecnológica. Es algo que nos afecta como país y desgraciadamente la ruta escogida por esta administración nos lleva al fracaso social y económico.

A López aparentemente no le importa equivocarse al haber desoído el consejo de expertos financieros y científicos. La razón es muy sencilla: a mayor pobreza, mejor para López Obrador. Mayor control del "pueblo", que no tendrá más opción que defender lo poco que tenga a bien asignarle el tlatoani. Si la consecuencia de su "proyecto" de gobierno es la generación de más pobres en el país, eso es bueno para López. Incluso psicológicamente, este señor solo se presenta y se siente a gusto con quienes se encuentran en desventaja ante él.

De ahí que pueda entrevistarse en persona con el presidente de El Salvador, o que les haga "favores" a Evo Morales o a Nicolás Maduro, por ejemplo, pero que sea imposible su asistencia a una reunión de líderes de países desarrollados. Hay en él motivaciones ideológicas y psicológicas, un complejo de inferioridad sublimado mediante el manejo simbólico de su imagen, algo que muy pocos alcanzamos a percibir, según parece. No tenemos esperanza alguna de cambio: López se afianzará aún más en su visión, en la única manera que tiene de relacionarse con el mundo, hundiéndonos aún más en el pantano. Siempre se puede peor.

Dejo aquí un cartón que me pareció genial: el hipotético encuentro entre Donald Trump y López Obrador, dos negacionistas tempranos de la pandemia del coronavirus. En el caso de Trump, se ve cada vez más probable que los estadounidenses se deshagan de él en noviembre. En cuanto a México, nos esperan al menos cuatro años más de sufrimiento todavía.




   21 de abril, martes.

BOB GIVENS

Mi querido amigo el poeta, fotógrafo, escultor y pintor Robert Givens, quien por años fuera enfermero en un hospital público de los Estados Unidos, y que nos acompañó a Ciudad de México para la presentación de la antología De Neza York a Nueva York, subió ayer a Facebook una inquietante foto efímera que aparece solo durante unos segundos en su "historia". Esto ocurre durante un par de días y luego esas fotos o videos desaparecen para siempre.

Bob, en su departamento del Bronx, está llevando a cabo su confinamiento de manera solitaria, como cientos de miles de neoyorquinos. De alguna forma logré retener la imagen que él subió (es de su autoría) y la reproduzco aquí, pues pienso que retrata la angustia del encierro en soledad en esta ciudad, en este tiempo:




   22 de abril, miércoles

El agente patógeno fue llamado "coronovirus" en las primeras noticias de su propagación, sin embargo los investigadores dictaminaron posteriormente que ése es el nombre genérico de una familia de virus, por lo cual determinaron nombrarlo "SARS-CoV-2" con mayor precisión, y "covid-19" a la enfermedad provocada por éste.

Disminuye la incidencia de casos en la mayoría de los países donde se ha diseminado el covid-19. La gráfica está dibujando una campana, nos encontramos ya en el lado opuesto. Hoy se anuncia que en Alemania ya se está probando una vacuna. Realmente es muchísimo antes de lo que se esperaba pero esta contingencia ha puesto a trabajar a los científicos del mundo a marchas forzadas, probando ideas y procedimientos unos tras otros.



     23 de abril, jueves.

A las 7 de la noche hubo reunión virtual a través de Zoom con los integrantes de The Poetry Table: Rosalind, Gordon, Linda, Evie, Isaiah, Natalie, etcétera. Fuimos 11 en esta ocasión. Se supone que cada jueves nos volveremos a ver para leer nuestros poemas y hacer una "repentina" de media hora. Para rememorar un poco los días de 2014-2015 en que nos reuníamos en la casa de Rosalind en Greenwich Village a escribir, beber vino y comer quesos, me tomé un vaso de tinto Rioja.


    24 de abril, viernes.

Todo el día estuvo nublado, con lluvia. A ritmo lento me propuse acabar la lectura de Marguerite Yourcenar. Hecho. Me encantó reconocer en algunas partes del libro imágenes sacadas de los cuadros de Hyeronnimus Bosch, que vi apenas en octubre del año pasado en Madrid.

     25 de abril, sábado.

Hoy retomé --con intenciones de terminarla en estos días-- la novela de James Baldwin Go Tell it on The Mountain. La acción transcurre entre el Harlem neoyorquino y los suburbios de Chicago. La trama gira alrededor de una familia y la vocación pastoral de algunos de sus miembros, sus dudas teológicas, los problemas económicos y la segregación racial que enfrentan de manera habitual; es finalmente la historia de la conformación de una congregación religiosa afroamericana en los Estados Unidos. Apunto una curiosidad: en los diálogos el autor reproduce el habla peculiar de esos núcleos, que utilizaban por ejemplo "is" o "was" como únicos auxiliares del verbo ser en inglés: you is, we is, we was, etc.




   26 de abril, domingo

MEPHISTO

Vimos la película húngara de 1981 Mephisto, remasterizada. Hendrik Höfgen, actor y director de teatro con ideas bolcheviques alcanza la fama en Berlín justo cuando Hitler arriba al poder con el respaldo del partido Nazi. Un general que ha visto actuar a Hendrik en Mephisto se convierte en su admirador y de manera forzada, incómoda para el artista, lo impulsa como encargado del género a nivel nacional. El objetivo: exaltar y propagar los "valores" de la raza aria mediante el teatro.

Como puede, el actor incorpora a viejos amigos socialistas a su proyecto (no tienen opción, están virtualmente atrapados en Alemania y sin empleo) y convence al general para presentar obras de autores que no necesariamente son afines al espíritu del nacionalsocialismo. Poco a poco se va enredando como funcionario. Debe mirar hacia otro lado cuando desaparecen de forma "sospechosa" algunos de sus actores; debe despedir a antiguos trabajadores sobre los que hay sospecha de deslealtad al régimen. El resultado final de este pacto con el diablo es una tragedia que evoca al mismo tiempo las luces de los escenarios y los reflectores nocturnos de los campos de concentración.

Meditando en la anécdota de la película, eriza los pelos recordar cómo los dictadores alcanzan el poder por la vía democrática y cómo es que las percepciones, los ánimos de las personas "normales" y "decentes", pueden cambiar en cuestión de semanas cuando los políticos aplean a las emociones profundas. Algo parecido está sucediendo hoy en muchas partes del planeta, incluyendo México. Ojalá que yo esté exagerando.

Que solo sea casualidad que López esté buscando hacerse del control personal del presupuesto hacendario, quitándole atribuciones al Congreso bajo el pretexto de que nos encontramos en una situación de emergencia. Así empezó la caída de Venezuela ¿Serán capaces nuestros diputados de permitirse una bajeza semejante, prestarse a algo que los degrade como representantes ciudadanos y como contrapeso del Poder Ejecutivo? Hay demasiada voracidad, demasiada abyección en muchos de ellos. Ignorancia pura, incluso. Por unos millones de pesos quizá algunos no dudarían en colaborar para enviar a pique a nuestro país. Ojalá me equivoque.

Por último: que solo sea casualidad, un descuido, y no una infausta premonición el "look" de López en su "mensaje" dominical difundido en video del día de hoy.



27 de abril, lunes.

LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS, LAS FAKE NEWS.

Si lo que está pasando NO es una guerra bacteriológica mundial iniciada por China tal como lo sugiere el presidente estadounidense, al menos hay que admitir que se parece mucho a una.

Una guerra tiene bajas, y confirmar o no determinada cantidad de víctimas redunda en la moral y en el prestigio de los bandos. De igual manera, hacer despliegue de recursos --ficticios o no-- para demostrar fortaleza o abundancia, puede disuadir a enemigos reales o imaginarios. Un juego de información y desinformación que busca con más o menos éxito influir en el ánimo de la población en apoyo a la causa de la guerra emprendida por cualquier gobernante, así como también "exhibir" la debilidad de los "adversarios".

Desde que se originó esta situación en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, en China, ha habido una increíble cantidad de información falsa de todo tipo, mucha con intención francamente desorientadora, para incidir en públicos muy vulnerables, lastimados por la falta de respuestas confiables, entre ellos México y los Estados Unidos, debido al errático liderazgo de sus respectivos presidentes durante esta crisis.

Además, a pesar de los avances de la ciencia médica contemporánea siguen sin estar claros muchos de los aspectos elementales de la enfermedad. No hay consenso ni siquiera acerca del origen del virus, ni sabemos si su propagación fue resultado de un error humano; tampoco habría la disposición de ningún gobierno --mucho menos del amurallado gobierno chino-- para admitirlo en caso dado.

Lo anterior ha dado pie a las más disparatadas teorías conspirativas, que aunadas a la multitud de pruebas y esfuerzos --infructuosos hasta ahora-- para encontrar alguna medicina o tratamiento efectivo contra la enfermedad, han hecho brotar en las redes sociales un cúmulo de mensajes anónimos o de dudosa autoría y fundamentación, que intentan dar una explicación al sinsentido en que nos encontramos en función de los intereses más diversos.

Enlisto algunas de las teorías que he encontrado:

--El coronavirus se creó en un laboratorio de China con el objetivo de propagarlo a todo el mundo para debilitar económicamente a los Estados Unidos (que están o estaban en plena guerra comercial contra el gigante asiático). Posteriormente, en la crisis financiera subsecuente, los chinos comprarían las devaluadas acciones de las empresas estadounidenses haciéndose del control económico del país norteamericano.

--Hay un incremento estadístico muy marcado en la incidencia de covid-19 en los países y poblaciones donde se están instalando las antenas para la siguiente generación de internet, que es la red 5-G. De hecho, hay grupos de anarquistas en activo que han destruido sistemáticamente varias antenas en muchos lugares del mundo para impedir así que el coronavirus se siga propagando. Un virus informático que salta a la realidad. Las redes sociales están infectadas, de eso no hay duda.

--Una teoría contraria a la anterior, o tal vez complementaria, sostiene que el multimillonario Bill Gates, impulsor de la tecnología 5G, creó el covid-19 para recluir en casa a toda la población y de esa manera evitar las protestas durante la instalación de sus antenas (teoría "respaldada" por un video de hace dos o tres años donde en una entrevista el dueño de Microsoft apunta que la siguiente amenaza para la humanidad podría ser una pandemia). El fin último de la nueva tecnología: controlar a todos los seres humanos en el planeta (¿Qué no lo estamos ya, de varias maneras?).

--Un científico laureado con el Nobel de medicina ofrece que le retiren su premio si lo que afirma no es cierto y que es lo siguiente: según sus estudios, le consta que el covid-19 es una creación humana con fines de utilización en una guerra bacteriológica dirigida contra poblaciones específicas. Ofrece como prueba el hecho de que los países con mayores temperaturas o de latitudes distintas a las de Italia o Estados Unidos --que son donde más se ha ensañado la enfermedad-- casi no presentan contagios. Al final del mensaje, aparece el link a la página de Wikipedia donde vemos que efectivamente el supuesto autor del mensaje recibió hace un par de años el premio Nobel. Pero cualquiera pudo haber escrito la nota a su nombre.

--En México un pastor evangélico que se identifica a sí mismo como 63-S  (o algo parecido) lanza un video donde afirma que la enfermedad "ya tiene cura" a través de desinflamatorios e incluso de aspirinas (¡no es cierto!). Su animosa explicación mediante pancartas escritas con plumones la hace desde su casa, ante una mesa dispuesta como para una celebración religiosa, con cirios y un candelabro judío. Y que si tienes dudas busques su programa de radio todos los días a las siete de la mañana.

--Que el laboratorio de manejo de virus en Wuhan (sí existe), que comenzó sus operaciones en 2018 y fue construido con tecnología francesa (ambos datos son ciertos), estuvo esperando durante más de una año la llegada de los especialistas de Francia que iban a colaborar con los científicos chinos (dato no comprobado). Por cuestiones burocráticas éstos jamás llegaron...y sucedió lo que sucedió. Uno de los virólogos europeos afirma que desde entonces ha hecho llamadas telefónicas a sus colegas chinos de Wuhan y que "sus teléfonos están muertos", lo cual para él solo confirma lo peor: que estos científicos "ya han fallecido". Obviamente.

--En las redes sociales circulan varios videos propagandisticos exaltando la grandeza de China. Se trata por lo general de imágenes con música de fanfarrias, sin palabras, a veces con letreros mal escritos en inglés, mostrando imponentes obras: presas, ciudades, puentes, aeropuertos. Otros ofrecen visiones futuristas de autos voladores, edificios inteligentes que cambian de forma a lo largo del día, mega-aviones de pasajeros con tecnología novedosa, etcétera. Sin dejar de admitir el poderío y el ingenio del pueblo chino, en muchos de estos casos las imágenes corresponden a simulaciones por computadora de ideas y proyectos que aún no existen, e incluso alguna de las fabulosas ciudades que ahí aparecen fue identificada como ¡una ciudad coreana! Made in China, supongo.

--Aparte de todo lo anterior, a diario soportamos en México y en los Estados Unidos la carga de datos cruzados de nuestras autoridades acerca del número de contagiados, la cantidad de pruebas aplicadas, la reclasificación de muertos sospechosos por neumonía, los diferentes métodos estadísticos aplicados, las distintas "proyecciones" de las curvas de crecimiento o disminución de casos. También los amagos de decisiones que se revierten al día siguiente, las malas decisiones y las malas bromas; la indiferencia, las omisiones, las evidentes mentiras y hasta el flagrante ocultamiento de datos por parte de políticos que quieren "quedar bien" ante el público o que tienen una agenda electoral muy específica.

--Por último quiero destacar --merece mención honorífica-- la ineptitud y la irresponsabilidad del presidente Trump, quien en una de sus conferencias de prensa de la semana pasada, al enterarse por los científicos que la capa exterior del coronavirus se encuentra formada por grasa vulnerable a los detergentes, sugirió que ingerir o inyectarse detergente o cloro quizás pudiese ser una solución al problema (no dudo que lo acabaría de raíz, jaja). ¿Quieren saber si en Nueva York hay alguien más bruto que Trump? Bueno, al día siguiente de esta rueda de prensa los servicios de emergencia de la ciudad reportaron al menos 30 llamadas de auxilio por incidentes relacionados con la ingesta y/o aplicación de cloro y detergentes.



     28 de abril, martes.




29 de abril, miércoles.

--Me llamó mi padre. Se encuentra bien de salud. Desafortunadamente deberá ir mañana al banco para tramitar el pago que le hacen del Ayuntamiento, donde trabaja. Es una tontería que por una parte lo protejan enviándolo a su casa a seguir la cuarentena por ser parte de un grupo vulnerable por edad y enfermedades crónicas (tiene 83 años, diabetes e hipertensión) y que por la otra lo hagan ir a firmar al banco para liberar el pago en su cuenta. Como si no existiesen la tecnología y los controles informáticos necesarios para dispensarle el trámite (¡Y no solo a él!).

--Me llamó María Ángeles desde su departamento en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se encuentra preocupada por informes de personas cercanas a ella. Tiene un sobrino médico, joven, que está infectado. En Morelia, tres miembros de una familia conocida de una de nuestras poetas de Darklight, recién llegados de Estados Unidos han fallecido de covid-19 uno tras otro.

--Me llamó Federico Cruz, gran amigo desde el tiempo en que trabajé en el Ayuntamiento de Tlalnepantla en la Coordinación de Transporte Municipal. Él se encuentra bien en su casa de Churubusco en la Ciudad de México. Igual que todos nosotros, aparte de la pandemia, está muy preocupado por el rumbo al que López está enfilando el país. Coincidimos que es una desgracia que tanto en México como en Estados Unidos tengamos presidentes tan cretinos.

--Me entrevistó por Zoom una amiga de Enid que está haciendo una investigación como tesis de maestría para la London School of Economics. Su tema versa sobre las empresas relacionadas con la cultura. Espero que mi información acerca de la editorial bilingüe especializada en poesía que fundé aquí en Nueva York le haya sido de utilidad.

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   30 de abril, jueves.

A ver: estamos enmedio de una de las mayores crisis que ha enfrentado la Humanidad, algo que dejará una gran marca roja en nuestro siglo. La enfermedad salió prácticamente de la nada y se ha propagado a gran velocidad por todo el mundo matando a personas de todas las razas; ha contagiado a millones que ahora mismo desbordan los hospitales; millones más han sido enviados de súbito al desempleo; la cuarentena ha roto o alterado nuestras cadenas de suministros; el planeta está semiparalizado y aterrorizado. El impacto de estos meses será equivalente al de una guerra y no hay certeza siquiera de cuándo vaya a terminar esto, o si tendremos disponible un tratamiento o una cura en el mediano plazo.

Me pregunto por qué entonces, entre los "clarividentes" acreditados ante el gran público, no hubo miles que en 2019 anunciaran la llegada del monstruo que ahora nos está diezmando. La "ciencia" astrológica quedó completamente exhibida y rebasada. También hay que echar a la basura tarots, ouijas y cartas astrales: fueron comprobadamente inservibles cuando más se les necesitaba. A ver qué inventamos después.

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1o de mayo, viernes.

LA ADIVINACIÓN

Siempre he tenido una relación extraña con las "artes" adivinatorias. De muy niño, a los seis años, recién había aprendido a escribir cuando dibujé en una tira de papel una secuencia de dos palabras al azar según se me iban ocurriendo:

BUENO-MALO-MALO-BUENO-BUENO-BUENO-MALO- 

Puse la tira en una caja de zapatos y coloqué la tapa de tal manera que se asomara solamente la orilla de la tira sin que se alcanzara a ver la primera palabra que iba a salir en cuanto la jalara. Mi idea --totalmente intuitiva-- era que por las mañanas siempre cortaría uno de los pedacitos de papel para leerlo: BUENO o MALO. Y así es como me iría ese día en la escuela, en la casa, etcétera.

La mayoría de las veces el modo del día coincidía mágicamente con mi augurio. BUENO: buenas calificaciones, MALO: un florero roto y la regañiza. BUENO: delicioso jarabe para la tos, MALO: una dolorosa inyección. Y así.

A la distancia, observo que desde entonces yo entreveía un principio de sincronicidad, término que descubrí hasta muchos años después leyendo a Jung.

Más adelante, en casa de mis abuelos maternos había una Ouija que mi tía Alma había comprado por diversión. Mis dos hermanos menores y yo comenzamos a jugar con la tabla hasta que sospeché que uno de ellos hacía trampa, pues el indicador se movía con velocidad inusitada y las palabras que formaban acababan siempre por insultarme.

De todas formas, recuerdo que pegué un abecedario con letras recortadas en papel sobre un viejo tablero de ajedrez de ónix y así me hice mi propia ouija, con la cual mis hermanos y yo seguimos explorando hasta que nos aburrimos o desilusionamos de sus pobres "respuestas".  

En la adolescencia me convertí en cliente más o menos frecuente de la lectura del tarot con una de mis tías favoritas. Ella se convirtió en vidente por experiencias sobrenaturales que la marcaron en su infancia. Nunca sacó provecho económico de su habilidad y sus lecturas estaban circunscritas a la familia y a algunos amigos. Su exactitud era portentosa.

No voy a poner aquí los detalles, pero ella siempre me anticipó con pelos y señales la llegada de una novia o mi ingreso a un trabajo, por ejemplo. Sucesos para mí inesperados y trascendentales, y que lo fueron todavía más al comprobar las coincidencias absolutas --hasta lo ridículo-- con personas, lugares y circunstancias en el futuro previsto en las notas que yo guardaba de esas sesiones. Mi tía solo aceptaba leerme las cartas cada seis meses y me "cobraba" un peso.

(Continuaré mañana)

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    2 de mayo, sábado.

Estaba yo maravillado del don de mi tía. Sin embargo, ella no siempre estaba disponible, o simplemente en la familia se nos hizo fácil acudir de vez en cuando con otros videntes o cartomancianos (hombres o mujeres) que nos eran recomendados de boca en boca. Eso ocurría cuando se presentaba alguna situación difícil de resolver, alguna duda, un problema súbito. En otras ocasiones, simplemente se daba el momento al acompañar a algún familiar a una de esas lecturas.

Desfilé así por unas cuantas experiencias más que salvo en un par de casos memorables, más bien me dejaron con muchas dudas acerca de la efectividad tanto del medium como del procedimiento de adivinación en sí. En mi caso particular, procuraba siempre dar la menor cantidad de datos acerca de mí, así como mantener desde el principio una actitud hierática para que mi rostro o los movimientos de mi cuerpo no influyeran en los comentarios o en las respuestas de los adivinos.

Agregaré de paso mi experiencia con los sueños. En más de una ocasión tuve, he tenido, sueños premonitorios. Eso me ocurrió con mayor frecuencia entre la adolescencia y los cuarenta años. A los veintitantos, dada la recurrencia de estas involuntarias "adivinaciones", llevé un diario de mis sueños buscando encontrar los patrones de la correlación entre ellos y los acontecimientos en mi vida. Como dato interesante, hallé que las coincidencias se daban dentro de un lapso de dos semanas y que las visiones anticipadas no necesariamente correspondían a hechos trascendentes: las más de las veces referían a sucesos inanes aunque plenamente identificables. Tampoco hallé nunca una manera de "controlarlos" ¡Adiós número ganador de la lotería!

Ya sé que es demasiado "frío" y poco poético pretender que los sueños se transcriban tal cual a la cotidianidad personal; sin embargo siempre he tenido sorprendentes --y excesivamente frecuentes-- encuentros inesperados en la vida diaria con lugares, personas, sensaciones y hechos de mis sueños que yo no calificaría de "normales" y que van más allá de cualquier probabilidad de ser pre-vistos.

Recuerdo con mucha claridad el sueño del día posterior a la Navidad del 2004, la desesperación que sentí cuando fui arrastrado por el agua sentado encima de un colchón, rodeado de basura y de gente gritando pidiendo ayuda. Una fuerte sensación de ahogamiento me despertó. Fue hasta el día siguiente que por la televisión me enteré que un tsunami había arrasado la isla de Sumatra en Indonesia. Las imágenes y los testimonios de la devastación en los días posteriores me estremecieron por su magnitud y por la estrecha semejanza con mi sueño. Murieron 170,000 personas aquel día.

Obviamente lo anterior no fue un sueño premonitorio. Mientras yo dormía, el hecho real estaba sucediendo a miles de kilómetros de mí, afectando a personas desconocidas. Pero la dimensión del fenómeno natural, así como el terror multiplicado en los millones de seres humanos afectados en unos cuantos minutos fueron descomunales. A partir de ahí reflexioné en la posibilidad de que los seres humanos en la Tierra quizás estemos todos conectados de alguna manera (no hay evidencia científica hasta ahora), tal como lo están las hormigas, las abejas o los cardúmenes de peces.

Quizás la facultad de raciocinio, la inteligencia, ha sustituido en nosotros lo que en alguna etapa de la evolución nos haya sido connatural: la intuición, por llamar de alguna manera a esa invisible capacidad de comunicación entre los individuos de la misma especie. Esto solo es un pensamiento, un intento de dar una explicación coherente a esas extrañas experiencias con los sueños que he tenido muchas veces a lo largo de mi vida.

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Al parecer hay buenas noticias con el medicamento REDEMSIVIR, que ha sido aprobado en Estados Unidos como tratamiento para el covid-19. No obstante la premura en la autorización de su uso, hay experiencia previa con este compuesto que fue desarrollado hace más de diez años para combatir el ébola. Si bien en aquella ocasión no sirvió para su propósito, en estos últimos meses se comprobó su efectividad contra el coronavirus, sobre todo en contagios avanzados, lográndose la recuperación de los pacientes en un periodo de 7 días (Actualmente la recuperación promedio lleva de 11 a 15 días, sin descontar la alta probabilidad de morir en ese lapso). El gobierno de México afirma que seguiría los pasos de Estados Unidos usando este tratamiento en cuanto esté disponible para nuestro país.

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     3 de mayo, domingo.

Toda la familia bien en México y en Estados Unidos, hoy nos conectamos mediante chat de Google para intercambiar impresiones desde nuestros respectivos encierros.

Más tarde vimos la película "El abrazo de la serpiente", producción colombiana de 2015 filmada en las selvas y ríos de Colombia, Venezuela y Argentina. Es un homenaje a dos antropólogos del siglo XX, uno alemán y otro estadounidense. Recrea la aventura de ambos exploradores del Amazonas en compañía de un solitario chamán (el mismo personaje tanto en 1909 como 40 años después) en búsqueda de plantas y tribus que luego darían a conocer en sus países a través de sendas publicaciones. Todo en el contexto histórico de la opresión de los "blancos" hacia los indígenas utilizados como esclavos en las plantaciones de caucho a principios del siglo XX; también se narran los excesos y las desastrosas consecuencias de la evangelización católica, que alteró la espiritualidad y el frágil modo de vida de estas comunidades fuertemente asociadas con el mundo mágico de la selva.


  

     4 de mayo, lunes.

Hablé con Enid en Sydney, todo va mejorando por aquellos lugares. Australia y Nueva Zelanda se han convertido en ejemplo mundial de acciones implementadas a tiempo, por lo que lograron atajar la enfermedad en ambos países. Sus porcentajes de contagios y fallecimientos por cantidad de población están 2000 veces por debajo de los de Estados Unidos, por citar un ejemplo. En uno de los estados del norte de Australia, el más despoblado, ya están listos para reiniciar actividades normales hoy mismo, bajo monitoreo. Dos semanas después, siempre y cuando todo salga bien en esta prueba piloto, le seguirá New South Wales, que es donde está Sydney. 

Por lo demás, día normal de oficina en México vía internet. Hoy más que nunca se valora la implementación del trabajo a distancia. Aún hay asuntos que requieren la presencia física, aunque cada vez son menos. Los trámites de gobierno, por ejemplo. Con esta crisis sanitaria, a cada empresa "cumplida" que no despidió empleados de enero a marzo, el IMSS le concedió un crédito blando de $25,000. El trámite es muy sencillo y la solicitud puede llenarse en línea; pero una vez aprobado el crédito, el representante de la empresa debe acudir personalmente a la sucursal bancaria a recoger un cheque. ¿No es esto absurdo y más en estos momentos en que debemos evitar al máximo cualquier acercamiento personal?

Por la noche hablé con Arumi, todo sigue bien para ella, sus hermanos, su mamá, etcétera. Sin embargo están alarmados por las noticias de los hospitales de la Ciudad de México saturados con pacientes de covid-19. Hay que agregar a esto la novedad o la carencia de protocolos para informar a los familiares del estado de los pacientes, el manejo de los cuerpos de los fallecidos; la precariedad de las instalaciones mortuorias, ya insuficientes. Ello ha propiciado numerosos casos de violencia dirigida a médicos y enfermeras; ingresos por la fuerza en los hospitales; rumores sin fundamento de que las muertes son ocasionadas a propósito en el interior de los servicios médicos, etcétera.

    5 de mayo, martes.

Estaré atento al Empire State hoy por la noche. Quizás se ilumine con los colores de la bandera de México. Cabe recordar que en los Estados Unidos, el 5 de mayo es considerada la fecha más importante del calendario cívico mexicano. Gracias al libro "Mexamérica" de Fey Berman, supe que esto tuvo origen hace muchos años en Chicago, cuando la comunidad mexicana celebró un vistoso desfile en esta fecha. La fama del festejo (por una de las pocas "victorias" insertada en nuestra historia de humillaciones a cargo de potencias extranjeras) pronto se extendió por todo Estados Unidos y actualmente supera en conocimiento a la noche del "Grito" al grado que muchos estadounidenses creen que el 5 de mayo es el día de nuestra independencia.

Este día normalmente hay menú de comida mexicana y cocteles con tequila hasta en los restaurantes más elegantes; aunque por esta ocasión nuestros amigos gringos tendrán que pedir en línea el guacamole y los totopos. No problema de nuestra parte: aquí en casa en Nueva York nos uniremos en espíritu a ellos y a los mexicanos brindando con margaritas de mezcal.

       6 de mayo, miércoles.

"La mayor amenaza a nuestro planeta
es la creencia de que alguien más
lo salvará".

Robert Swan

       7 de mayo, jueves.

EL ACTIVISMO DE LOS ESCRITORES

Desde hace días le he dado vueltas este tema a partir de leer en Facebook a alguien que escribió la siguiente frase, cito: "Todo escritor, y por extensión todo artista, tiene la responsabilidad de ser crítico de los gobiernos".

La anterior es una afirmación recurrente --cada tanto en algún lugar del mundo alguien la expresa más o menos de la misma manera-- y siempre ha dado pie a discusiones.

Empecemos por la definición de "artista", que en realidad no es tan difícil: es alguien con una visión del mundo distinta a la de la mayoría de las personas, que tiene una necesidad imperiosa de comunicar o expresar a los demás su versión estética y conceptual de la vida, y que la plasma a través de los materiales y medios a su alcance.

El artista es entonces, fundamentalmente, un creador. Pero ser artista es también una vocación que se manifiesta de varias maneras y en distintos grados.

Existen los artistas por naturaleza, los genios con dotes impresionantes. Casi todos quienes hayan visto los bocetos de Siqueiros coincidirán conmigo en la grandeza del pintor, quien con solo un par de brochazos asombrosamente dispuestos es capaz de plasmar una obra completa y armoniosa, descargando ahí mismo, de golpe sobre el papel, todo el bagaje de la cultura que produjo un personaje con sus características.

Hay también muchos artistas menores, por supuesto, aunque ganar el título de "artista" es algo tan circunstancial y arbitrario como la vida misma. Ya no se diga el reconocimiento como "grande". Hay artistas empeñados toda su vida en obtener la gratificación de ser considerados como tales por los demás, y no lo logran. Otros han engrosado el caudal de obras de la creación humana y es hasta años o siglos después de muertos que se da el consenso para considerarlos dignos de ser recordados y que sus trabajos sean conservados, expuestos o reproducidos.

Existen también aquellos que no tuvieron, tienen, ni tendrán el suficiente talento o la suficiente suerte, el dinero, las relaciones o los medios para vivir expresándose como quisieran. Y sin embargo, con todo y esas limitaciones --de las que muchas veces los artistas mismos no están conscientes-- llevarán una vida comprometida con su visión particular del mundo, ampliada a su entorno personal: el modo como se visten, como arreglan sus casas, las decisiones que toman, sus formas de ganarse la vida. La mayoría engrosa por años las filas de los jardines del arte o escribe poemas y novelas calcando los estilos de los famosos. No tienen posibilidad alguna de trascendencia, pero seguirán trabajando y persistiendo en su obra hasta la muerte, en congruencia con su enorme convicción. 

También están los técnicos que encuentran y explotan un solo concepto "artístico" que les permite vivir digna o hasta holgadamente como celebridades, sin que por ello puedan ser considerados emisarios culturales. Pienso por ejemplo en algunos intérpretes de música ligera, o quienes han hecho accesibles a grandes públicos algunos temas clásicos, como Liberace quien murió en 1987 o Richard Clayderman que aún sigue activo; los dos con una técnica impecable en sus instrumentos. Sin embargo, ambos en distintos momentos, en entrevistas, a pesar de sus extraordinarias habilidades como intérpretes, manifestaron estar conscientes de un alcance que no trascenderá en la historia del arte, y estar en paz con ello.

       8 de mayo, viernes.

El escritor es un artista, sí. Pero también hay diferentes tipos de escritores. No es lo mismo escribir un texto científico que redactar una nota periodística, que hacer una novela. Hay quien hace cada una de estas cosas con más o menos talento, con mayor o menor rigor, con tal o cual intención o compromiso, etcétera. Y evidentemente los trabajos que requieren la intervención de escritores no son islas, sino campos que se intersectan.

Los que me interesan en esta reflexión son los escritores que hacen "literatura", siendo ésta el objetivo último de los artistas cuyo medio de expresión es la palabra escrita. Ellos cumplen en rigor con todas las características que antes enuncié: tienen una visión particular del mundo, hay en ellos la necesidad de comunicación de una estética particular y para hacerlo utilizan cualquiera de los diferentes medios a su alcance donde puedan plasmar los signos del lenguaje, que son el material de expresión de sus ideas.

¿Tienen estos personajes la responsabilidad de ser críticos del poder?

Mi respuesta es que no necesariamente debe ser así. Depende del escritor, depende del tipo de gobierno, depende del grado de reconocimiento alcanzado. Toda persona "exitosa" o en una posición de superioridad en cualquier campo, sea artista, político, empresario o científico, tiene una responsabilidad social por al menos dos razones: 1.- Su modo de vida --ejemplar o no, decente o no-- tiende a ser imitado por otros.  2.- Sus dichos y conceptos tienen mayor impacto en la dirección que tome una sociedad, que los dichos e ideas de los ciudadanos "comunes".

La literatura se puede tomar por muchos cabos. Quizás lo que une a todos los que hacen literatura es su capacidad de observación, su inteligencia, entendida esta última como una habilidad para "conectar los puntos" y obtener conclusiones de ideas o sucesos aparentemente desconectados entre sí, o mejor aún, expresar ideas "frescas" a partir de la reflexión. Estas ideas, que ellos manifiestan en sus obras pueden o no ser útiles a la sociedad en el sentido de que "sirvan para algo". Un poema o una novela, en principio, son productos absolutamente inútiles, prescindibles.

Sin embargo, desde que el hombre apareció en el mundo, incluso en las sociedades más oscuras y represivas han existido artistas aunque lo que producen no satisface necesidades primarias como vivienda, alimentos o alivio de enfermedades. Debido a lo anterior, la mayoría de los artistas por vocación son hasta cierto punto solo tolerados en nuestras sociedades y mantenidos por nuestras élites e instancias políticas como productores de intangibles que deben ser estimulados de tanto en tanto, siempre y cuando no les incomoden o cuestionen de más, e incluso algo todavía mejor para quienes ejercen el poder: que los adulen y/o que sirvan a su proyecto político.

Lo que distingue a los artistas es la innovación, y esta se da solamente por medio de la reflexión continua sobre el propio trabajo. Ello exige inteligencia más allá de la técnica. Un escritor que concibe un cuento o un libro de poemas deberá haber abrevado en las obras de los que le precedieron, pero deberá tener también la inteligencia, la claridad y la técnica suficientes para que su propia aportación sea original.

       9 de mayo, sábado.

Encontré sin querer algo a propósito de todo esto: algo inteligente habrá dicho hace poco Vargas Llosa en contra de los populistas, que en el Facebook se le están yendo encima con insultos. Alguien de pronto "recordó" una "anécdota" (no tengo idea si esta sea cierta o no, pero aparece de la nada virtual en este momento) en la cual el peruano se refirió con algún desconcierto al modesto departamento en el que vivía Borges y éste a su vez lo tildó como "un agente de bienes raíces" por este hecho. De este "post" se desencadenaron decenas de comentarios a cual más de insolentes no contra la obra del escritor, sino en contra de sus opiniones políticas y su más que desahogado modo de vida. Hasta mal disimulada envidia alcancé a percibir por ahí.

Vargas Llosa, tan cuestionado por ser hoy crítico de la hornada de populistas que ahora nos gobierna, se ha ganado a pulso un sitio en la historia de la literatura con su vasta y sólida obra. Ante la evidente ineptitud o perversidad de gobernantes que están llevando a la ruina moral y económica a sus respectivos países: López Obrador en México, Daniel Ortega en Nicaragua, Nicolás Maduro en Venezuela, Bolsonaro en Brasil, incluso Trump en los Estados Unidos, es agradecible que una voz reconocida, madura y elocuente como la de este enorme escritor desarme con algunas frases y artículos la propensión enfermiza de estos personajes a pervertir el lenguaje y torcer la verdad. Desafortunadamente, eso no les parece bien a millones de ciudadanos que hoy están tan equivocados o ciegos como en su momento lo estuvieron Saramago, Neruda y García Márquez.

Los tres escritores citados al final del párrafo anterior son genios de la literatura y en sus obras hay reflexión, inteligencia, belleza e incluso, en algunas de ellas, un abierto propósito político. Pero una cosa es el trabajo literario y otra es la crítica o el acercamiento al poder que haga un artista. No olvidemos que también hay niveles de gobernantes y de intenciones. No es lo mismo decir Vaclav Havel que Boris Yeltsin; muy diferente es Barack Obama a Donald Trump; no se puede equiparar la filosofía de gobierno de José Mujica a la de Enrique Peña Nieto.

Criticar al poder no es la principal función de un escritor, ni creo que sea obligatorio que lo haga. Pero sí esperaría de éste --por la posición de prestigio social que goza, por las consecuencias de lo que diga-- un mínimo de responsabilidad al hacerlo o al dar su respaldo a un político o gobernante. Solo después de haber indagado con seriedad en la información disponible de un proyecto, en las intenciones evidentes de un político, en hechos comprobables, debería un escritor externar su opinión al respecto. No es asunto de adherirse como hinchas de un equipo de futbol a quien se dice "de izquierda" o al que se erige como nuevo director técnico para rendirle pleitesía incondicional. Se supone que los escritores son inteligentes y están bien informados y por eso para muchas personas es importante lo que dicen. 

José Saramago, Pablo Neruda y Gabriel García Márquez no se equivocaron en su militancia socialista; erraron al comprometerse ciegamente con gobernantes sanguinarios como Josef Stalin o Fidel Castro. Eso no demerita el valor de su obra literaria. Pero sus opiniones, el respaldo abierto que dieron a personajes y sistemas que no lo merecían, contribuyeron a consolidar la estancia en el poder de varios tiranos. Los tres fueron geniales como artistas. Pero como ciudadanos, sus decisiones políticas fueron lamentables y la historia es contundente al respecto. Lo peor: sus recomendaciones sirvieron de guía a millones de personas. Aquí está el asunto de la responsabilidad de la que yo hablaba al comienzo de esta reflexión que ya alargué más de la cuenta. Es algo muy delicado. Estos tres grandes se equivocaron por mucho al verter sus opiniones políticas, al servir de avales a gobiernos putrefactos. ¿Se vendieron? No lo creo, o si así fue jamás podremos saberlo con certeza. Eso no obsta para que sigamos disfrutando de nuestra Residencia en la tierra con un vaso de vino chileno.

Finalmente, quiero apuntar que hay escritores que viven muy bien en sociedades sin drama alguno y que no por eso dejan de hacer literatura comprometida...con el arte. Eso sucede por ejemplo en los países escandinavos, que son a mi juicio los que han alcanzado el mayor grado de igualdad y desarrollo humano en el mundo contemporáneo. He leído a algunos de sus autores como el galardonado en 2011 con el Nobel de literatura, el sueco Tomas Transtromër: su poesía es un remanso de paz que se extasía en la belleza de los bosques y lagos de su país, en sus inviernos y en su naturaleza. ¿De qué tendría que quejarse? ¿Sería su obligación hacerlo? Yo creo que como a todo escritor, le tocaría ser responsable y cuidadoso de lo que diga o haga aparte de su obra estrictamente literaria. Solo que mucho más que el común de las personas.

      10 de mayo, domingo.

Anoche me entretuve viendo un video de una organización de México llamada FRENAAA (Frente Nacional Anti Amlo, (¿no es una belleza de nombre y de siglas a las que les sobra una "A"? Me recuerda al "Instituto Para Devolverle Al Pueblo Lo Robado" de López, --quizás la cuña deba ser del mismo palo para que apriete) que es impulsada por un empresario --socio de la cadena de tiendas Soriana-- alarmado por la acelerada "venezolanización" del país a manos de López Obrador y su punta de incondicionales, supuestamente siguiendo un plan establecido en 2018 en el Foro de Sao Paulo. Copio lo siguiente de su página tal como aparece redactado, con negritas, subrayados y mayúsculas:


El martes 17 de Julio del 2018 se dio por culminada en La Habana, capital de la dictadura socialista de Cuba el XXIV encuentro del Foro de Sao Paulo, una organización de carácter comunista-socialista que nace luego del desplome de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas con la finalidad de reinstaurar el fracasado socialismo que acaba de desplomarse a nivel mundial.
Con más de 30 integrantes de MORENA, PARTIDO DEL TRABAJO en Cuba firman su adhesión TOTAL a conformar el bloque socialista- comunista de AMÉRICA.

Su llamado es a hacer que renuncie el presidente antes del 1o de diciembre de este año. Ello parte de la indignación generalizada ante la ineptitud, mentiras y corrupción de esta administración, y eso es loable de entrada. Sin embargo, me llamaron la atención varias cosas.

La primera es que su lucha está inspirada en un personaje estadounidense que en 2010 propició la llamada "primavera árabe" y no creo que las revoluciones que ocurrieron entonces en Medio Oriente para deponer a varios dictadores hayan resuelto mucho para estos pueblos. Algunos países incluso están peor que antes. Quizás gocen ahora de una relativa y cuestionable "libertad", pero a varios años de estas insurrecciones, la gente está sumida en la pobreza, hay desorganización en sus gobiernos; en algún momento incluso algunos han caído en las garras de fanáticos religiosos. No veo esto como un "caso de éxito" o ejemplo a seguir para los mexicanos.

La segunda cosa que llamó mi atención es su "método" de trabajo político a través de un sistema multi-nivel prácticamente calcado de las empresas de ventas que lo utilizan. Pensar en algo así parece lógico viniendo la idea de un hombre de negocios. Sin embargo, tengo mis dudas de que se pueda aterrizar en la arena política, pero no lo descarto del todo solo porque no se haya usado antes.

Mi duda principal proviene de la falta de objetivos claros. Al parecer, solamente hay un objetivo, o al menos eso concluye uno al leer la información en su página de internet: "¡Que se vaya López Obrador!" Y que renuncie obligado, y que además se vaya sin violencia. No hay mayor ideario, no hay una lista de prioridades, una filosofía o un programa para el día después. No se realiza un análisis jurídico, solo se invoca de pasada algún artículo constitucional. La idea central es construir una "masa crítica" de ciudadanos adversos al autoritarismo de López para que por medio de un catálogo --literal-- de acciones de desobediencia civil se le obligue a renunciar ante la ingobernabilidad resultante. ¿Y después de eso? Sepa.

Por otra parte, se empiezan a enlistar ahí los nombres de algunos de los principales líderes adheridos a este Frente y por algunos de ellos veo que empieza a asomarse el rostro de la iglesia católica. Presunción para mí confirmada en la arenga final del convocante, confiando en que si todo sale bien "primero dios" a partir de diciembre de este año tendremos un gobierno diferente. ¡Ufff! ¿Una lucha de poder entre evangélicos y católicos?

Me preocupa que ante la falta de líderes políticos con un minimo de conocimientos académicos o de reconocida experiencia en administración pública que entren al quite para enfrentar el primitivismo de López, los mexicanos otra vez se dejen ganar por la emoción para confiar en personajes quizás bien intencionados pero definitivamente ñoños, hueros de ideas y conocimientos de lo que debe ser ya la conducción responsable y profesional de un país tan grande y complicado como lo es el México contemporáneo. Las consecuencias de un movimiento para derrocar a locas al presidente ¡y que eventualmente se lograra! podrían ser terribles para nuestro país.

Creo que sería mucho mejor que una persona con esos recursos o iniciativa convocase a los ciudadanos a contener las intenciones autoritarias de López por todos los medios legales posibles; respaldar a nuestra Suprema Corte, al INE, al Banco de México y a los pocos funcionarios de carrera que se han atrevido a opinar o a actuar diferente en la administración actual. Hacer valer el Consejo Nacional de Salud Pública, boicotear las "mañaneras", detener la construcción de la refinería de Dos Bocas y reorientar su presupuesto; vigilar a nuestros congresistas e ir perfilando desde ya a los candidatos al Congreso para arrebatarle la mayoría a Morena, partido del que están arrepentidos de votar tantos ciudadanos inconformes, que a diario enfrentan la ignorancia, las majaderías, la soberbia, la indiferencia y la ineptitud de López.

Lo sé: es muy fácil criticar desde aquí. Ahora que por fin alguien está haciendo algo para librarnos del retroceso al que nos está llevando López ¡chin! tengo objeciones y lo miro con dudas. Se le agradece la iniciativa, pero no creo que lo que propone sea el camino correcto. Ojalá y otros líderes mexicanos con mayores luces sigan su ejemplo y pronto encabecen una propuesta viable y diferente para corregir el rumbo.

Pienso, por ejemplo, en la formación en México de algo equivalente a lo que en Estados Unidos es la ACLU (American Civil Liberties Union), organización que desde 1920 defiende los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución ante los abusos de las autoridades civiles. Ha sido admirable la labor que estos abogados pro bono han desarrollado en los tres años que lleva Trump en la presidencia, interponiendo múltiples recursos legales --y ganándolos-- para frenar las continuas arbitrariedades del presidente estadounidense. ¿Por qué no mejor algo así para nuestro país?



      11 de mayo, lunes.

En varios lugares del mundo, con mucha precaución, se prepara ya un retorno a la "normalidad". Cada gobierno estará pendiente que no haya rebrotes descontrolados de la enfermedad. En el estado de Nueva York se esperan medidas similares que serán anunciadas este fin de semana; el gobernador anticipó que se empezaría por algunos condados del norte y conforme haya éxito se irán reabriendo localidades contiguas. La ciudad de Nueva York por sus características estaría contemplada para hacerlo al último.

La información disponible en el sitio web NYC Health (de donde muestro a continuación una gráfica), registra hasta el pasado 9 de mayo 18 nuevas hospitalizaciones y 28 lamentables fallecimientos en ese día en la ciudad. Los números han descendido tanto y tan rápido para Nueva York, que "distorsiona" las gráficas y los datos globales como país, pues el saldo acumulado de afectados aquí representa casi la mitad del total de los Estados Unidos. Hoy mismo, la ola de la enfermedad sigue avanzando lentamente sobre las ciudades del medio Oeste norteamericano.

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El día de hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación, eliminó por unanimidad la pretensión del mandatario morenista de Baja California de gobernar su estado por 5 años en lugar de los 2 para los que fue electo. Esa aberración era a todas luces un tanteo que de haber procedido o haberse tolerado hubiese abierto la posibilidad de la eventual ampliación del periodo de López.

Lo anterior sienta un buen precedente de independencia del Poder Judicial. Tres partidos políticos son los que presentaron la inconformidad y la llevaron hasta la Corte. Aquí hay todavía esperanza de conservar nuestra democracia a pesar de los embates del presidente a las instituciones que la garantizan.

            12 de mayo, martes.




         13 de mayo, miércoles.

Por fin un día de temperatura agradable y con poco viento. Casi todos los anteriores han sido más bien fríos, o con un viento frío que arruina la temperatura y lo soleado.

Ya terminé de armar mi libro de poesía en los dos idiomas, texto introductorio y todo.

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        14 de mayo, jueves.


Me entero de la muerte, ocurrida el día de ayer, de Arturo Trejo Villafuerte, poeta, periodista y profesor de la Universidad Autónoma de Chapingo. Es una tristeza que por las circunstancias de la pandemia, casi ninguno de sus numerosos amigos asistiera a despedirlo en un velorio, como se acostumbra.

Aún cuando yo solo lo traté en algunas ocasiones, me impactó mucho su fallecimiento. Era un hombre bonachón, cinco años mayor que yo. Tenía muchos conocidos en el mundo literario.

Tuve un angustiado sueño anoche: yo me encontraba sentado en mi cama y Arturo era como una columna blanca y pulida, una de muchas que poco a poco me sitiaban formando un bosque de árboles de mármol que apenas dejaban espacio para caminar entre ellos o ver hacia afuera. Entiendo la alegoría.

María Ángeles Juárez y Víctor M. Navarro fueron mucho más cercanos a él que yo. Convivieron con él desde los años universitarios, publicaron juntos, asistieron a muchas fiestas y cantinas. Arturo también fue amigo de Raúl Renán y junto con éste publicó a varios poetas a través de la editorial "La Máquina Eléctrica", incluyendo a María Ángeles.

Arturo Trejo Villafuerte formó parte de la antología bilingüe De Neza York a Nueva York / From Neza York to New York y nos acompañó en la lectura que se llevó a cabo en el año 2015 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Hoy al buscar sus poemas en ese libro, encuentro que el primero de ellos se titula "Para un roble caído", que dedicó a su abuelo, y donde habla del progresivo deterioro que llega con los años, la poca importancia que los jóvenes dan a esa época que --con suerte, si la vida se prolonga lo suficiente-- a todos nos alcanzará.

Mi pequeño homenaje personal al poeta Arturo Trejo Villafuerte fue leer ese poema en la reunión por Zoom que tuve hoy con Rosalind Resnick, Gordon Gilbert e Evie Ivy, integrantes de "The Poetry Table", que también están incluidos en la antología citada. Transcribo a continuación:

 PARA UN ROBLE CAÍDO

Tengo veintitrés años
y estoy a punto de salir al trabajo.
Soy reportero, articulista, poeta, tengo publicados tres libros.
De pronto veo, como si fuera la primera vez, las arrugas en la cara
y frente de mi abuelo.
Las canas que pintan un camino blanco en la cabeza de mi abuela.
Son las telarañas que tejen los años,
hacen grietas,
crean dolores en la espalda y en las piernas,
causan dificultad para agacharse
y hacen brumosa la memoria.
El parpadeo en los ojos,
las siestas frecuentes,
son las señales de que los años no perdonan,
que el tiempo nos acaba,
poco a poco,
y no perdona.
Nosotros, los jóvenes, confiados siempre,
vivimos el futuro en el ahora
y siempre en tiempo presente.
Miro los ojos cansados de mi abuelo,
ya no tienen el brillo de hace veinte años,
cuando me cargaba en sus espaldas.
Tomo su mano y siento su fortaleza de varón,
de roble fuerte y macizo.
Tiemblo al despedirme.
Decirle “te quiero”
acaso no le diría nada.

15 de mayo, viernes.

He dedicado el día, además del trabajo normal de la oficina en México, a continuar con la preparación del libro de Víctor M. Navarro. Tengo todo el material para completarlo: ilustraciones, biografía, etcétera. Espero tener listo un primer original para enviárselo a revisión en el transcurso de la siguiente semana.

16 de mayo, sábado.

Reunión mediante Zoom con los integrantes de The Riverside Poets. Fue provechosa y nutrida: en algún momento éramos hasta 16 participantes. No creo que ya en esta tercera sesión nadie esté incómodo por este "experimento": se han resuelto de golpe muchos problemas de traslado; ya no existen las continuas advertencias del personal de la biblioteca para que bajemos el volumen de nuestras voces; tampoco hay llamadas de atención anticipadas al acercarse la hora del cierre. ¡Todo mundo puede ver en la pantalla el trabajo de los demás sin gastar en copias fotostáticas o en tóner! Cuando termine la cuarentena a muchos les convendrá continuar así. Nos vamos a extrañar en persona...




Esta es una captura de pantalla de mi computadora. Yo presenté el poema "Stop Stop" que escribí apenas ayer por la mañana y que quizás suba a este blog cuando concluya los ajustes sugeridos por el grupo. El poema que aparece en la foto es de William M. Rivera (El personaje con anteojos en la esquina inferior derecha).

A continuación los nombres de los poetas en el orden en que aparecemos en la fotografía, comenzando por la hilera superior:

David M. Williams, Roberto Mendoza Ayala, Nancy Benson
Carrie Magness Radna, Anthony Moscini, Natalie Lardner
Mara Levine, Arthur Gatti, Kristin Robie
Paul Oratofsky, Barbara Newsome, Marion Dreyfus
Terry Edmonds, Jessica Nooney, William McLeod Rivera

     17 de mayo, domingo.

Trabajando en el libro de Víctor.

Por la tarde, reunión por Zoom con mis hermanos y mi madre. Todos bien, afortunadamente.

      18 de mayo, lunes.

Gran noticia el día de hoy: se ha probado con éxito una primera vacuna contra el covid-19. Las pruebas se realizaron en Estados Unidos a un grupo de 45 personas y todas han desarrollado los anticuerpos. Se habla que si todo sigue así --se van a aplicar vacunas a un grupo más numeroso--, para el mes de julio podrían empezar a producirse en gran escala. Parece que se acerca el fin de la incertidumbre. Y este es solo uno de los laboratorios que han tomado el reto (Moderna Inc.), hay varios más en la carrera.

Obviamente debe haber un estímulo comercial y la investigación tiene un costo; pero si todo se mantiene en niveles razonables todos podemos ganar con esto: las personas recuperamos nuestra salud y reanudamos nuestras vidas normales en tanto que los científicos y los laboratorios obtendrían una bien ganada remuneración a su esfuerzo. Somos siete mil millones de personas en el planeta, a estas alturas pienso que todos estaríamos dispuestos a pagar uno o varios dólares por recuperar nuestra vida y poner otro tanto por quien no los tenga.

 19 de mayo, martes.

Día de oficina completo. Soleado, buen clima. Siguen descendiendo las cifras para la Ciudad de Nueva York. Estamos con un promedio de 50 fallecimientos al día. Ningún consuelo para los que hayan perdido a un familiar en estas circunstancias. Sin embargo, a este ritmo en un par de semanas más estará controlada la epidemia, aquí.

En México, por el contrario, las cifras continúan en ascenso vertiginoso. Las autoridades empiezan a incorporar el número de los fallecidos por "neumonía atípica".  Supongo que no lo hicieron desde el inicio para no desmoralizar a la población o para esconder su irresponsabilidad por no haber actuado a tiempo.

López Obrador tendrá que rendir cuentas por estas muertes en un futuro. Hipócrita, cada semana anuncia que "ya se llegó al pico", que "ya está domado el virus", "que no están saturados los hospitales" y otras mentiras flagrantes, su cálculo es que cualquier día de estos --obviamente-- le va a atinar cuando la epidemia se termine de veras, de manera natural. Él quiere dejar en el olvido sus malos ejemplos, el ninguneo a la ciencia, el desmantelamiento que hizo del Sistema de Salud. Imbécil. Me tiene "con el Jesús en la boca" por mi familia, por mis hijos allá en México.

20 de mayo, miércoles.

Destaco el día de hoy al periodista Carlos Loret de Mola quien en su columna en El Universal, titulada "Breve compendio del AMLO inexplicable", hace un resumen de muchas de las incongruencias, mentiras, omisiones y acciones dolosas de la desastrosa administración de López en los últimos 18 meses, y que han puesto a México en el despeñadero dejándolo vulnerable en múltiples aspectos mucho antes que iniciara la pandemia el pasado mes de diciembre. 


La doctrina energética de la 4T no sólo está basada en energías fósiles, también, en ideas fósiles.
  
Pedro Alejandro Reyes

Especialista en seguridad internacional, 
sustentabilidad y energía. 

21 de mayo, jueves.

Trabajando en mi libro. Alonso se encargará de las ilustraciones. Envié un correo a la editorial neoyorquina "New Directions" esperando se interesen en publicarlo, ya que me parece un tanto ventajoso hacerlo por cuenta propia en Darklight. Veremos qué sucede.

22 de mayo, viernes.

Trabajo de oficina.

El clima está agradable, salimos hoy media hora con mascarilla y anteojos (una partícula de saliva infectada podría entrar por los globos oculares). Fuimos a dejar a Frida en la peluquería para perros. Previa cita telefónica, tocas un timbre desde la calle, alguien con máscara y guantes abre la puerta y ahí mismo te recibe a la mascota. Para recogerla, el proceso es inverso. 

Fuimos al supermercado "Fairway" a cuatro calles de la nuestra. Es un lugar con productos de buena calidad y precios medianos para el estándar de Nueva York. La sorpresa fue que los anaqueles estaban completamente surtidos de mercancía y que casi no había gente; pudimos deambular por el establecimiento con todo y carrito. Los empleados llevaban, además de cubreboca y guantes, playeras con la leyenda "PLEASE 6 FEET APART" ("Por favor manténgase a 6 pies de distancia"). De regreso en casa desempacamos las cosas, tiramos el cubrebocas a la basura tomándolo por el envés, y nos lavamos las manos de inmediato. Todo esto sin tocarnos la cara.

La situación en México empeora en todos sentidos. A partir del 8 de mayo, fecha que López con desenfado estableció arbitrariamente para el "pico" de la epidemia en el país, a la vez que festejaba irresponsablemente que "ya domamos al virus", solo han ido aumentando los casos y la mortandad de manera acelerada. 

Hoy viernes 22 se registran más de 450 fallecimientos en un día en el país. No me alegra constatar el fracaso del presidente TAMBIÉN en esto. Da rabia confirmar que mi gente, nuestra gente, por una pésima decisión, ahora está a merced de las omisiones, la irresponsabilidad, los caprichos y los cálculos interesados de este torvo personaje, narcisista y estulto. 

AMLO ha demostrado con creces ser totalmente incompetente para el cargo y a a pesar de eso hay una camarilla de incondicionales que lo defienden hasta la ridiculez, como el abyecto seudo periodista John Ackerman quien en un programa de televisión, ante el estupor de la escritora Sabina Berman, lo ha proclamado ¡"el primer científico de la nación"!

     23 de mayo, sábado.

ESTADO DE EXCEPCIÓN

Dejaré constancia de cómo he resuelto en estos meses mi acondicionamiento físico estando los gimnasios cerrados y sin poder salir a correr en los parques, pues los expertos afirman que hay un riesgo de contagio en esos lugares. A estas alturas del confinamiento veo que muchas personas se quejan de haber engordado. Una nota en el New York Times da cuenta de un molino y empacadora de harinas en Gran Bretaña que a partir de la pandemia ha incrementado ¡4 veces! su producción normal. Laboran las 24 horas para surtir la gran demanda que tienen, pues a la gente encerrada en sus casas le ha dado por hornear pan, pasteles y galletas.

En nuestro caso, considero que desde antes de la cuarentena y ahora con mayor cuidado en este tiempo, la comida que prepara Roberta es sana y balanceada (siempre cocina ella, es su pasión y no permite que nadie más intervenga; está bien, me toca lavar los platos). Claro que no estamos exentos de comer de más, pero nuestra dieta es omnívora sin fanatismos veganos ni vegetarianos. El tema de alimentarnos con carne y la consecuente matanza de animales es algo que algún día la ciencia podrá modificar, pero es algo que no quisiera abordar ahora.

Por disposición natural siempre me despierto alrededor de las 5:30 a 6:00 am todos los días, sin importar la hora a la que me haya acostado. Según los pendientes del día, paso aproximadamente una hora dando vueltas en la cama reflexionando en ellos, a veces escribo notas en el celular; a veces no hay más remedio que irme directo a la computadora para escribir alguna idea o bosquejar un poema o cuento cuya esencia podría escapárseme si no lo escribo en ese momento.

Cada tercer día, hacia las 7 me pongo unas calcetas gruesas de lana y un short, abro el closet y saco la caja de herramientas que pesa aproximadamente 6 kilogramos y la llevo hacia la sala. Ahí hago un calentamiento general que data de mis tiempos preparatorianos; pongo progresivamente en rotación cada una de mis articulaciones 30 veces en ambos sentidos cada vez: tobillo izquierdo, tobillo derecho, muñecas, brazos, cuello, dedos, cadera, etcétera. Paso después a hacer 50 sentadillas, 15 lagartijas y 20 abdominales (no se rían, es lo que puedo); levanto la caja de herramientas 25 veces con cada brazo. Al final, con ambos brazos y acostado en la alfombra levanto 100 veces la caja de herramientas sobre mi cabeza.

Lo anterior lleva 25 minutos. Después coloco a media sala un taburete que sirve de obstáculo y comienzo a trotar durante 30 minutos pasando por sala, comedor, estudio y cocina (acabo de medir con cinta mi "circuito": son 25 metros). Afortunadamente la disposición del departamento permite que pueda pasar por todos estos sitios sin puertas, haciendo solo algunos quiebres de cintura que en algunos momentos me gusta acentuar para sentir cómo se afloja la musculatura. El reloj del horno de microondas de la cocina me va indicando cuánto tiempo he trotado, le echo un vistazo cada tanto al pasar por ahí.

Después de los primeros diez minutos, comienzo el "salto de obstáculos" que en este caso es solamente el taburete mencionado, tiene 25 cm de alto, lo suficiente para saltarlo con poco riesgo de tropezar cada vez que paso por la sala (caería sobre la alfombra o un sillón, aunque eso no deja de ser un riesgo). Pongo atención en aterrizar una vez sobre un pie, la siguiente sobre el otro, etcétera, de tal manera que siempre estén balanceados los esfuerzos pues uno tiende a apoyarse más en un pie que en el otro. Adicionalmente en mi caso, he comprobado que las longitudes de mis extremidades difieren en cada par hasta por un centímetro entre sí.

Hago circuitos al revés y al derecho; paso por atrás del comedor, por delante; en el sentido de las manecillas y a contrasentido; cuatro vueltas solamente al comedor, luego otras tantas del comedor al estudio; el circuito completo, etcétera. La idea es ser creativos y hacer cuantas variaciones se pueda para no aburrirse. La clave de todo: equilibrio, balance, concentración, no parar. Al final de los 30 minutos habré trotado 2250 metros.

"Nadie va a venir a hacer por ti el ejercicio que tú no hagas", eso es lo que me digo el día que me da flojera levantarme. Sé que nadie tiene garantizado cuántos años va a vivir y menos en qué condiciones de salud estará: todos estamos viviendo tiempo extra desde que nacimos. Pero hacer ejercicio me hace sentir mejor. Sigo usando el cinturón en el mismo último agujero de hace tres meses (de hace 10 años). Todos mis pantalones talla 32 me cierran igual que siempre. Estoy completamente sano y mi cuerpo funciona tan bien como hace cuarenta años. Entiendo que a mi edad eso es una excepción, y procuro mantenerme en ese estado. No pienso salir obeso ni envejecido de este encierro.

24 de mayo, domingo

Hoy ha sido noticia mundial la portada del New York Times que reproduzco a continuación. En ella y en algunas de las páginas interiores se han dispuesto los nombres de 1000 de los fallecidos por coronavirus en los Estados Unidos en los últimos 3 meses. Son una muestra del total de los 100,000 que a la fecha han muerto en este país.

Cada nombre viene acompañado del lugar donde vivía la persona y de su edad, y de una línea que la describe de manera humana: "las aves del patio comían de su mano", "dibujante y experto en musicales", "construyó exitosamente el negocio familiar de calefacción", "trabajó por muchos años como maestra de educación especial", etcétera.

Confieso que al leer varios de estos nombres y lo que representaban para sus familias y amigos se me salieron las lágrimas por la dignidad que reviste este editorial del periódico, el grandioso homenaje que constituye para quienes han sido víctimas no solo de la enfermedad en sí misma, sino también en varios casos, de la negligencia, ignorancia o hasta la perversidad de algunos políticos en este país, encabezados por Donald Trump.

Algunos de los fallecidos representados por esta lista, fueron adicionalmente víctimas indirectas del racismo o de la inequidad social, algo que aquí mismo he consignado con anterioridad. No obstante la mayoría, casi todos, fueron amorosamente atendidos por un ejército de héroes del sistema de salud que en no pocas ocasiones se han contagiado o sucumbido al servir a los demás. Algunos de esos nombres también están ahí. 

Poner nombre a los fallecidos, hacerles público homenaje, recordar a las personas por lo que fueron, despoja a las cifras de su frialdad al mismo tiempo que reduce el espacio de maniobra de quienes pretenden subvertir el lenguaje y las evidencias en aras de conservar el poder. Por lo que representa el hecho de nombrar, por el poder de transformar que a veces tiene la palabra escrita, estoy seguro que esta portada quedará como un hito en la historia del periodismo.


    


25 de mayo, lunes.

Día de oficina. Por la tarde-noche acometida final al libro "Cat's Cradle" de Kurt Vonnegut. Una novela mezcla de sátira humorística, historia contemporánea y literatura. Capítulos muy breves. Trama con giros sorprendentes e imaginativos. Juegos del lenguaje. Estoy seguro que muchas alusiones se me han escapado por ser de tipo "common background": solo quienes hayan nacido y crecido inmersos en la cultura estadounidense podrán captar todos los guiños que este libro ofrece; no obstante he podido reconocer unos cuantos. El autor murió en 2007 y es considerado uno de los mejores escritores de los Estados Unidos.



   26 de mayo, martes.

Parece que las mentiras que tan alegremente sueltan Trump en los Estados Unidos y López en México, por fin han colmado la paciencia de varios actores y personas que hasta ahora solo habían sido espectadores del caudal de contradicciones y falacias de estos dos personajes que tanto se parecen en su discurso populista y en que constituyen un factor de división para sus respectivos pueblos.

La cuenta de Twitter de Trump fue advertida hoy dos veces al escribir el presidente un par de reclamos denostando la credibilidad de las papeletas con votos que la gente envía por correo en su país. Sus mensajes fueron marcados con rectángulos rojos de alerta que remiten a la verificación de los datos reales. Trump ha hecho un tremendo coraje.





Desde hace tiempo varias personas y organizaciones han solicitado a la empresa Twitter bloquear la cuenta del presidente norteamericano por ser fuente habitual de mentiras flagrantes. Sin embargo, la compañía se había abstenido de actuar, alegando que esa cuenta con todo y sus inexactitudes y agravios era "de interés público" dado el cargo del presidente. Supongo que todo tiene un límite y eso ha ocurrido hoy, pues de manera preventiva lo han desacreditado.

En tanto, en México, es cada vez más enojoso el franco desafío de López a decir la verdad acerca de cualquier tema. Evade, distrae, miente o --como su último y gastado recurso-- insulta "con todo respeto" a quien le cuestiona, hasta agotar el tiempo de la conferencia. Eso evita más preguntas incómodas. Acorralado por las cifras que sepultan su anacrónico "proyecto" petrolero y clientelar, ahora se le ocurrió que va a eliminar la medición del PIB --índice económico globalmente aceptado para la medición del desarrollo-- para sustituirlo por un índice propio que mida la "felicidad" del mexicano. Perversa estupidez que muy pocos le festejaron enmedio de la preocupación por sobrevivir a la enfermedad y al desempleo.

Así mismo, dado que por meses su administración ha ocultado el total de contagios y defunciones por covid-19 y a que se ha negado a aplicar pruebas masivas con tal de seguir ofreciendo "cuentas alegres" a los mexicanos todas las noches, la comparación entre contagiados y fallecimientos en el país dio por resultado la "tasa de letalidad" más alta de latinoamérica y eso ha puesto de pestañas a nuestros López (Obrador y Gatell). Si no hubieran escamoteado la verdad desde el principio...

Los datos son concentrados a nivel mundial por la Universidad Johns Hopkins, que los actualiza a diario en su página (que yo he copiado aquí mismo en varias ocasiones). Pues bien, "el primer beisbolista" de México --como alguien ya ha llamado a López-- públicamente tildó las cifras de dicha Universidad como ¡falsas! sin ofrecer prueba alguna. Algo que le ha merecido hoy mismo miles de comentarios negativos en los foros de los medios y en las redes sociales.




 Ambos personajes, Trump y López, mentirosos compulsivos, habrán podido engañar a mucha gente por mucho tiempo, pero al parecer eso se acabó y no les queda más que la negación repetida hasta la muerte de las evidencias que los desnudan, así como el enfrentamiento aún más violento contra las personas e instituciones que los cuestionan cada vez más por su irresponsabilidad y corrupción.

Aunque esto ha sido así desde el comienzo de sus administraciones, ya sin máscaras pueden tornarse en animales rabiosos acorralados. Sin embargo son más vulnerables: su pérdida de credibilidad entre los electores representa una oportunidad para controlarlos o deshacerse de ellos. Es el turno de las instituciones y de los contrapesos del poder que deben velar por nuestras sociedades. Está en curso una radicalización tremenda de posiciones, una violenta embestida contra nuestras democracias que podría ser fatal.

      27 de mayo, miércoles.

Me entero hoy que tres personas en México, conocidas mías y hasta cercanas, fueron diagnosticadas con la enfermedad de covid-19. Me reservo los nombres por discreción. Una cuarta, conocida de un querido amigo, falleció ayer. Me informan que en una de las sucursales bancarias donde tenemos abierta una cuenta del negocio, cambiaron a todo el personal de un día para otro por un contagio masivo.

Platicando con Arumi, me comenta que desde su departamento en Ciudad de México ella ha notado cada vez más frecuentes las sirenas de las ambulancias. Me lo estaba diciendo por el teléfono justo cuando empezaba a escucharse una más. Le digo que así estábamos en Nueva York hace un par de meses. Le pido que se resguarden lo mejor posible.

Me quedé reflexionando acerca de "Cat's Cradle". Llego a la conclusión que Kurt Vonnegut es un equivalente contemporáneo de Jonathan Swift.

   28 de mayo, jueves.

Copio esta frase de Michel de Montaigne que Gil Gamés anota hoy al final de su columna diaria en Milenio:

Michel de Montaigne: A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa. https://www.milenio.com/opinion/gil-games/uno-hasta-el-fondo/me-voy-de-gira
 "A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa".

Reunión a las 7 pm con los integrantes de "The Poetry Table". En esta ocasión fuimos 13 participantes.

Hablé con Linda Morales Caballero (Perú-USA) acerca de su próximo libro cuyo manuscrito me envió la semana pasada, y que en estos días estaré revisando. Ella misma hizo las traducciones de sus poemas al inglés. 

Hablé con Jack Tricaricco, me comenta que para él el encierro no ha sido difícil pues siempre ha sido más o menos ermitaño, es su forma de vida. Recuerdo que él es profesor de tai-chi y se mantiene en excelente forma gracias a esa técnica que no requiere de mucho espacio.

   29 de mayo, viernes. 

Un día de oficina más o menos caótico por tratarse técnicamente del cierre de mes. La cuarentena en México (y en todos lados) va para largo, campea la incertidumbre; eso complica las relaciones comerciales. Aparte de todo, sin tener presencia física priva la desconfianza ¿Vale una firma en un acuerdo que se escanea y se envía por correo electrónico? En principio sí, pero nadie se siente totalmente satisfecho ni protegido.

Hablé con Nezíj, intercambiamos información acerca de nuestras respectivas ciudades. Él está siempre muy interesado por lo que sucede aquí en Estados Unidos. Le expresé mi angustia por el pobre control que el gobierno mexicano está llevando sobre la crisis del coronavirus.

   30 de mayo, sábado.

Reunión por Zoom con los poetas de Riverside. Fructífera aunque con algunas discusiones al margen. Para una de las participantes es un agravio que se mencione a Trump en cualquier poema. Es casi imposible que alguien se refiera a éste de manera agradable, casi siempre es en tono sarcástico o satírico. Ella (me reservo su nombre) dice que ha respetado nunca mencionar a Obama, lo que no me parece una concesión, ni que sea equivalente, ni menos para los honestos liberales neoyorquinos abrumadoramente antitrumpistas por razones de sobra.

Por otra parte, Anthony Moscini, en el poema con que cerró el encuentro, al final pone una sola y larguísima línea: "faaaaaaaaaaaaaaaaaack!" que para mi sorpresa fue objetada por dos de las participantes, quienes señalaron que podría haber sido sustituida por otra menos agresiva, que no era apropiada por alguien que amase el lenguaje, etcétera. El poema trata del dolor físico que llega con la edad, lo inconveniente que es, lo detestable que es. Para mí, enteramente justificada la expresión.

Hace unos días, en la ciudad de Minneapolis fue asesinado un hombre de raza negra que había sido detenido y esposado por la policía. Boca abajo y en el suelo, un agente le colocó una rodilla sobre el cuello durante varios minutos mientras el ciudadano repetía "no puedo respirar", hasta que cayó inconsciente. El hecho fue grabado en video. El detenido murió poco después, camino del hospital.




Solo un par de días luego de que se difundió el video, y entre airadas manifestaciones de la comunidad afroamericana, fue que se detuvo al agente homicida. Aún así, las cosas se salieron de control: ayer fue incendiada la comisaría de policía de Minneapolis y destruida al menos una patrulla en Brooklyn. El día de hoy han continuado las protestas, algunas violentas, en muchas ciudades de los Estados Unidos. 

Los aplausos, gritos y trompetas de las 7 pm que han sido usuales todo este tiempo como forma de reconocimiento a los trabajadores del sistema de salud de la Ciudad, tácitamente fueron suspendidos el día de hoy como una expresión de respeto hacia George Floyd, el nombre de la persona asesinada.
 
Hace poco más de una hora vi pasar varios manifestantes por la Sexta Avenida de camino a Times Square y a la Trump Tower. A Donald Trump se le acusa justificadamente de alentar el racismo en el país. Hay helicópteros sobrevolando la ciudad vigilando las manifestaciones. Esperemos que no sea ésta una noche complicada. 

La similitud de la muerte de Floyd con la de Eric Garner, ocurrida en Staten Island el 17 de julio de 2014, me hizo recordar el poema que Bernard Block escribió al respecto, mismo que está incluido en su libro Am I My Brother's Keeper? y que transcribo a continuación en su versión original en inglés, junto con mi traducción al español: 

THERE ONCE WAS A SINGING BLACKBIRD
For Eric Garner
 

There once was a singing blackbird
The blackbird sings no more
He wove his chord to the rising moon
The blackbird sang to the ashen dune
 

A snowman, an owl, a bird of prey
Clutched the throat of the singing bird
A dissonant chord veiled the sun
The moon descended without a word
 

The blinking stars wove a winding sheet
Of sylvan reed, the sun turned black
A child bent his knee, saying grace
A ragman turned his bending sack
 

The whale stopped singing, the owl froze
The blackbird dropped silken chain of sound
The owl screeched, the moon turned green
The west wind sighed a wreath of sound
 

The blackbird sighed a wreath of sound
Clouds dispersed, the world turned round
The blackbird whispered, I cannot breathe
The blackbird wove a sylvan wreath
 

       The blackbird sings no more



HUBO UNA VEZ UN MIRLO CANTOR
Para Eric Garner
 

Hubo una vez un mirlo cantor
El mirlo no canta más
Tejía su acorde para la luna creciente
El mirlo cantaba para la duna cenicienta
 

Un hombre de nieve, un búho, un ave de rapiña
Apretaron la garganta del pájaro cantor
Un acorde disonante oscureció al sol
La luna descendió sin decir palabra
 

Las estrellas titilantes tejieron un sudario
De caña silvestre, el sol se volvió negro
Un niño se arrodilló para orar
Un harapiento vació su pesado costal
 

La ballena dejó de cantar, el búho se congeló
El mirlo lanzó una cadena de sonidos sedosos
El búho chilló, la luna se volvió verde
El viento del poniente suspiró una guirnalda de sonidos
 

El mirlo suspiró una guirnalda de sonidos
Las nubes se dispersaron, el mundo se volteó
El mirlo susurró, No puedo respirar
El mirlo tejió una guirnalda silvestre
 

           El mirlo no canta más

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    31 de mayo, domingo.

 Finalmente anoche sí hubo disturbios en Nueva York y en varias ciudades más. Aquí, en Union Square y en Brooklyn hubo enfrentamientos entre policías y manifestantes, hasta 20 vehículos destruidos y decenas de detenidos, según las noticias. En Minneapolis, Los Ángeles, Washington, D.C., en todas ellas hubo también violencia, gas pimienta, balas de goma, etcétera. Algunos amigos subieron a Facebook videos de resumen, y son impresionantes las escenas de las detenciones a fuerza de golpes y jaloneos. El saldo nacional es de un policía muerto en Nueva York (no sé con precisión los detalles) y cientos de detenidos, incluyendo unos reporteros de CNN que transmitieron en vivo su propia detención en Minneapolis (fueron liberados una hora después, el gobernador les ofreció disculpas). Hubo también numerosos incendios, saqueos, vandalismo, etcétera.

Hoy a las cinco de la tarde vi manifestantes bajar por la Séptima Avenida hacia el sur para congregarse en Union Square. En el momento en que escribo esto, las 9:45 de la noche, escucho gritos, me asomo y los veo ahora venir de regreso por la Sexta Avenida, caminando de manera ordenada rumbo a Times Square. El grupo es de unas 300 personas. La columna la cierran varios vehículos de la policía

Aparte de la legítima indignación por la muerte de George Floyd, creo que esta ha sido la culminación de una cadena desafortunada de eventos, un mal desfogue por la impotencia y la desesperación de la gente que ve en riesgo o ha visto desaparecer en unos meses ante sus ojos sus trabajos, su bienestar y hasta sus libertades elementales. El asesinato de Floyd catalizó las emociones reprimidas. Hay incertidumbre y nadie sabe si podrá sostenerse los meses que falten hasta poder vacunarse una vez que los laboratorios concluyan sus pruebas o si se podrá reanudar lo pospuesto, recuperar lo perdido.

Trump no contribuye a la tranquilidad. Al contrario, sus tuits atizan el fuego con injurias y amenazas utilizando un lenguaje que mal disimula su racismo. Es increíble que tantos hayan decidido salir a la calle --con tapabocas y más o menos guardando distancia social-- con el riesgo latente del contagio de una enfermedad que se transmite de manera invisible, con facilidad extrema y para la que no existe una cura definitiva. Ha sido más fuerte la necesidad de expresar la frustración por todo lo que sucede mientras permanecen encerrados de manera forzosa. 

     1o de junio, lunes.

Trabajo de oficina intenso. 

A lo largo del día se incubó la protesta nuevamente aquí en Nueva York, y supongo que también en las otras ciudades donde ha habido manifestaciones. Anoche la Casa Blanca fue sitiada, hubo incendios alrededor de ella y por algunos momentos alguien ordenó apagar las luces de ésta, ofreciendo una imagen desoladora. Las cámaras de los manifestantes y las de los medios no desaprovecharon la oportunidad. 

Hoy a las 7:30 pm nuevamente los gritos desde la Sexta Avenida me hicieron asomarme. De sur a norte caminaba una columna de unas 1200 personas dispersas marchando pacíficamente conservando sana distancia entre sí. Se compactaron un poco en la calle 43 y siguieron su camino sobre la avenida, supongo que hacia la Trump Tower. 

En estos momentos hay sonido de patrullas y ambulancias, así como los destellos de torretas en las calles. Aclaro que no hay señales de violencia. Me entero que esta madrugada hubo saqueos en Soho a varias tiendas de marcas exclusivas, aparentemente sin detenidos porque --me dicen-- la policía no quiso involucrarse de más dadas las circunstancias. El gobernador y el alcalde dispusieron hoy toque de queda para la ciudad de Nueva York a partir de las 11 pm y hasta las 5 am. Eso no había ocurrido desde los años 70's.
 

Dejo aquí dos fotografías de lo que observé desde nuestra terraza hace unos minutos: 







    2 de junio, martes.

Continúan las protestas en Nueva York y varias ciudades más. El toque de queda se cambió para las 8 pm todos los días de esta semana hasta el domingo.


   3 de junio, miércoles.

Donald Trump se está radicalizando. En una serie de declaraciones ha amenazado con acallar las protestas utilizando al ejército. Los jóvenes han seguido insistentes en sus marchas a pesar de los riesgos de represión y de contagio del covid-19. El actual Secretario de Defensa, el ex-Secretario de Defensa de Trump, los expresidentes George Bush y Barack Obama, así como el candidato demócrata Joe Biden, todos han salido a declarar sobre la situación, haciéndole ver al presidente lo incorrecto y hasta ilegal de su proceder, sugiriendo una conciliación, la atención a los reclamos legítimos de estos muchachos.

Trump no entiende y en sus palabras y acciones se asoman rasgos de deseperación o locura, como lo fue salir de la Casa Blanca, atravesar la calle hasta la escalinata de una iglesia y desde ahí, gesticulante, enarbolar una Biblia. El momento es delicado.


   4 de junio, jueves.

Anoche en México se reportó la cifra de poco más de un millar de muertos por el covid-19. López-Gatell (Subsecretario de Salud) dijo en su conferencia diaria de las 7 pm que este salto súbito en la cantidad se debía a que se habían ajustado "algunas" muertes ocurridas en abril y mayo que no habían sido consideradas hasta ahora como consecuencia del virus. Ya no importa cómo busquen maquillar o explicar tantos fallecimientos: haber mentido desde un principio les ha costado un enorme descrédito a López y a sus funcionarios.

Mientras tanto el día de hoy, AMLO continúa en su gira en automóvil por el sureste mexicano, en la que se empeñó a pesar de que el país se encuentre en el punto más álgido de la pandemia. Para colmo, las lluvias torrenciales obligaron a interumpir su conferencia "mañanera" el día de ayer, pues el sonido del agua retumbando en el techo hacía imposible escuchar nada. Más tarde dio el "banderazo de salida" a las obras del Tren Maya. No habiendo nada qué poner en las vías, presentaron una vieja locomotora que humeaba diesel, jalando unos cuantos vagones sucios, oxidados, llenos de graffiti. Toda una alegoría de lo que es su régimen, la malograda 4T. Este cartón de Calderón es elocuente.




Un video que nos pasa mi hermano Carlos muestra la llegada o el paso de las camionetas del convoy de López Obrador por Macuspana, Tabasco. Se escuchan los gritos de repudio y las consignas de los pobladores, molestos por la corrupción del actual gobernador, así como por el cobro de la energía eléctrica que les está haciendo la CFE, algo que habían podido eludir durante años gracias al ahora presidente. Éste, adentro de su camioneta y con las ventanillas cerradas pasa de largo esquivando al público arremolinado, furioso contra él...¡y eso que es su pueblo natal!

En alguna otra población en el camino, como si fuera un ministro de culto y no el líder político que necesitaría México en estos momentos, López predicó que para evitar el covid-19, la estrategia es "no mentir, no robar y no traicionar".  Hay fanatismo y desesperación en él. Al igual que Trump, López se está volviendo cada vez más peligroso, más radical, más alejado de la realidad.






 5 de junio, viernes.

En muchas partes comienzan a "reanudarse" labores. Lamentablemente no todos podrán hacerlo al cien por ciento, e incluso hay actividades que no se pueden reanudar gradualmente; por ejemplo, los teatros o los cines: con un 30 o 50% de ocupación (por los necesarios asientos vacíos) les es incosteable operar. Y ni siquiera con descuentos creo que el público se animara a asistir, de no ser los que se hayan recuperado de la enfermedad y ahora se encuentren supuestamente inmunes. Pero no serían suficientes para constituir un público que llene las salas de espectáculos y conciertos, o los estadios. Se avecina un desastre para los artistas y la industria del entretenimiento. Solo las empresas con más recursos o las más ingeniosas podrán subsistir los meses que falten hasta que esta pesadilla termine por completo.

El clima de inconformidad en los Estados Unidos se ha extendido a México. Con funesto paralelismo ocurrió en Jalisco un caso de brutalidad policiaca que desató --alentado por cierto oportunismo político-- un ciclo de protestas de jóvenes anarquistas con el respectivo uso de la fuerza pública para contenerlos. Los desmanes comenzaron en Guadalajara y ahora cunden en pleno centro de la Ciudad de México. 

En Nueva York ha estado lloviendo todo el día, lo que no ha impedido las marchas de protesta. Continúa el toque de queda a partir de las 8 pm, algo que las autoridades anuncian a través de mensajes enviados a los teléfonos celulares. Ayer hubo todavía algunos reportes de saqueos o asaltos aislados en Brooklyn y en Queens, ya cada vez más lejos de Manhattan. Se espera que este sábado y domingo se reavive la emergencia a niveles de la semana pasada. Yo sinceramente no lo creo: aunque el presidente siga siendo el patán racista que es, la gente ya ha tenido su desfogue y se ha dignificado la memoria de George Floyd. En varias ciudades y en diferentes niveles de gobierno, las autoridades ya han hecho compromisos para ajustar las leyes y reglamentos que regulan la actuación de sus policías. 

Ayer, por primera vez en los últimos cuatro meses no se registró ningún fallecimiento por covid-19 en la ciudad de Nueva York.






    6 de junio, sábado.

Leo la traducción al inglés de Hyaku-nin-isshiu o "Cien versos del antiguo Japón" por William N. Porter, una colección de tankas que van de mediados del siglo VII hasta el siglo XIII. En el prólogo se afirma que hay un libro de estos poemas en cada hogar japonés que se respete.

Primera sorpresa: los japoneses no utilizan la rima, al menos no en las tankas. Se enfocan más bien en los juegos de palabras y en el estricto conteo silábico (5-7-5-7-7) que su idioma facilita. El traductor, sin embargo, con el argumento de ayudar a la lectura en inglés, introduce una métrica diferente: 8-6-8-6-6 haciendo rimar las líneas segunda, cuarta y quinta. Tengo mis dudas respecto a la pertinencia de esto. No obstante, si se toma en cuenta que la traducción se realizó entre 1900 y 1914, quizás el concepto de poesía para el público inglés de esa época era indisociable del de las terminaciones rimadas y por ello requería de un eco confortable y familiar, algo que solo se modificaría hasta algunos años después.  

Segunda sorpresa: hacer poesía estaba reservado solamente a las personas educadas o a la nobleza. Aún cuando los poemas en esta serie no tienen título, todos conservan los nombres de quienes los escribieron: emperadores, emperatrices, familiares de la realeza, sacerdotes, primeros ministros, funcionarios, cortesanos, etcétera. Con todo y el elitismo que este hecho conlleva, el que estas obras hayan perdurado así hasta nuestros días nos habla del alto reconocimiento y el respeto del pueblo japonés por la educación y la palabra bien escrita.





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Tres de la tarde y continúan las protestas (foto), parece que me equivoqué en cuanto a que se terminarían. Una de las marchas que veo pasar de sur a norte por la Sexta Avenida se ha distinguido por traer al frente una banda de jazz tipo New Orleans con decenas de trombones, trompetas y tamborines. No obstante la alegría de su música, entiendo que es a manera de funeral para George Floyd. 


Michel de Montaigne: A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa. https://www.milenio.com/opinion/gil-games/uno-hasta-el-fondo/me-voy-de-gira


       7 de junio, domingo.

Un día más de marchas, bajé a la calle a tomar algunas fotografías que aquí comparto. Se levantó el toque de queda nocturno, hoy domingo por la noche no habrá más restricciones en Nueva York.








     8 de junio, lunes.

Conversación con Enid. En Australia siguen avanzando en la reapertura de comercios y empresas. Ya no hay nuevos casos de covid-19, excepto los de algunas personas que por razones varias han regresado del extranjero y en cuarentena obligatoria les ha sido detectado el virus, por lo que identificados y aislados no han tenido posibilidad de contagiar a nadie.

China, el principal socio comercial de Australia, está presionando con fuerza y con algunas amenazas de aplicación de aranceles para que ya se reanuden los intercambios, algo a lo que el gobierno australiano se muestra renuente dado que la enfermedad sigue presente en muchos países que a su vez comercian con el gigante asiático. Solamente se han reanudado los vuelos y las operaciones comerciales con Nueva Zelanda, país vecino --y cerrado a los viajeros de otros lados-- que también tiene cero casos de la enfermedad.

Ahora las noticias en Australia están enfocadas a asuntos menos urgentes y hasta anecdóticos, como el ataque estacional de los pájaros magpie, una especie urbana de cuervos blancos que picotean intempestivamente las cabezas de las personas en las calles de Sydney cuando la gente pasa cerca de sus nidos, ya sea caminando o en vehículos. La solución que muchos han adoptado es ponerse un casco de ciclista con picos. Ojalá esos fueran los problemas de todo mundo...


    9 de junio, martes.

En México todos los días un agravio. En el momento más peligroso de la pandemia --y se ha prolongado ese momento por las últimas tres semanas-- el presidente sale con su batea de babas, y ha utilizado el tiempo de su conferencia mañanera para anunciar que ha "descubierto" un complot en contra de su administración que tiene como primer objetivo arrebatarle escaños a su partido en el Congreso en 2021 y después deponerlo a él como presidente en 2022 aprovechando el plebiscito de revocación de mandato que él mismo propuso e inscribió en nuestra Constitución.

Toda la estrategia se encuentra detallada en un apócrifo documento que "alguien le hizo llegar" y que contiene los pormenores de una batalla electoral: búsqueda y difusión de información comprometedora del adversario, la amplificación de los errores de éste, identificación y patrocinio de candidatos con una ideología afín, etcétera.

Aparecen ahí también los nombres de personas, periodistas, medios, empresarios, partidos, instituciones, universidades y organizaciones supuestamente involucrados en el intento de deponerlo del cargo por medios legales y bajo los tiempos y procedimientos fijados por la Constitución. "Casualmente" son exactamente los mismos que lo han estado criticando en uso de la libertad de expresión de la que aún se goza en nuestro país, pues ellos jamás se han ocultado para decirle sus verdades al presidente. El supuesto nombre de este grupo es tan "tenebroso" como el hecho mismo de su perversa alianza: BOA (Bloque Opositor Amplio). ¡Que nadie se ría, que esto se está poniendo serio!

López ya no sabe qué inventar para denostar a sus adversarios, lo he dicho aquí: hay cada vez más desesperación en él por su monumental fracaso y la consecuente pérdida de seguidores, lo que le dificultará conservar curules y posiciones para su partido. Crear un enemigo común al cual se enfrenten sus fanáticos más radicales y su clientela comprometida, fomentar la sospecha y la desconfianza, dividir al país en buenos y malos, hasta ahora le ha funcionado a este prospecto de dictador. Esta vez, sin embargo, confío en que no se saldrá con la suya y que más bien, esa BOA que él ha pergeñado hoy, saltará sin control desde el mundo virtual hacia la más viva realidad para asfixiarlos a él y a su malogrado "proyecto" caudillista de nación.

Mientras nos entretenemos con ésto --obviamente hay millones de mexicanos más entretenidos en sobrevivir a la enfermedad y al desempleo que en ocuparse de las ridiculeces señaladas en los párrafos anteriores-- de manera no tan silenciosa se anuncia que el gobierno planea meterle mano a las AFORES, esto es, al dinero que los trabajadores tienen ahorrado para sus pensiones y que está depositado en decenas de fondos bancarios administrados por entidades financieras creadas específicamente para el caso.

Obviamente no es un sistema perfecto, pero hay acumulados en esos fondos miles de millones de pesos que han despertado el apetito de AMLO, apremiado como está por jalar dinero de donde sea para seguir repartiendo dádivas por lo menos durante un año más, buscando asegurar la elección del 2021 para su partido. Es repulsiva la voracidad y la capacidad de destrucción de López, que además  imbuye en sus partidarios una especie de rencor social que él sabe exacerbar muy bien.

Manipular los fondos de pensiones en México sería peligroso en estos momentos, la gente no está como para que le disminuyan o le roben lo poco que ha logrado ahorrar a lo largo de su vida laboral. En Argentina, en el año 2001, ocurrió algo bastante parecido: un gobierno irresponsable, con muchos desaciertos económicos, requisó el sistema de fondos de pensiones, lo hizo quebrar, e impuso restricciones para los retiros en efectivo.

A principios de diciembre de 2001 llegaron los pensionados a los bancos a cobrar su quincena y no hubo dinero. De inmediato ardió Troya. El país se inflamó a grado tal que el presidente De La Rúa y miembros del Congreso tuvieron que renunciar el día 20 de ese mismo mes, en medio de una crisis política y económica sin precedentes, bajo la consigna popular "¡Que se vayan todos!". Los argentinos tardaron más de diez años en recuperarse de esto. ¿Hacia allá querrán ir López y su gente?




     10 de junio, miércoles.

Día de trabajo. Me avisan que mi padre en Ciudad de México salió a caminar hacia el banco y de regreso resbaló y se cayó en plena calle. Hablé con él por teléfono y afortunadamente está bien, solo tiene un chichón. Le sugiero que use un bastón (tiene 83 años) y él me dice que sí (pero no cuándo). De todas maneras se lo enviaré.

En México y en Estados Unidos se polariza la política a pasos acelerados. Ojalá haya suerte para los dos países. Fracasar en deshacernos de este par de presidentes ineptos, con sus respectivas bases de fanáticos intolerantes, tendría consecuencias dolorosas.

Guadalupe Loaeza, en su artículo de hoy en Reforma, describe cómo fue la protesta de los anarquistas que marcharon por las calles de la colonia Polanco realizando destrozos y pintas tales como las siguientes: "¿Cómo se ve la pobreza desde tu balcón?" o "Pinches ricos blancos". A la media hora de terminada la marcha, un funcionario del gobierno de la Ciudad de México se presentó a su edificio para ofrecer pagar las reparaciones de lo dañado (en todos los edificios, oficinas y comercios de la zona sucedió lo mismo). La Loaeza sospecha con toda razón: "¿A poco ya tenían listo un presupuesto para esto?"

Evidentemente el gobierno está alentando un conflicto civil, social, de clases. Se está dirigiendo hacia ciertas zonas de manera intencional y programada. Es lamentable que lo haga en estos días, que coinciden con el aniversario del nefando "halconazo" o Masacre de Jueves de Corpus del 10 de junio de 1971. López Obrador es un personaje burdo pero muy instintivo y apuesto doble contra sencillo a que tanto el montaje de "La Boa", así como estas marchas orquestadas en días "conmemorativos" para la "izquierda" mexicana, con jóvenes fraguados en el enfrentamiento callejero, marcan para él de manera simbólica y vengativa, casi ritual, el inicio de su radicalización.

De algún lugar de Facebook alguien me hizo llegar la convocatoria de hoy:





   11 de junio, jueves.

Resulta que el apócrifo documento de "la BOA" está hecho ¡en máquina de escribir! Como salido de una novela de espionaje de la Guerra Fría. De plano.

Día nublado, cálido y con algunas lluvias escasas en Nueva York. Cada vez se escucha más bullicio proveniente de las calles y desde los edificios en construcción donde se han reiniciado las obras. Sin embargo, estimo que no más del 10% de los comercios y oficinas se encuentran trabajando. La mayoría de los pequeños negocios permanecen cerrados y dudo mucho que vuelvan a abrir: varios de ellos ya se veían decrépitos desde antes de la pandemia.

Hay rascacielos a medio construir que no muestran signo de actividad alguna, aún cuando desde hace dos semanas hay autorización para continuar. ¿Quién podría financiar la terminación de costosísimos hoteles y departamentos de lujo que muy pocos podrían comprar en el futuro cercano?

La OMS pide que no cantemos victoria y lo que es peor: anuncia que viene una segunda etapa de la enfermedad que afectará a más países --algunos con rebrotes-- y que indudablemente se seguirán trastocando las cadenas de suministros, así como las expectativas del turismo y el comercio internacional. Por curiosidad, pues hace varios días que no lo hacía, reviso la gráfica de la Universidad Johns Hopkins y encuentro en la parte inferior derecha (en amarillo) que continúan a la alza los contagios en el mundo. Francamente no hay nada alentador ahí. Seguiremos en ascuas.


    12 de junio, viernes.

He dedicado el día a afinar el libro de Víctor M. Navarro, quien me envió 20 poemas más y los epígrafes para dividir el libro en dos partes.

Las citas son de W.B. Yeats, Federico García Lorca, Francisco de Quevedo y Arthur Rimbaud. Pasé un buen rato buscando los poemas originales para comprobar que todo estuviese transcrito correctamente, así como también busqué traducciones al inglés hechas con anterioridad (en el caso de Yeats, al español) a fin de no inventar el hilo negro con autores tan estudiados y traducidos.

   13 de junio, sábado.

He comenzado "Cantares Gallegos" de Rosalía de Castro, edición bilingüe (español-gallego). Me traje este libro de la incursión familiar que hicimos a fines del año pasado al Camino de Santiago, con destino final en Santiago de Compostela, ciudad donde nació y estudió la autora en 1837. Con este libro ella logró el rescate --el rexurdimento-- de la literatura en ese idioma. De Castro escribió "en lengua castellana y gallega, a pesar de la dificultad y del desprestigio social que eso suponía".




Hoy al medidodía vi pasar una marcha más por la Sexta Avenida. Se reavivó la protesta del movimiento Black Lives Matter ("Las vidas de los negros son importantes") pues Trump ha anunciado que reiniciará sus giras electorales a partir del 19 de junio. Apenas ayer me enteré que en esa fecha, conocida en Estados Unidos como "Juneteenth o Freedom Day", se conmemora el aniversario de la plena emancipación de los esclavos en el estado de Texas hasta dos años y medio después de terminada la Guerra Civil, pues muchos afroamericanos ahí, ya sea por aislamiento, ignorancia o costumbre, habían permanecido hasta entonces sujetos al régimen de esclavitud.

Ya no hay duda en las actitudes y sesgos racistas del presidente estadounidense: al haber escogido esa fecha para intentar convertirse en el protagonista de ese día, él busca agraviar a la comunidad afroamericana. Es muy clara la intención de Trump de radicalizar este conflicto para asegurar la lealtad de su base "dura" de votantes supremacistas blancos.

Dudo que descarándose como lo ha hecho, logre aumentar el número de otros grupos de electores que hasta ahora le habían sido afines por conveniencia o simple ignorancia. Es casi seguro que pierda la elección en noviembre --Joe Biden lo aventaja ya por 14 puntos--, pero va a dejar un país profundamente herido y dividido. Para colmo, con la economía devastada a consecuencia de la pandemia y de la irresponsabilidad de esta administración para afrontar la emergencia.

14 de junio, domingo.

Vimos la serie "La Búsqueda" que recrea el caso de la niña Paulette Farah, quien hace varios años desapareció misteriosamente en un departamento de lujo en Huixquilucan, Estado de México. Ella apareció muerta nueve días después en su misma casa, evidentemente "sembrada" aunque oficialmente asfixiada por accidente al rodar bajo las sábanas hasta los pies de su propia cama, quedando atorada entre el colchón y la base de madera. En aquel entonces, Peña Nieto era el gobernador del Estado; el Procurador, un joven e  inexperto abogado de la comunidad judía apellidado Bazbaz; el Subprocurador, el rudo caza criminales Alfredo Castillo. En la serie caracterizan también a Luis Miranda, Subsecretario de Gobierno e íntimo amigo de Peña.

Las críticas a la serie señalaban el mal gusto de hacer de la tragedia de una familia,  una telenovela con visos cómicos. Luego de verla, creo que no hay nada fuera de lugar. Efectivamente, los personajes a veces tienen actos y diálogos que parecen de un humor involuntario, pero habiendo conocido de cerca la manera en que se comportan los funcionarios mexiquenses, me consta que lo que se presenta en la pantalla es muy cercano al entorno de intercambio de favores y a la frívola actitud de la alta burocracia del Grupo Atlacomulco.

Los posteriores desaciertos, la escandalosa ineptitud y la enorme corrupción que los integrantes de este grupo desplegaron una vez que Peña alcanzó la presidencia de la República, no hicieron sino confirmar su más absoluto desapego a cualquier principio de legalidad en su actuar como servidores públicos: casi todos estos infames políticos hoy están ocultos, perseguidos o encarcelados.




      15 de junio, lunes.

Siguen contabilizándose por miles los muertos por coronavirus en México. Van acumulados más de 17,000. Mientras, López ha sacado un risible "decálogo" para afrontar la enfermedad, que no ha tardado en elogiarle la directora del desmantelado Conacyt a pesar de ser un listado que algún periodista calificó como las "instrucciones de un profesor de yoga" y que incluye consejos tales como alimentarse con frutas y verduras, y fijarse "metas espirituales".

Ojalá llegue pronto el día en que podamos reírnos de esto como lo que es: un grotesco y malogrado intento por tomarnos el pelo a los mexicanos; una broma ridícula del bufón de Palacio. Hoy, sin embargo, es la tragedia del rey chiquito que nos arrastra a todos.

16 de junio, martes.

Anoche tuve malos sueños después de haber visto parte de un video donde policías estadounidenses blancos de la ciudad de Atlanta interrogan al conductor de un automóvil, un hombre de raza negra. Éste, tal vez con algunos tragos, tartamudeando al hablar, les ofrece de manera tranquila dejar su auto e irse caminando hasta su casa. Luego de largos minutos de "pruebas" que rayaban en la humillación --y hasta ahí soporté ver el video--, esta persona se enfrascó en forcejeos con los agentes, salió huyendo y terminó asesinado a balazos por la espalda.

No dudé que eso desataría o prolongaría las protestas pidiendo la disolución de las policías una vez más --como de hecho sucedió hoy en Nueva York, donde vi pasar de nuevo una marcha. Es aberrante que sigan ocurriendo estos hechos en medio de la discusión nacional y el repudio general al exceso de fuerza por parte de los policías contra la población afroamericana en específico.

Me entero también que ayer, en Albuquerque, varios manifestantes intentaron derribar una estatua del conquistador español Juan de Oñate y que uno de ellos fue alcanzado por un tiro que disparó uno de los llamados "milicianos" que no son otra cosa sino personas que llevan al extremo su "derecho" a portar armas en público, según ellos para protegerse a sí mismos y a su país.

Estas gentes portan uniformes camuflados para confundirse con elementos de seguridad autorizados, o incluso con los integrantes de las fuerzas armadas. Afortunadamente la persona que disparó, y varios de sus compañeros, fueron detenidos por genuinos soldados de la Guardia Nacional. Pero los ánimos están caldeados por doquier.

Investigué un poco más de Juan de Oñate y sorprende que un general colonial que ocasionó un daño terrible, casi genocida, a los pueblos indígenas de lo que hoy es Nuevo México, tuviese erigida una estatua ahí mismo. El personaje formará parte para siempre de la historia y la fundación de ese estado, sin embargo ¿en qué momento alguien consideró oportuno homenajear en bronce a guerrero tan sanguinario? Lo ignoro, pero también a mí me parece excesivo. Que la gente en estos tiempos esté buscando tirar aquí y allá por propia mano los símbolos de dominación "no se justifica, pero sí se explica". Así decía mi maestra de Historia.



  17 de junio, miércoles.

Preparando algunos contratos. Contestando correos. La situación de los negocios en México sigue complicada, es necesario redactar con cuidado pues los plazos se han vuelto inciertos, nadie tiene un cálculo razonable de posibles plazos de cumplimiento, nadie sabe si logrará tener los suficientes clientes en determinado periodo, lo que le permita seguir operando sin pérdidas. Cuánto debes cobrar o pagar que sea considerado justo, nadie lo sabe con certeza. Mientras, los gastos siguen corriendo. La administración de López se ha pegado un tiro en el pie al no apoyar a comerciantes y empresarios pequeños y medianos, que son los que proveen el 90% de los empleos en el país.

Por la tarde he intentado escribir un poema que está ahí pero que se niega a manifestarse. Lo he comenzado cinco o seis veces. Finalmente, algunas palabras. Mañana lo revisaré.

  18 de junio, jueves.

Día dieciocho, y van dieciocho mil muertos por la enfermedad acumulados en México. Más todas las víctimas de la violencia que no cesa. La irresponsabilidad gubernamental ha cobrado vidas en todos los rubros y en todos los niveles. Ayer, incluso un juez federal y su esposa fueron asesinados en su casa en Colima, lo que no ameritó más que una breve condena en las ridículas mañaneras, que tampoco cesan.

El nefasto López-Gatell cantinfleando y como ha podido, se ha ido retractando de las cifras y dichos que a pesar de su evidente falsedad había sostenido durante tres meses, y los ha ido ajustando sobre la marcha, acribillado por la macabra realidad. Sin embargo, sigue en su puesto, y no deja de justificar las acciones en sentido contrario de López Obrador, quien ahora está en una mini-gira por algunos estados del centro del país. Obvio, sin usar cubre-bocas.



 19 de junio, viernes.

"Juneteenth Day". Marcha numerosa por la Sexta, hice un cálculo aproximado multiplicando 15 personas de frente a lo ancho de la avenida por 20 a lo largo, lo que me dio un primer grupo de 300, que luego multipliqué visualmente desde mi ubicación. En total de 3500 a 4000 participantes, es justo añadir que en su mayoría eran jóvenes blancos.

Terminé de leer "Cantares Gallegos". Tal como afirma su autora, son poemas basados en historias, canciones, nanas y antiguos romances de Galicia. La mayoría sencillos, pero no carentes de belleza. Pude apreciar con claridad la transición de castellano a gallego a portugués. Hay también en ellos algún rencor contra los secos castellanos que por lo visto despreciaban a los alegres montañeses que iban al "desierto" en busca de fortuna, empleándolos en las labores más arduas.

Ayer tuvimos reunión de The Poetry Table, transcribo aquí la primera versión del poema que escribí para esta ocasión y que posiblemente sufra una posterior revisión:

AFTER HIBERNATION
(OH, SO CLOSE, ALMOST THERE)


No more death tolls.
No more sadistic statistics.

Your face without mask.
Your body, too.
Just like that.

A little touch of skin.
The flesh of laughter,
your fresh laughter,
your bones and angles
and shadows.

I’ve washed my hands
enough. Haven’t you?
Hands with no gloves,
unaware of cares.
I don’t care.

No more forbidden touch.
No more screens screening.
No screaming.
No more broken windows.
Sun’s free for all.

Now look
two mice caged inside my eyes.


La siguiente es una captura de pantalla de la sesión con algunos de los integrantes de The Poetry Table. Más tarde se nos unieron algunos más:


20 de junio, sábado.

Me levanté temprano a hacer ejercicio. Cuando uno se ejercita regularmente, el cuerpo de manera natural "pide" acción aunque uno tenga planes de quedarse a flojear en la cama.
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Llegó el periódico, las noticias se enfocan en las marchas de ayer y en el "rally" electoral que Mr. Trump llevará a cabo el día de hoy en Tulsa, Oklahoma (Lo movió del 19 de junio). También hay seguimiento a la próxima publicación de un libro por un ex integrante del gabinete de la Casa Blanca, el señor Bolton. El presidente está haciendo esfuerzos desesperados por aplazar su distribución, pero ya hay adelantos en varios periódicos, con algunos pasajes bastante comprometedores para él.
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El 9 de junio salí a dejar un sobre a la mensajería y me tomé una fotografía frente al Madison Square Garden. Al fondo se aprecian los edificios del conjunto residencial y comercial conocido como "Hudson Yards". Los anteojos los uso de vez en cuando en situaciones tales como conducir de noche, sin embargo aquí siempre los he utilizado cuando he debido salir a la calle, junto con la gorra, como un elemento extra de protección a fin de disminuir la posibilidad de ser infectado por gotas de saliva dispersas en el aire que pudieran introducirse en los ojos:



21 de junio, domingo.

Es Día del Padre, me habló mi papá para recordármelo aunque el todavía no sabe que estoy puesto de acuerdo con mis hermanos para una llamada grupal hoy por la tarde.
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Ayer el mítin de Trump fue un tremendo fracaso para él, que presumía de un millón de seguidores inscritos para esa fecha. Asistieron solo 6,500 personas, la mayoría sin cubre-bocas, a un estadio con capacidad para 19,500 en una ciudad que se supone es bastión del supremacismo blanco. Las fotos de las tribunas vacías en la parte media y alta del recinto son contundentes. En el exterior habían preparado carpas y espectáculos con bandas musicales, todo eso debió ser cancelado al terminar el escuálido mítin donde Trump solo pudo articular unas cuantas de sus repetitivas cantaletas. Vaya comienzo oficial de campaña.

Independientemente que ya se huele la derrota de Trump en el ambiente, jóvenes millenials "confesaron" haberse inscrito al rally masivamente en línea, de manera ficticia, para boicotear el evento sin que los entusiasmados organizadores se dieran cuenta que "recibirían" a miles de invitados con nombres como Homero Simpson y Donald Duck. ¡Qué dura lección y qué ridículo! Dicen que el presidente estadounidense está furioso.
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EL IMSS

En estos días aciagos me he acordado tanto del IMSS. Para mí fue una de mis referencias básicas como mexicano. Y estoy seguro que para millones más lo ha sido también.

Me da tristeza que poco a poco se haya ido perdiendo el orgullo que para todos representaba nuestro IMSS. Las causas: las pésimas administraciones, la corrupción y el poco interés que sucesivos gobiernos le procuraron. Lo que va del periodo de AMLO ha sido desastroso para este Instituto, ha implicado la destrucción de uno de los pilares del Estado benefector, paradójicamente a manos de alguien que se dice "de izquierda". Una idea socialista que funcionaba más o menos decentemente en el contexto del capitalismo de nuestro país, se ha convertido en un dolor de cabeza presupuestal con graves carencias, financiamiento insostenible, un servicio despojado de dignidad y un futuro incierto.

Qué días en los que acudía con mi mamá a una consulta al "Seguro". La sala de espera con esas sillas más o menos cómodas, acojinadas y forradas en vinilo verde que con el transcurrir de los años fueron sustituidas por "modernas" hileras de  incómodas bancas moldeadas en plástico anaranjado. Recuerdo que asistir a una consulta comenzaba por la búsqueda del "carnet", donde --con máquina de escribir-- se encontraba escrito mi nombre. Cada uno de los hermanos teníamos uno y mi mamá los guardaba todos juntos en un acordeón para documentos.

De niños usábamos los servicios del IMSS cuando era realmente necesario. Ir a una consulta de urgencia era porque de plano llevaba uno más de dos días con fiebre o le habían salido ronchas en la cara, como mínimo. La verdad, mis hermanos y yo fuimos bastante sanos, una visita al médico era el último recurso: recuerdo haber faltado solo un par de días a la escuela en toda mi vida. Una calentura no nos iba a detener ni nos iba a hacer perder la medalla de "Puntualidad". Teníamos prohibido el drama. A quejarse a otro lado.

La espera en Urgencias era cuando mucho de media hora, no más que cuando se asiste a un médico particular. Y si mi madre programaba cita por teléfono y llegábamos 10 o 15 minutos antes de la hora, con suerte éramos recibidos de inmediato cuando algún otro paciente se había retrasado o no acudía a su cita. Nos sentábamos a esperar a que desde un escritorio una enfermera voceara mi nombre. Mientras, yo me divertía observando a los demás pacientes que aguardaban e imaginaba las historias detrás de cada uno de ellos, cómo es que habían llegado hasta ahí ¿Se sentirían tan mal como yo? ¿Su caso sería mortal? ¿Por qué aquel niño moquiento no dejaba de llorar?

No recuerdo más que buenos tratos de los médicos que me revisaban, hombres y mujeres. Siempre me llamaron la atención los golpecitos con las dedos en mi panza (¿qué esperaban que fuese diferente si siempre estaba blanda?), el frío del estetoscopio en mi pecho y espalda (¿eso no desataría una pulmonía?). La consulta era amable, sin prisas; las recetas, siempre de escritura indescifrable, enigmática ¿un acuerdo secreto del gremio? Después pasábamos a la farmacia de la clínica a surtir la receta: salíamos con montones de cajas, el tratamiento completo para quince días o un mes de cápsulas, pastillas, jarabes o inyecciones.

A veces, había necesidad de algún otro estudio: ahí me tenían en la casa al día siguiente pujando en una bacinica, cosa horrorosa, para meter la muestra en un frasco que a su vez era puesto en una bolsa de papel que impedía ver el contenido. Las muestras se entregaban en la clínica y se programaba la siguiente consulta para cuando nos decían que estarían listos los resultados y que el médico evaluara el tratamiento a seguir. Eso llevaba un par de días, una semana a lo mucho. Una radiografía era solo cosa de salir del consultorio con la orden escrita del médico en la mano y hacer una breve espera en el gabinete de rayos X en la misma clínica. Listo.

Las vacunas. Cada uno teníamos un carnet de vacunación donde nos ponían cada año los sellos con la fecha de la aplicación. Pasamos por todas las vacunas, muchas de ellas supongo estaba yo demasiado pequeño para recordar cómo me las aplicaron exactamente: la de la polio, la de la viruela (tengo la cicatriz de esa vacuna en una pierna, otros la llevan en un brazo), la "triple" (difteria, tosferina y tétanos), etcétera.

Recuerdo especial merece la de la tuberculosis, puesto que llegado a cierta edad decidí que las inyecciones no eran lo mío y que solo me las dejaría aplicar en caso estricto de vida o muerte. Hasta la fecha, siempre que he podido evitar la desagradable molestia de una inyección, lo he hecho.

Con engaños, mi madre nos llevó a la clínica a mi hermano Eduardo y a mí para una "consulta". Yo fui con fuertes sospechas de ser inyectado. Pregunté. Mi mamá me aseguró que no, que si acaso había que vacunarnos de algo, sería una vacuna tomada, ingerible.

Luego de la breve espera, pasamos a un gabinete donde una enfermera, aguja en mano le pidió a mi hermano descubrirse el hombro. Ver eso y salir corriendo de ahí fue una sola cosa para mí. Presa del pánico, me dirigí a la salida de la clínica. Atrás de mí venía mi mamá, persiguiéndome con un zapato en la mano. Cuando me atrapó, me llevó a rastras y llorando hasta el gabinete. Entre mis contorsiones y berridos la enfermera cumplió con su cometido. Mi cicatriz en el hombro izquierdo quedó más grande de lo normal.

De acuerdo, hice mis panchos, pero quedé protegido como millones de niños más en el México de entonces ¿No era una bendición ese Seguro Social?

Como bendición lo fue cuando la mamá de mi hija Enid, que una mala mañana en las escaleras de la casa resbaló y se fracturó la tibia y el peroné a la altura del tobillo izquierdo, fue operada de manera experta, y reforzada con placas y tornillos de titanio en el Hospital de Traumatología de Lomas Verdes. Tuvo una habitación amplia compartida con una sola paciente. Tuvo médicos y enfermeras que la atendieron las 24 horas. Comida abundante. La llevé ahí mismo a terapias de rehabilitación y aplicación de rayo laser para ayudar a la cicatrización. Treinta años después ella sigue caminando de manera normal a pesar de lo aparatoso que fue la fractura y que a muchas personas deja lisiadas. Ni a ella ni a mí nos costó un centavo todo eso.

Como bendición también fue que en el Hospital de la Raza salvaran a mi hermano Carlos por una grave infección en las vías respiratorias. Recuerdo las caras consternadas de mis papás cuando regresaban de turnarse en el hospital, contándonos que mi hermano se encontraba adentro de una campana de plástico con oxígeno. Recuerdo las pláticas, los llantos. Hubo un final feliz en esta historia y se lo debemos al personal del IMSS.

Recuerdo también que trabajé unos meses para un despacho de diseño visitando hospitales del IMSS dentro de un proyecto para mejorar la rapidez de entrega de alimentos a los pacientes. Las normas eran estrictas; el personal y las instalaciones, admirables. Me sentía orgulloso que existiera una institución así en México.

Sin embargo, poco a poco las cosas fueron cambiando: el servicio se fue deteriorando, las medicinas empezaron a escasear, el personal se tornó descortés, las esperas de minutos se hicieron de horas, las cirugías se programaban para meses después, todos los que podíamos preferíamos asistir a médicos y hospitales particulares.

En este último año he sabido de varias historias de terror del IMSS, ocurridas en estos meses, contadas por personas cercanas a mí. Van más allá de las meras anécdotas. Son demasiadas y de tantas partes diferentes, que hacen deducir que no se trata de anomalías aisladas: nuestro instituto, que por años fuera orgullo y emblema del sector salud está sufriendo una debacle sin precedentes. Son historias de indignidad. Resumo algunas a continuación sin dar nombres, por respeto a quienes las padecieron:

Un hombre con un infarto acudió a urgencias a una clínica y lo mantuvieron "hospitalizado" durante una semana sentado en una silla, junto con varias personas más, pues no había camas. En el hospital no tenían los medicamentos para su afección, que debieron aportar los familiares. ¡Tampoco tenían alimentos! Finalmente la familia prefirió sacar de ahí al señor y pagar servicios particulares.

En otro caso, una mujer trabajadora que requería un implante de cadera fue programada para operación 6 meses después de su diagnóstico y le advirtieron que la rehabilitación posterior llevaría varios meses. Al acercarse la fecha, ella renunció a su trabajo de años con el fin de someterse a la operación y a la posterior rehabilitación. Al llegar al hospital el día señalado, le informaron, junto con media docena de personas más, que sus operaciones había sido reprogramadas para 6 meses después. Les destruyeron a todos ellos, en ese momento, su vida laboral y su economía.

Otra: una mujer de ochenta años, que había trabajado 30 años en el IMSS, y pensionada por el mismo insituto, fue llevada de urgencia al hospital por una caída accidental en su casa. Al llegar, le piden el "carnet" a su hija. Ella no lo llevaba, pero les proporciona el nombre y una identificación de su madre. Increíblemente, el nombre de la señora no aparece en el sistema. ¿Cómo es eso posible? Le explican que hay dos seguros sociales: el administrativo y el médico, y que no comparten información entre sí. Se niegan a recibir a la anciana. La hija entra en cólera y debe recurrir a una llamada telefónica a sus amistades ¡en el Congreso! para lograr que atiendan a su madre. Cuando finalmente la admiten, de todos modos le hacen firmar a la hija un pagaré en blanco para asegurarse que les llevará el carnet con el número de afiliación. Quiero llorar.

Una más: la pandemia de coronavirus ha resultado el pretexto perfecto para deshacerse de la molesta y onerosa carga de los pacientes diabéticos y cancerosos que consumen medicamentos específicos de manera regular. Por amigos que los recibían cada mes, sé que últimamente "ya no hay" esas medicinas, tampoco los vales para canjearlos en farmacias particulares, que en ocasiones les proporcionaban cuando no había inventario en el instituto. Hoy simplemente no los hay "por la pandemia" y háganle como quieran. Hay dos opciones para esos pacientes: adquirir los medicamentos por su cuenta o morirse.

Escribir esto me da tanta rabia...ni siquiera es un desahogo. Muchas personas y organizaciones del sector han intentado por medios jurídicos hacer algo para resolver esto. En especial hubo un director del IMSS de apellido Levi, que ofreció alternativas con cálculos matemáticos para balancear las finanzas del instituto que por décadas han sufrido un deterioro progresivo --últimamente insostenible--, debido al abuso en los montos de las pensiones y porque sus fondos han sido utilizados hasta para campañas electorales.

Levi incluso escribió un libro con sus propuestas que implicaban el escalonamiento de las cuotas patronales, modificar las fechas de retiro, ampliar la cobertura, etcétera. Nunca se le hizo caso pues sus propuestas implicaban también modificar aspectos laborales o disminuir los privilegios del personal de nuevo ingreso, lo que no le parecía al sindicato pues los líderes perdían poder de "negociación" para su habitual y conocida venta de plazas. El sindicato del IMSS nunca ha sido de mayor ayuda para sostener a la institución, pues es proclive a proteger a los malos trabajadores y hasta forma parte de la cadena de tráfico de medicinas robadas al propio insituto, lo que es de conocimiento público: hay un mercado negro de medicamentos a cargo de personal sindicalizado.

He contado las historias anteriores que son las que me constan por fuentes de primera mano. Pero miles de historias más que no me constan, ocurridas en estos meses de pandemia, están al alcance de cualquiera que lea los periódicos o se informe en las redes sociales. Desde antes del año pasado ya el IMSS era un desastre, pero ahora con el coronavirus sus hospitales están doblemente rebasados y los médicos y enfermeros mueren por cientos --van 400 desde marzo-- contagiados al no contar con el equipo de protección elemental. A diario hay plantones y protestas con pancartas de personal de salud afuera de los hospitales, exigiéndolo. La tasa de mortalidad de los pacientes de covid-19 en un hospital público es del 12% contra el 3% en un hospital privado. Hay fotografías de cadáveres apilados en bodegas, de personas muertas en la calle luego de días esperando afuera para ser admitidos en un hospital del Seguro Social.

Nuestro país y el IMSS están en bancarrota y en manos de lo que decida el ignorante reyezuelo que tenemos como presidente, quien todos los días aparece en la televisión respondiendo las preguntas a modo que le hacen sus patiños profesionales, como si no estuviera pasando nada grave. Los recursos para el sistema de salud han sido recortados por López en un 75%; los médicos con los mayores conocimientos y sueldos han sido despedidos y estigmatizados por él como "corruptos"; miles de enfermeros y médicos que cobraban por honorarios fueron también despedidos por instrucciones suyas. A cambio, desde el mes de abril López "contrató" a 800 médicos generales cubanos por 62 millones de dólares mensuales. Éstos en realidad son activistas ideológicos con bata, que no hacen nada más que "interactuar" con los pacientes que acuden a esperar ser admitidos.

Ya solo me queda recordar los buenos tiempos en que las familias podían ser atendidas dignamente en el IMSS, y dar las gracias por haber tenido la suerte de haber gozado de sus beneficios. Días que al parecer no volverán jamás para nuestro México mientras continúen los dizque "socialistas" en el poder.

22 de junio, lunes.

Ayer fue Día del Padre y recibí llamadas de mis hijos. Por la tarde, nos conectamos por Skype los hermanos para felicitar a mi papá. Aquí una captura de pantalla de la reunión. Yo estoy en el pequeño recuadro de la esquina superior derecha. Falta Raúl, que se ausentó momentáneamente, pues estaba asando unos hongos en la parrilla de su jardín.




No me resisto a poner también una captura de pantalla del día de hoy, con una nota del portal del periódico Milenio, referente a un conflicto del personal en una de las clínicas del IMSS, tema del que me ocupé largamente el día de ayer. ¿Qué solicita esta gente? Equipo de protección. López miente a diario: dice que no le falta nada a ningún hospital en ningún lugar de México. Abracémonos, pues.




23 de junio, martes.

Un día particular pues tembló fuertemente en México. Afortunadamente en la capital no pasó del susto. Sin embargo, en las costas de Oaxaca, donde fue el epicentro se reportan cinco muertos por derrumbes en las poblaciones rurales. Fue un temblor de grado 7.5

Ocurrió aproximadamente a las 10:30 am mientras yo mantenía una reunión virtual por Zoom con una persona en la Ciudad de México. Ésta repentinamente se levantó y me dijo "no vaya a colgar". A continuación comencé a escuchar gritos: "¡sálganse de aquí, sálganse!" y por un momento creí que los hijos de esta persona o quizá su mascota estaban interrumpiendo la reunión.

La cámara permaneció prendida y se escucharon pasos y algunos gritos lejanos. Esperé todavía algunos minutos. Mientras, mi celular comenzó a recibir varios mensajes de whatsapp, tantos que decidí echar un vistazo y fue cuando me enteré que había temblado hacía unos minutos. Salí entonces de la sesión y comencé yo mismo a llamar a familia y amigos.

Más tarde todos reanudamos actividades con "normalidad", sin embargo, creo que a nadie le abandonó el nervio del día, realmente trabajamos desencajados. He terminado agotado.

24 de junio, miércoles.

Día caluroso en Nueva York. Salí a la calle para comprar algunas cosas y pude constatar que más o menos un 30% de los comercios ya se encuentran abiertos. En las puertas de las tiendas hay letreros que dicen: "NO MASK, NO ENTRY". Así mismo, hay marcas en las banquetas cada metro y medio, para que los clientes mantengan su distancia si hacen cola al ingresar. Observé turistas salir de un hotel. Apenas antier los hoteles tuvieron la autorización para reabrir. Hay muchos homeless en la calle, blancos y negros, solicitando monedas de manera fastidiosa, exigente. Mucha basura, fluidos y malos olores por todas partes. Una escena post-apocalíptica, casi digna de Blade Runner. Espero no estar viendo el inicio de la pauperización de los Estados Unidos.

En México vamos ya por los 23,000 muertos acumulados, víctimas del coronavirus y de la irresponsabilidad de esta administración. El presidente parece un psicópata sin la menor empatía por la tragedia que se está viviendo en nuestro país. Él está enfocado en lo suyo que es la batalla electoral por el Congreso, y que es lo único para lo que (a veces) ha sido bueno. 

Mr. Trump dijo ayer que espera a López en Washington para los primeros días de julio, comprometiéndolo. No quiere perder la oportunidad de humillarlo (y humillarnos a los mexicanos) ante su base electoral racista. Yo no creo que AMLO quiera ir o que le convenga esa visita, pues le puede restar otros cinco o diez puntos en las encuestas de opinión pública, que ya se le voltearon en este mes (55% desaprueba su gestión). Tampoco puede negarse tajantemente a ir, pues ofendería al estadounidense.

López dijo hoy por la mañana que iría a Washington, pero agregó que se pondría de acuerdo para asistir junto con el premier canadiense, Justin Trudeau. Sé que éste último no soporta ver a Trump ni en foto ¿por qué tendría él que ir a "celebrar" el inicio de un nuevo Tratado de Libre Comercio que ya está palomeado por los legisladores de los tres países? Yo ahí veo el candado y el "colmillo" del Peje, hay que reconocérselo: será una magnífica justificación postergar la cita para después de noviembre invocando diferencias de agendas. Para entonces Trump habrá perdido las elecciones. O eso esperamos todos.

25 de junio, jueves.

Hoy quise contribuir a que la gente participe en las elecciones en México en 2021 y que a diferencia de la última ocasión, reflexione más acerca de su voto. Miles, quizás cientos de miles de mexicanos están decepcionados del rumbo que está tomando el país por las decisiones de un caudillo ignorante y visceral. Sé que la gente vota más por emociones que por razonamiento, pero López y su gente lo han hecho tan mal que hay grandes posibilidades de darles una patada en el trasero el próximo año.

Las elecciones del Congreso a mediados de 2021 son la oportunidad ideal para acabar de tajo con la pesadilla que estamos viviendo. Al quitarle la mayoría al partido del presidente (Morena), será posible reorientar objetivos y presupuesto, así como revertir muchas de las pésimas decisiones que nos tienen postrados en términos de seguridad, economía, educación y salud.

Dadas las circunstancias del acoso diario a medios, instituciones, organismos autónomos, etcétera, ignoro si llegaremos en condiciones a esas ansiadas votaciones del próximo año. Todo puede esperarse de un presidente que no se caracteriza por su apego a las leyes. Si se ve en situación comprometida él podría intentar cualquier treta para postergar las elecciones o manipularlas descaradamente. No olvidar que en 2022 vendría la revocación de mandato, y él ha buscado, sin éxito hasta ahora, juntar ambos procesos con tal de aparecer en la boleta y favorecer a su partido.

Mi contribución será con imágenes tipográficas y sencillas. Hoy trabajé todo el día para crear la primera y subirla a Facebook. Mi pretensión es diseñar un cartel cada mes hasta llegar así a junio de 2021.





26 de junio, viernes.

Muy temprano, atentado contra el director de la policía en la Ciudad de México, Omar García Harfuch, del cual salió con heridas menores. Dos de sus escoltas fallecieron, también una mujer que tuvo la mala fortuna de atravesarse con su auto en el momento de la balacera. Esto ocurrió en plena Avenida Reforma, en la bajada de Las Lomas. Ya hay 14 detenidos, aparentemente forman parte del Cartel de Jalisco o fueron contratados por esta banda delincuencial.

En peores noticias, hoy se han sumado más de 700 muertos a la lista de víctimas de covid-19 en el país. Van casi 26, 000 y el Subsecretario "estrella" sigue tan campante en su puesto, no obstante sus mentiras descaradas, las fechas del "pico" que modifica cada semana desde hace meses, sus pronósticos perversamente errados. Es increíble el nivel de abyección de los funcionarios de los que se rodea López Obrador.

Agrego dos fotografías del día de hoy. La primera es un cartón de Calderón que retrata las condiciones del próximo encuentro entre Trump y López Obrador.



La segunda, que tomé de la portada de Reforma el día de hoy, abunda en lo que ya había apuntado hace unos días acerca de las altas posibilidades de morir que tienen los enfermos de coronavirus en los hospitales del IMSS.




27 de junio, sábado

Hoy por la mañana, leyendo una entrevista a Francisco Martín Moreno acerca de su nuevo libro donde advierte del retroceso al que nos está llevando López Obrador, me entero con sorpresa que el historiador sostiene al igual que yo la posibilidad del suicidio de AMLO, teoría que esbocé hace tres meses en este blog, en mi entrada del 24 de marzo. Cuando en pláticas de sobremesa he expresado estas mismas observaciones, he sido increpado casi de inmediato: "¿pero cómo crees que se quiera suicidar? López es demasiado pragmático para ello, ¡olvídalo!" Bueno, ya veo que no estoy solo en esa consideración, y que los locos somos otro cosmos.



Reproduzco parte de mis notas del 24 de marzo:

Pero todavía nos falta el mártir. Pienso entonces en la exposición física innecesaria y voluntaria del presidente -"a mí me cuida el pueblo"-; en la disolución del Estado Mayor que era encargado de la seguridad del presidente; sus vuelos en aviones comerciales, y últimamente, en plena crisis sanitaria y económica, en su público rechazo al gel antibacterial y su franco desafío a la ciencia médica abrazando y besando a sus incautos y fieles seguidores con una animosidad rayana en la locura.

En la reunión multitudinaria de hace tres días en la que besuqueó a una niña en el estado de Guerrero buscando afanoso las cámaras de los celulares, puede uno observar en el video el rostro triste y descompuesto, ajeno, arrebatado, del malogrado líder que busca ¿quizás intencionalmente? el contagio y la muerte (¡Morir como Juárez, en Palacio! ¡O como Madero, acribillado por sicarios!) ante la ya abrumadora, evidente imposibilidad presupuestal de llevar a buen término sus fracasados proyectos sexenales. Una posible salida que él consideraría más o menos digna y acorde a su "elevada" condición, una retirada con suerte hasta gloriosa. 

28 de junio, domingo.

Cumpleaños de mi mamá. Carlos y Andrea le prepararon un video juntando fotos de todos los hermanos. Además, cada uno grabamos un breve mensaje desde nuestras respectivas ubicaciones. Ojalá el próximo año podamos reunirnos.

Comienzo a leer "American Pastoral" de Philip Roth, una de sus obras más celebradas. Leí anteriormente "Zuckerman desencadenado" en español y me quedé con dudas. Qué fácil juzgar como intrascendente lo que a alguien le llevó años escribir. Este segundo libro de Roth, leído en el idioma original, deberá servirme para tener una más justa apreciación del autor.

Más o menos a las siete de la noche hubo fuegos artificiales en el sur de la isla, hacia el Hudson. Era el festejo de los integrantes de la comunidad lésbico-gay, muy numerosos en esta ciudad. Las antenas de los más altos edificios de la ciudad, incluyendo la del Empire State, mostraban los colores del arco iris.




29 de junio, lunes.

Salí al banco, observo cada vez más movimiento. En un vistazo rápido estimé más del 50% de los comercios abiertos. La pregunta es si éstos podrán sobrevivir en el mediano plazo con pocos clientes, con poco dinero circulando en la calle.

El New York Times publica hoy planas y planas de ofrecimientos de empleos, aunque la mayoría de ellos muy especializados en las áreas de informática o ingeniería.

Trump --y no creo que sea un error aunque él lo presentó después como eso--, retuiteó el video de una marcha de simpatizantes suyos en Florida, en donde uno de éstos lanza consignas a favor de la supremacía blanca. El presidente estadounidense continúa afirmándose en ese grupo, conectando con esa gente, refugiándose ahí: es su último reducto. Ayer durante una entrevista, en inusual confesión o en un probable lapsus afirmó: "la gente elegirá a Biden porque hay quienes me odian".

México alcanzó hoy los 27,000 fallecimientos acumulados por covid-19. Lúgubre cifra. Mientras, AMLO prepara su viaje a Washington. El miércoles van a ser dos años exactos desde que ganó la Presidencia ¿para qué? Él resultó ser un fraude post-electoral...

30 de junio, martes.

He vuelto a salir, esta vez por la mañana. La buena noticia es que se va desvaneciendo el ambiente post-apocalíptico. Los comercios, los restaurantes, los hoteles, comienzan a hacer la limpieza de las aceras frente a ellos. Cada vez se ve todo más pulcro y ordenado. Echo un vistazo al interior de los establecimientos e increíblemente en casi todos hay clientes. Se ofrecen las más diversas mercancías ¿A quiénes les interesará comprar bisutería? Una tienda exhibe smokings en su aparador ¿dónde irá a ser la gala? Los cafés más modestos, los "hole-in-the-wall" y los puestos semifijos ya abrieron y ofrecen bebidas, bocadillos, sándwiches, refrescos.

Paso caminando por Greeley Square, opuesta a Herald Square, que es donde está uno de los accesos a Macy's y la gente ocupa las mesas y sillas de los espacios públicos. Todos ostentando sus máscaras puestas como bufandas en el cuello mientras comen. Afuera de H&M la gente hace cola para entrar, parada sobre los indicadores de distancia pintados en la banqueta. Los comerciantes de chácharas ya armaron sus puestos callejeros nuevamente. Varios aparadores de tiendas de lujo, sin embargo, siguen tapiados con hojas de triplay (No necesariamente están cerrados dichos establecimientos). Están a punto de abrir Macy's y un grupo de unas cincuenta personas se arremolina en la entrada. La gente ingresa a la tienda amontonándose justo cuando paso. No es una buena idea que se junten así, pero las ansias por comprar les ganan.

Ayer se reportó, luego de aplicar casi 50,000 pruebas de covid-19 en el estado de Nueva York, que solamente el 0.8% habían resultado positivas. Eso quiere decir que el virus ha sido prácticamente sacado de circulación aquí, a diferencia de otros lugares en los Estados Unidos, como Texas o Florida, cuyos índices van a la alza luego de haber intentado un prematuro reinicio de actividades hace dos o tres semanas. Todo mundo de vuelta a sus casas allá.

Algunas fotografías que tomé en el transcurso de esta breve caminata matinal:












1o de julio, miércoles.

A mediodía se soltó una repentina tormenta en la ciudad, con truenos y relámpagos. Terminó de súbito, así como empezó. La tarde estuvo templada, pudimos estar en la terraza hasta que oscureció. Contrario a los dos días anteriores, hoy no hubo fuegos artificiales a las 9 pm, quizás se hayan suspendido previendo que la lluvia se reanudase inesperadamente.

Se informa que López vendrá a Estados Unidos los días 8 y 9 de julio. Allá él. Hoy se cumplen 2 años de su victoria electoral. No hay nada que festejar, e incluso sus seguidores --supongo que muchos de ellos atribulados o por lo menos desconcertados--, guardan silencio en las redes sociales. ¿Qué pueden celebrar? ¿Que hoy se acumularon 28,000 muertos por covid-19 en México? ¿Que hoy rebasamos a España en esa macabra in-competencia y somos ya el sexto lugar mundial en fallecimientos? ¿Que ayer el Banco de México estimó un decrecimiento económico de -10% para fines de este año? ¿Que las cifras de homicidios en este año, mes por mes, han sido las más altas en la historia de nuestro país? ¿Que se han perdido un millón de empleos de enero a junio? ¿Que en 2020 se sumarán 12 millones más de mexicanos a la estadística de la pobreza? ¿Que hoy por la tarde asesinaron ¡a 24 personas! en un centro de rehabilitación en Irapuato?

Para colmo, la esposa del presidente ha dado una pésima respuesta en twitter a una persona que osó preguntarle "¿Cuándo podrá atender a los padres de los niños con cáncer?" Se entiende que no es responsabilidad de ella y que quizás la gente se aprovecha del ocasional protagonismo de la señora para fastidiarla con preguntas difíciles que más bien tienen qué ver con el fracaso de la administración de su marido. Pero ella carece de gracia y espontaneidad, así como de empatía con las causas sociales. Ambos se sienten ridículamente superiores en lo moral, ajenos a las tribulaciones de las víctimas. Han elegido esa actitud y se han afianzado en ella. Van a acabar mal.



Hace un rato, la señora no tuvo más remedio que disculparse, pero no dejó de arremeter contra los críticos. Ella y su marido nomás no pueden, al final siempre les gana esa superioridad...




2 de julio, jueves.

Tremenda cita extraída de American Pastoral:

"The body, from which one cannot strip oneself however one tries, from which one is not to be freed this side of death."

3 de julio, viernes.

Trabajando en una idea para una iniciativa internacional denominada Art Moves, que promueve las carteleras publicitarias como medio para la difusión de temas humanitarios. Estos anuncios se colocan en algunos países europeos.

4 de julio, sábado.

Día de la Independencia en los Estados Unidos. Donald Trump ha aprovechado para integrarlo a su campaña festejando lo "americano" y denostando a las "turbas de izquierdistas" que han llegado para "cambiar nuestra cultura" y tirar "incluso las estatuas de Lincoln".  Sin justificar su racismo, me doy cuenta del miedo que los inmigrantes provocamos en algunos grupos que han visto alterado por completo su estilo de vida en solo unos cuantos años, pues los inmigrantes europeos de principios y mediados del siglo XX, además del color de la piel, compartían al menos el perfil religioso y cultural con los descendientes de los colonos ingleses.

La inmigración en las últimas décadas ha estado formada por latinoamericanos, africanos, musulmanes, morenos, amarillos, negros; tonos diferentes, idiomas extraños, vestimentas, costumbres, religiones y culturas que significan una disrupción incómoda en el "orden" establecido. Para colmo de quienes siempre han visto y tratado con desprecio a las personas de raza negra en los Estados Unidos, el movimiento Black Lives Matter ha encontrado un gran acompañamiento y sincronía en las causas de los migrantes. Juntos formamos más del 50% de la población en este país. Eso es históricamente irreversible. Pero lo diferente siempre causa ansiedad, y Trump ha sabido explotar muy bien esta situación en su provecho.  

Su obsesión lo ha llevado a organizar un evento en el monte Rushmore, donde se encuentran esculpidas en piedra las efigies de varios presidentes estadounidenses, supongo que aspirando a que su perfil sea incluido junto al de esos próceres. Desde 2004 no se realizaban festejos en el lugar debido al riesgo de incendios forestales por los juegos pirotécnicos. Eso no ha sido obstáculo para que Trump y sus seguidores celebraran allí por todo lo alto con mucha pirotecnia...y sin tapabocas.

En contraste, en Manhattan he tenido el privilegio de observar desde el departamento un muy breve espectáculo de fuegos artificiales dispuestos en el Empire State para delicia de la mayoría de la población de la ciudad, pues por su altura y ubicación, seguramente fue visible en las cinco delegaciones o alcaldías ("boroughs") que componen Nueva York. No duró más allá de cinco minutos, evitando así que la gente se aglomerase en las calles buscando los mejores puntos para avistarlo, y reduciendo la posibilidad de contagios de covid-19.




5 de julio, domingo.

Trabajando todo el día sin parar en varias ideas para Art Moves. Las únicas pausas fueron hoy por la mañana muy temprano que me comuniqué con Enid en Australia, y por la tarde la sesión de Zoom con mi mamá y hermanos para ponernos al tanto de nuestras actividades.

6 de julio, lunes.

Un día con mucho trabajo de oficina debido a la apertura que anunció el gobernador del Estado de México. Las plazas comerciales y los restaurantes se supone que reabren a partir de hoy y eso al parecer ha desatado el ánimo entre la gente de todos los demás negocios. Lluvia intensa con truenos y rayos sobre la ciudad desde las 2 pm.

López Obrador viajará mañana hacia Washington. El día de hoy, Trump subió a su twitter fotografías recientes de él mismo paseando junto al ominoso "muro". También anunció que impugnará el fallo a favor que tuvieron los jóvenes "dreamers", la mayoría de ellos mexicanos que fueron traídos por sus padres desde muy pequeños para vivir y estudiar en los Estados Unidos. ¡Vaya cortesías en vísperas de recibir a su gran amigou! Por dignidad, López debiera cancelar este viaje.

7 de julio, martes.

Terminé y envié mis tres ideas para Art Moves, las que no puedo reproducir aquí sino hasta después del fallo del concurso. Creo que he logrado propuestas interesantes. Sería increíble que cualquiera de mis proyectos fuese seleccionado y que su mensaje llegara a mucha gente en los países de Europa. Se van a seleccionar diez finalistas con derecho a que sus trabajos sean reproducidos en carteleras; adicionalmente uno entre ellos será el ganador del premio.

Mucho trabajo de oficina. Salimos por la tarde al supermercado. Cada vez más actividad, más vida y comercios abiertos. Todo mundo con tapabocas. De hecho, en Nueva York ya es considerado ilegal no portarlo al entrar a cualquier comercio, oficina o local. 

Relacionado con lo anterior, AMLO tomó hoy un vuelo comercial con escala en Atlanta, y no tuvo más remedio que usar el cubrebocas por primera vez en lo que va de la pandemia. 

Y también hoy Bolsonaro, de Brasil, otro aferrado opositor al uso de los cubrebocas, dio positivo al coronavirus.

8 de julio, miércoles.

Hoy hablé con Robert Kramer acerca de los planes para la promoción de su libro. Él generosamente aprovechó para ayudarme en la corrección de las traducciones que yo he hecho de mis propios poemas (un segundo grupo de poemas que en un futuro podrían conformar otro libro). Una tarde llena de enseñanzas del idioma inglés, sutilezas que mejoran el sentido de las expresiones, a veces con repercusiones en el español original.

Hoy Trump y López Obrador se han llevado de "piquete de ombligo". Amabilidades de ambas partes. Dos tipos de cuidado cuidándose mutuamente las espaldas: no hubo conferencia de prensa pues a ninguno de ellos convienen las preguntas incómodas. Hubo eso sí, "declaraciones" de ambas partes y la firma de un acuerdo insulso de armonía y trabajo conjunto, etc., sin intervención de periodistas.

Trump para no perder la costumbre, mintió diciendo que en ambos países "se ha luchado intensamente contra la pandemia logrando salvar miles de vidas". Sin embargo, su trabajo y el de AMLO fue irresponsablemente tardío, lo que más bien ha provocado miles de muertes que pudieron evitarse de haberse reforzado y equipado a tiempo el sector salud, brindando información consistente, y sobre todo poniendo ambos el buen ejemplo.

Alcancé a escuchar parte del discurso de AMLO, quien "asombrosamente" tiene otra velocidad de palabra de este lado del muro. Aparte de escucharle decir una sarta de naderías y lugares comunes, así como constatar su fallida pretensión de erigirse como "historiador" moralista o didáctico, salté cuando le expresó las gracias al estadounidense "porque siempre ha tratado con respeto a los mexicanos": una mentira absoluta que ni siquiera diplomáticamente convenía decir. Pero de nuevo, allá él: esperemos la humillación de los tuits. Esperémosla quizás tan pronto como mañana mismo.


9 de julio, jueves.

Entre ayer y hoy terminé de leer la novela "Casquillos negros" del periodista jalisciense Diego Petersen Farah cuyo tema es el asesinato del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo ocurrido en el aeropuerto de la ciudad de Guadalajara el 24 de mayo de 1993, acontecimiento que inauguró una etapa de sucesivos magnicidios en el México de ese año y el siguiente. Esta novela se publicó en 2017 y desde entonces la había tenido más o menos perdida en el librero. Hace poco leí otra obra más reciente de Petersen: "Malasangre". En ambas hay personajes comunes que les dan continuidad, como son el periodista de nota roja Adalberto Zaragoza y el comandante Peláez, investigador de homicidios.

Ambas son novelas bien tejidas, fluidas, impecablemente escritas, que dejan asomar hechos y nombres verdaderos detrás de los diálogos y las situaciones de sus personajes. Intuyo que éstos caracteres ficticios fueron creados como salvoconductos para revelar información privilegiada del periodista acerca de sucesos importantes de la vida política y criminal de Guadalajara que han tenido repercusión nacional.



Hoy se han rebasado los 33,000 fallecimientos por coronavirus en México. Una auténtica tragedia producto de la irresponsabilidad de las autoridades de salud y la "política" de salud instaurada por el presidente. Y aún no se ve para cuándo vaya a amainar la tendencia mortífera. En una nota de Reynosa, Tamaulipas se informa que ayer un hombre pasó 6 horas en su auto llevando a su hermano enfermo de covid-19 de hospital en hospital --a públicos y particulares--, sin que en ninguno de ellos lo quisieran recibir por falta de camas o equipo. Esta persona murió en el vehículo, sin atención. Sabemos que a diario hay decenas de casos similares por todo el país, desgraciadamente.


10 de julio, viernes.

Y pasan los días y parece que uno empieza a acostumbrarse a seguir así por mucho tiempo más. Mala cosa. Medio en serio y medio en broma hoy pensé en subir a Facebook unas líneas: Hay que escribir mucho y leer todo lo que se pueda antes de que se termine la pandemia. Luego no vamos a tener tiempo de hacerlo. Inmediatamente me abstuve de hacerlo por consideración a todas las personas que tienen que salir a trabajar y arriesgarse al contagio: para ellos, mi comentario podría sonarles a burla. Y eso por no mencionar a quienes hayan sufrido la pérdida de un ser querido debido a la enfermedad. No es que además de leer y escribir yo no trabaje, pero soy de los privilegiados a los que les ha sido posible sortear este periodo trabajando en labores administrativas mediante el home office.

Trabajo a distancia, desde casa, a mi ritmo, combinando las labores de oficina con mis aficiones, con mis segundas, terceras y cuartas vocaciones. Explorando el internet y las noticias, escuchando música. De vez en cuando me levanto, voy a la cocina y tomo una galleta (¿o una madelaine?). Espero la hora de la comida. Sigo trabajando o leo un rato. Hago libros por las tardes. Tengo dos teléfonos y la computadora siempre abiertos como terminales nerviosas, sensibles ante lo que sucede en México y en el mundo.

Somos solo dos en un departamento amplio, soleado. No sufro interrupciones por atender a niños o enfermos. De alguna manera mis hijos, hermanos, padres, mi familia en general, mis amigos, se encuentran todos bien en condiciones parecidas, conviviendo con sus familias o núcleos, en entornos seguros y con actividades a distancia que les han permitido sortear esta larga pausa sin mayores sobresaltos. Los extraño mucho a todos y no veo todavía cercana la fecha para visitarlos, pero sé que están bien y por el momento eso me basta para paliar el sentimiento.

Debajo de esa tranquilidad superficial, todos estamos asustados y preocupados. Posiblemente un poco menos asustados que al principio, pues conforme pasan los meses "creemos" que hemos eludido el manotazo del virus en virtud del aislamiento. Pero no bajamos la guardia nunca, porque la tragedia nos rodea y ya ha alcanzado a más de un conocido. La enfermedad parece replegarse a momentos y de pronto vuelve a atacar con fiereza --en México y en Estados Unidos-- e inunda a estados, ciudades o sectores de la población que antes habían permanecido a salvo. Son cientos las anécdotas al respecto, la catarata de noticias es incesante. Y qué decir de la irresponsabilidad de nuestras autoridades en ambos países, de la que tanto he escrito aquí.

A la vez estamos muy preocupados porque la liga se ha estirado demasiado para todos. Cada día que pase sin solución definitiva al problema --esta fregadera terminará de súbito con un simple piquete llamado "vacuna"-- incrementa la carga financiera sobre las personas y los negocios, lo cual va a modificar los medios de subsistencia de todo mundo, incluso de aquellos que nos sentimos razonablemente seguros de contar con un negocio activo o con ahorros capaces de soportar por un tiempo más o menos prolongado la disminución de ingresos.

Ya vamos para cuatro meses de confinamiento y mucha gente ha quedado desempleada. Los más aptos, creativos o suertudos han encontrado en la pandemia una oportunidad de iniciar un negocio o hacerse de un capital. Siempre sucede (Ejemplo: el fumigador que se ha transformado en "sanitizador" y que ahora no se da abasto con tanto trabajo). Pero las mayorías vulnerables, dependientes, descolocadas, con urgencias imperiosas de todo tipo, se han quedado sin empleos o sin negocios de la noche a la mañana, muchas veces algo a lo que han dedicado toda la vida --cito el caso de los artistas de espectáculos, por ejemplo--, y han tenido que recurrir a todo tipo de estrategias, desde la solidaridad familiar hasta el uso del crédito.

Pero es obvio que todo tiene un límite y por experiencias financieras del pasado sé que más de tres meses viviendo del crédito sin posibilidad alguna de pagarlo, tiene como consecuencia el posterior empobrecimiento de una sociedad. Ya rebasamos ese límite en muchos países, incluyendo México y los Estados Unidos ¿Qué va a suceder a partir de ahora, sin soluciones a la vista en el mediano plazo?

Yo creo que lo que vendrá es una redistribución mundial del capital. Al quebrar millones de empresas pero al quedar intacta la infraestructura, una vez que estas crisis sanitaria termine --y tendrá que extinguirse en unos meses más, ya sea de manera natural o inducida por el hombre--- habrá compras y recompras de empresas, cambios de propietarios que las podrán reiniciar quizás con nuevos enfoques y con otros ritmos, aprovechando la ventaja de disponer de una fuerza laboral barata, aunque ofreciendo sus productos y servicios a mercados con un poder adquisitivo bastante menguado.

Los nichos serán ocupados nuevamente por otros actores. Surgirán nuevos giros, nuevas actividades a consecuencia de las maneras en las que habrán cambiado nuestras costumbres y expectativas. Sin embargo, el problema inmediato, la secuela de esto, será el lastimoso deterioro de la calidad de vida de las personas en todo el planeta. El empleo formal volverá a crecer aunque muy lentamente --tardará años en recuperar los niveles de 2019--, y los sueldos serán muy bajos. Habrá una degradación profesional incluso para la gente con mayor preparación o mejores conocimientos. Millones no tendrán más alternativa que lanzarse a las calles o al campo en busca de cualquier forma de subsistencia. Ciudades enteras se convertirán en gigantescos, peligrosos y desordenados tianguis. 

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¿Escribo esto para qué, para quién? Aún no hay nadie que se haya asomado recientemente a este blog para leerme o dejar algún comentario. Es una expectativa vana. Pero uno espera que suceda, que lo que uno escribe llegue a alguien. Todo diario, a mí no me engañan, por muy escondido o íntimo que sea, tiene la intención secreta de ser leído, de ser descubierto en el futuro. Si no lo promociono (aunque está siempre accesible al público) es porque así gozo de la tranquilidad de escribir de lo que se me antoje sin la presión de "quedar bien" y porque si algo me sucediera en estas pandémicas circunstancias, quedaría al menos abierto este testimonio de mi paso por el mundo.

Intento dejar, eso sí, la mayor cantidad posible de reflexiones y datos que a la larga, en conjunto, configuren una imagen de este periodo de mi vida, que es el de muchos. Algo que pueda servir a mí o a otros como un documento para reseñar esto que todavía no sabemos bien de qué se trata ni a dónde nos está conduciendo. 

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11 de julio, sábado.

He estado trabajando sobre el libro del poeta mexicano Félix Cardoso que él tituló "Éxodo al Génesis". Su vena es exclusivamente erótica. Félix es un hombre de gran pasión, muy enamorado, que disfruta la vida a través de la presencia femenina.

Sus poemas son hasta cierto punto gráficos, pues sus pausas y silencios requieren de espacios quebrados que van dando forma a "manchas" tipográficas que pueden ser geométricas, o simplemente balanceadas en sus irregularidades. He encontrado tres sonetos que él resolvió con una diagramación en forma de flecha. En estos poemas dejó marcadas con rojo algunas acentuaciones fonéticas de cada verso; dichas marcas corresponden al procedimiento técnico con que él los trabajó, según me explicó el poeta cuando le pregunté de ello. En la edición final no aparecerán estas señales, pero reproduzco aquí uno de estos poemas tal como lo envió el autor, esperando con ello despertar el interés futuro de los lectores por las obras de Félix Cardoso:

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12 de julio, domingo.


Los mexicanos vivimos en un país enlutado. En la prensa de hoy, una articulista dedica su texto a su abuelo fallecido en Sonora por el covid-19. Eso me mueve a preguntarme cuántas vidas provechosas han sido segadas antes de tiempo. Cuántas familias se han ido a la quiebra al perder a su principal sostén. Cuántos afectos se han lastimado, cuánto conocimiento se ha perdido, cuantos talentos se han truncado, cuánto dolor innecesario se ha padecido.

No podemos revivir a los 34,000 muertos que --oficialmente-- ha dejado hasta ahora el coronavirus en México. Tampoco podemos hacer lo mismo por los 34,000 ciudadanos víctimas de homicidio en 2019, año con el mayor número de fallecidos por esa causa en la historia reciente de nuestro país. Se han igualado dos cifras cuya suma trágica debemos cargar a la ineptitud, a la irresponsabilidad y a las omisiones en los rubros de salud y seguridad con las que ha procedido nuestro actual gobierno.

En su perversidad, ignorancia y abyección, ni AMLO ni sus funcionarios realizaron jamás un cambio de rumbo a pesar del clamor general de ciudadanos de a pie y de expertos; y aunque lo hicieran ahorita, con estos 68,000 muertos ya han propinado a las familias de México un golpe fatídico e irremediable. Tendrán que cargar con ellos en la Historia que dicen, "están haciendo".

Podemos seguir discutiendo por meses si López-Gatell está o no calificado para encabezar los esfuerzos contra la pandemia; podemos enfrascarnos en agrias disputas denostando o apoyando las deferencias que ha tenido López Obrador hacia los criminales, en especial hacia el Chapo Guzmán y su familia; podemos pelearnos con argumentos a favor o en contra de la obsesión por invertir en Pemex, en Dos Bocas, en el Tren Maya o en Santa Lucía un dinero que pudo haber servido para atajar la pandemia desde que comenzó --salvando así decenas de miles de vidas--, o para apoyar a las empresas pequeñas y medianas que proporcionan el 90% del empleo en el país y que hoy han sido dejadas al garete.

Pero mientras discutimos eso, nuestra gente sigue muriendo por miles y no hay a la vista --resignémonos ya a que no lo habrá-- ningún cambio en las políticas públicas de esta administración, que en realidad no son más que una mezcla entre las fantasías, las (buenas) intenciones y los cálculos electorales de nuestro presidente, con los intereses particulares, ideológicos, corruptos y hasta cargados de superstición de los funcionarios de los que López Obrador se ha rodeado, a los que solo exige un "10% de capacidad".

Gente capaz la hemos tenido siempre. Hay entre nosotros mexicanos brillantes: líderes empresariales con ideas, investigadores con méritos internacionales, músicos cultos y talentosos, escritores que revisan nuestro pasado y explican nuestra realidad, filósofos que avizoran nuestro futuro, jefes de colonia que velan a diario por su gente, experimentados burócratas que sacan la chamba para el lucimiento de sus odiosos jefes del sexenio; presidentes municipales exitosos y admirados; maestros con conocimientos siempre a punto gracias a sus estudiantes; diputados y senadores comprometidos con sus electores, no con el jefe de su partido; jefes de policía valientes que mantienen a salvo los últimos reductos seguros de nuestro país; médicos destacados, orgullo de México y admirados en el mundo. Carajo, sí los tenemos.

Lo que podemos hacer entonces, lo único que puede cambiar esta triste realidad a la que hemos llegado --unos obligados por nuestra democracia y otros por estar convencidos del "proyecto" de un líder, ahora arrepentidos por los malos resultados y las peores expectativas de lo que sigue-- es VOTAR en 2021 por las personas adecuadas.

Espero, deseo, que los partidos políticos sean lo suficientemente abiertos y generosos para reclutar candidatos confiables para las elecciones del próximo año. Es quizás nuestra última oportunidad de acotar a este régimen que simplemente no ha podido rendir buenas cuentas en año y medio de gestión, que en realidad son dos años si tomamos en cuenta que desde el triunfo electoral de López, Peña se cruzó de brazos y delegó en éste el poder de facto, así como las decisiones políticas y económicas más trascendentes, lo que hasta ahora solo ha desembocado en desastres.

Hablo de partidos políticos porque no hay otra sopa. Ya sé que de inmediato se va a criticar que cuando tuvieron su oportunidad, ni el PRI ni el PAN, ni el PRD, los tres principales partidos que han gobernado en México hasta hace tres años, también fueron corruptos. Como instituciones nos fallaron. Pero las instituciones las hacen las personas y si hacemos una evaluación selectiva, no colectiva, encontramos que aún así hay muchos diputados, senadores, presidentes municipales, gobernadores y funcionarios emanados de esos mismos partidos que se han esmerado en servir a la gente y que han sido hasta ahora ajenos a todas esas circunstancias francamente criminales.

No meto las manos al fuego por nadie. Pero podemos tener mucho mejor gente en el poder y en las decisiones que los tenebrosos Batres, Gómez Urrutia, "Polevnsky", Padierna, Monreal, Bejarano, Bartlett, Nahle, Álvarez-Bullya, Bonilla, etcétera. De los ignorantes e inútiles no paso lista porque sería interminable: ¿un ingeniero agrónomo sin experiencia empresarial "dirigiendo" nuestra petrolera, que es décimo lugar mundial en producción? ¡Por favor!

Hay que tener cuidado con los partidos patito, viejos y nuevos, que constituirán satélites compinches de Morena para seguir engañando a la gente de buena fe que deposite su voto y su confianza con ellos. ¿Ecologistas que apoyan el uso de hidrocarburos? ¿Un Partido del Trabajo beneficiado con recursos para el negocio particular de sus guarderías? ¿Partidos con un mal disimulado tufo evangelista en un país laico? ¿Elba Esther otra vez, encubierta por nuevas siglas?

No tenemos mucho para dónde hacernos. La perfección no existe. Tampoco es que tengamos tiempo, insisto: nuestra gente se está muriendo en una macabra lotería. Vamos a tener qué votar en 2021 si queremos corregir el rumbo, nadie va a venir a hacerlo por nosotros. Y vamos a tener qué votar por los candidatos que postulen los partidos, pues así está conformada nuestra democracia, que ofrece de pocas a nulas opciones para los independientes.

A estas alturas, vista la corrupción desmedida y muy reciente del PRI --ejemplificada por toda una camada de gobernadores y funcionarios en la cárcel o en fuga--, quizás solo el PAN y Movimiento Ciudadano podrían ofrecernos, si éstos se empeñan en hacer una selección rigurosa de buenos candidatos, alternativas para consituir un verdadero contrapeso al poder y a las malas decisiones del presidente. Un contrapeso fortalecido desde las alcaldías y las gubernaturas, así como en las diputaciones estatales y federales de nuestro país.

Votar en 2021 por las personas adecuadas para esos cargos de gran responsabilidad es la única manera de impedir que continúe la masacre.

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Dejó aquí el cartón publicado por el dibujante Calderón en el periódico Reforma el día de hoy:



13 de julio, lunes.

He avanzado en mi lectura de American Pastoral. Tiene un pasaje sublime cuando  el personaje principal, quien es un exitoso industrial judío de New Jersey con una vida casi perfecta es visitado en su fábrica de guantes por una amiga de su hija adolescente rebelde quien desde hace meses está desaparecida y perseguida por el FBI, acusada del homicidio de una persona después de plantar una bomba en una oficina postal de la localidad.

La amiga, que no se identifica como tal sino hasta el final de la visita, aparenta interés en los procesos de fabricación, y en el transcurso ha derrochado simpatía mientras el hombre ha fantaseado en su dolor transfigurando a esta muchacha en la hija extraviada. La transición del lenguaje externo de las explicaciones técnicas del hombre de negocios hacia el lenguaje interno que expresa las emociones, dudas y frustraciones del padre, es magistral:


  

14 de julio, martes.

Preparé un par de cartas solicitando  a Rain Taxi y BigCityLit reseñas del libro de Robert Kramer. Mañana temprano pondré en el correo ambos paquetes.

Salimos a comprar algunas cosas. Caminando de regreso me llamó la atención el juego de líneas que formaban las escaleras de emergencia con los barandales y sus sombras en la fachada de un edificio sobre la calle 26 casi esquina con la 6a Avenida. Hice una sola toma y la acabo de pasar a la computadora, la reproduzco tal cual sin cortes ni retoques, semeja una serigrafía o un grabado. Creo que está bastante bien así.





15 de julio, miércoles.

Suman 36,000 muertos por coronavirus en México. En Nueva York seguimos con la enfermedad bajo control, arrinconada. Mi temor es que ante este éxito provisional en el estado, que fue logrado con mucho sacrificio, miles de estadounidenses que actualmente están en lugares donde la epidemia se ha desatado sin piedad vengan a buscar "refugio" aquí, con el consiguiente riesgo de un rebrote. Todo puede suceder y habrá que seguir con precauciones como desde el primer día de la cuarentena.

Hoy los rusos anuncian en conferencia de prensa buenas noticias en el desarrollo de su vacuna, pues estará disponible tan pronto como este mismo año. Y hay tres o cuatro más en proceso, casi a punto, en Estados Unidos, Alemania e Inglaterra. Con un poco más de suerte y cuidados llegaremos pronto todos a vacunarnos y ¡a otra cosa mariposa! en 2021.

16 de julio, jueves.

Continúo con American Pastoral. El autor vertió ahí muchos elementos de su vida en New Jersey. Mucho de cuanto ocurre en la novela me toca: el pensamiento del padre, sus razonamientos, son los de cualquier padre "normal". Sin embargo la vida tiene caminos extraños y no hay uniformidad sicológica ni en los hermanos de una misma familia. Siempre habrá alguno que pueda torcerse inesperadamente, a pesar de haberle puesto el entorno o las condiciones que uno estima las mejores o más sanas posibles. Es chocante ponerse en el lugar de Seymour Levov, asumir a través de ese personaje la posibilidad de que tu hijo o hija adolescentes pudieran haber sido presa fácil de fanatismos ideológicos o religiosos.

17 de julio, viernes.

Gran alboroto por la extradición de España a México de Emilio Lozoya, ex-director de PEMEX. Se le acusa de haber recibido sobornos de la petrolera brasileña Odebrecht, dinero que fue a dar a la campaña presidencial de Peña Nieto. Ahora resulta que la gran causa --a cambio de su libertad como testigo protegido-- va a ser exhibir a diputados y senadores que en algún momento recibieron dinero de su parte para la aprobación de la Reforma Energética. Un no tan soterrado intento de echarla abajo haciendo "justicia" a discreción: si la aprobaron congresistas corruptos, entonces la ley que se aprobó no es  legítima. Esa es la tirada.

Qué bueno que se castigue a panistas y perredistas que lo merezcan, pero es evidente que con este circo de justicia AMLO y su gente van por cobrar solo los intereses, sus intereses, dejando de lado la suerte principal.

Más de 38,000 fallecidos por coronavirus en México acumulados al día de hoy.

18 de julio, sábado.

Desde temprano sobresalto por el aire acondicionado que súbitamente dejó de funcionar. Afuera está a 32 grados centígrados al mediodía. Afortunadamente se restableció manualmente sin necesidad de esperar la visita de un técnico.

Trabajando en el libro de Félix Cardoso y escuchando algunos de los grupos y cantantes chilenos que he "descubierto" en estos meses siguiendo a la hoy extinta banda Aluzinatti: Francesca Ancarola, Elizabeth Morris, Pascuala Ilabaca, De Kiruza, Mediabanda. Su sonido es fresco y variado, original, con influencias de funk, jazz, cueca y samba.

19 de julio, domingo.

Extensas pláticas familiares por videoconferencia. Por fortuna todos bien en Australia, México y Estados Unidos. Afuera el calor sigue tremendo.

20 de julio, lunes.

Me he reído mucho con esta caricatura aparecida en el periódico Milenio, que retrata a Citlali Ibáñez Camacho, mejor conocida como "Yeidckol Polevnsky", desequilibrada mujer que se cambió el nombre, inventándose además una historia familiar y profesional, para ascender en el mundo de los empresarios judíos mexicanos. Descubierto su engaño, no obstante ha seguido sorprendiendo a bobos por todas partes, incluso en el ámbito político, pues hasta hace poco fue ¡presidenta! del partido Morena.

La señora cayó en desgracia al ser destituida de ese cargo y acusada de un desfalco a las arcas del instituto político hasta por 800 millones de pesos, mediante contratos inmobiliarios que la favorecían en lo particular. Apenas antier, quizás a consecuencia de un fallido manejo de sus múltiples personalidades, se "tuiteó" a sí misma respaldándose en estos momentos tan duros que seguramente está pasando, escribiéndose: "¡No estás sola!".



En este punto cabe señalar que quien fuera su jefe, el que la promovió para el máximo cargo de su partido y que hoy gobierna México, ha buscado siempre el acompañamiento de caracteres similares al suyo, pues adolece él mismo de evidentes trastornos de la personalidad, como muchos lo hemos advertido desde hace años. Habrá que esperar a que esta administración termine mal, como es natural que va a terminar, para que entonces, "sorprendidos", algunos de sus hoy apoyadores afirmen que nunca se dieron cuenta de la magnitud del caso psiquiátrico que tenían ante sus narices en la figura de López Obrador.

21 de julio, martes.

Leyendo hoy por la mañana en el Book Review del New York Times la reseña de un libro titulado Hamnet, cuya autora relata la vida de la esposa de Shakespeare, he dado por casualidad con un inesperado paralelismo entre dos historias literarias, una real y otra ficticia; la primera del siglo XVI y la segunda, contemporánea.

Tendría qué ahondar más en entrevistas a Philip Roth o en los análisis de su obra para conocer el grado de contenido autobiográfico de su novela American Pastoral. Sin embargo, en ésta, su personaje Seymour Levov (posible alter ego de Roth) comparte unas características muy particulares con el escritor William Shakespeare: ambos fueron los hijos mayores de padres cuya ocupación era la fabricación de guantes de piel de borrego. Si nos vamos un poco más lejos en las coincidencias, tanto en las obras del inglés como en la novela del estadounidense hay drama y cuestionamientos y muertos suficientes como para enlazarlas también por éstos.

Esta similitud entre ambos personajes no creo que sea casual, quizás sea más bien un guiño de Philip Roth dispuesto para la delicia de lectores informados. Quizás. De ser así me lleva a preguntarme cuántos guiños más se me habrán escapado en la lectura de esta novela por no contar con el bagaje literario y cultural necesario para captarlos. Ahora, que si el papá de Philip Roth en la vida real se dedicaba a fabricar guantes de piel, pues entonces debería ser yo el que inventase una historia de reencarnaciones.

22 de julio, miércoles.

Continúa el calor "infernal" en Nueva York. Hoy caminamos dos calles para recoger unas cosas y el solo el ir y venir esa distancia se hizo muy cansado debido a la temperatura exterior. Por otra parte, da gusto ver cada vez más movimiento, más signos de vida en comercios y oficinas.

En la Ciudad de México hoy se rebasaron los 41,000 muertos por covid-19. Un promedio de 650 fallecimientos al día desde hace por lo menos tres semanas. Esto no tiene para cuándo amainar. Mientras tanto, López (Obrador) intenta distraer trayendo de regreso el avión presidencial desde Los Ángeles, pues no se pudo vender allá.

Increíblemente eso ha sido noticia de primera plana en Milenio, que es cada vez más abyecto y complaciente con el gobierno. Mapa de la trayectoria del regreso (¡por dios!); noticias de la "rifa"; dónde puedes conseguir un "cachito" de la lotería; fotografías de los "lujos" interiores...todo lo que usted siempre quiso saber del avión presidencial que ni Obama ha tenido. Un insulto a la inteligencia.

Y falta el espectáculo de las declaraciones de Emilio Lozoya salpicando a medio mundo. Lo están ocultando y dosificando más allá de lo conveniente: tal vez hay algo que ya no les conviene que diga. Ahora es una papa caliente. Yo creo que al final les resultará contraproducente haberlo traído. Llegó el viernes pasado y es hora que no se sabe nada de él, solo rumores de que ha sido hospitalizado e incluso operado del esófago, cuando los españoles han confirmado que se le hizo un chequeo médico y estaba completamente sano antes de entregarlo a los funcionarios mexicanos. Cada día que el señor pase sin declarar abonará al descrédito de la justicia en esta administración. Parece que estuviéramos en Cuba.

26 de julio, domingo.

Primera vez que me salto algunos días sin escribir nada en este diario. Básicamente me dediqué a terminar-terminar, completo hasta el último punto, el libro de Philip Roth. Luego, tenía por ahí un par de libros de los cuales necesitaba leer las últimas 10 o 15 hojas para considerarlos leídos. Me discipliné y lo hice. Ya sé que es obsesivo, pero si no lo hago así, no entrarían en mi "conteo".

No sé si ya lo he dicho aquí, mi problema es el olvido. Difícilmente recordaré algo con exactitud meses después de haberlo leído. Olvidaré personajes, nombres, tramas o versos. Disfruto mucho todo lo que leo mientras lo tengo entre las manos, pero envidio a las personas que son capaces de citar de memoria autores, títulos o pasajes, años después de haberlos leído. Me hace sentir mal no tener nunca los datos "en la punta de la lengua". Me quedan, eso sí, las sensaciones, algunos recuerdos vagos, como nos sucede después de soñar.

He llegado a la conclusión que de alguna manera "absorbo" en mí la vivencia de los libros sin que necesariamente me quede con los detalles. Puedo presumir que los miles de libros que he leído están integrados a mí como una experiencia, sin que tenga necesariamente que recordar sus palabras. Me conforta imaginar que algo de ellos se encuentre sublimado en lo que escribo.

Nueva música que he "descubierto": Francesco Cavalli y Bárbara Strozzi, venecianos, compositores de óperas barrocas, siglo XVII. No es que no haya escuchado antes nada de ellos. Es que apenas ahora estoy prestándoles atención. En ambos, las arias cantadas por mujeres son de una belleza consumada.

En México van acumulados más de 43,000 muertos por el coronavirus. En Estados Unidos, más de 146,000. Dos desastres humanitarios de grado escandaloso, por cuenta de dos presidentes irresponsables e ignorantes; ambos desgraciadamente con una gran cantidad de seguidores todavía.

Muchos nos preguntamos cómo después de esta terrible mortandad ellos pueden seguir teniendo --cierto que disminuido-- un gran respaldo entre personas que uno consideraría inteligentes, aparentemente capaces de discernir cuando algo o alguien les está ocasionando un daño irreversible. Es casi imposible a estas alturas que en ambos países alguien haya escapado a la pérdida de algún familiar o amigo cercano por las acciones u omisiones de estos patéticos líderes. ¿No sería eso suficiente para aborrecerlos de inmediato? Parece que no. Creo que estamos envilecidos, adormilados, embrujados.

Nada se sabe de Lozoya, nadie lo ha visto, no hay una fotografía ni una declaración escrita de él. Su paradero es desconocido. Eso sí, hay muchas "filtraciones" insidiosas en los medios, a modo de López. Este asunto se sigue apestando. Insisto: con tanta "dosificación" ya se les revirtió el daño político que pretendían hacer a los "enemigos del régimen". No importa ya lo que saquen en estos días, la gente lo tomará con incredulidad.

En la ciudad de Portland, Oregon, está la cosa que arde, pues el gobierno federal ha enviado a una guardia semiclandestina para reprimir a los manifestantes que siguen protestando ahí desde hace dos meses. Ha habido numerosos golpeados, detenidos, gases lacrimógenos, bastonazos. Están desoyendo al propio alcalde de esa ciudad, que ha solicitado al presidente el retiro de esas "tropas" no solicitadas, que en vez de contener están provocando a los manifestantes.

El presidente se ha burlado de éste y los enfrentamientos callejeros continúan. Yo no descarto en esto una maniobra de Trump para mantener viva la posibilidad de represión llegado el caso, cada vez más posible, de su derrota electoral. Joe Biden va 15 puntos arriba en las encuestas, incluso en lugares emblemáticos para los republicanos.

27 de julio, lunes.

El día de hoy se llegó a los 44,022 fallecimientos por coronavirus en México y a más de 147,000 en los Estados Unidos. Al ritmo que llevamos los mexicanos, en una semana más alcanzaremos el deshonroso tercer lugar mundial, luego de Brasil. Visto el cuadro completo, no hay duda que los países con los líderes más palurdos, sin importar sus diferencias en desarrollo económico, terminaron por encabezar esta lista negra.

Recordemos cómo hace unos meses nos asombrábamos del daño que la enfermedad propinaba a Italia en particular y a Europa en general. Con todo y la rapidez con que se cernió la tragedia, a su vez fue contenida de inmediato lo mejor que se pudo; en ese tiempo no existían los procedimientos hospitalarios o las combinaciones de éstos que sobre la marcha fueron ensayados ahí y que posteriormente han salvado muchas vidas en todo el mundo. No es del todo una justificación, pero en Italia el coronavirus los tomó por sorpresa.

¿Pero en Estados Unidos, Brasil, México? Los tres tienen en común presidentes que minimizaron la pandemia desde el principio, obstaculizando incluso la necesaria ayuda económica u hospitalaria y perdiendo un tiempo muy valioso; desoyeron y hasta ridiculizaron las recomendaciones de los científicos; el confinamiento obligatorio lo decidieron tardíamente y dieron instrucciones ambiguas al respecto; politizaron la pandemia dividiendo a sus pueblos para afirmarse en el poder (o eso creyeron); jamás usaron cubrebocas para poner el ejemplo aprovechando su liderazgo.

Ojalá la gente no sea tonta de nuevo y se las cobre a estos nefastos gobernantes, por lo menos en las siguientes elecciones, pues los tres tienen manifiestas intenciones de repetir o prolongar sus mandatos a cualquier precio, pese a la mortandad que han provocado.

El estado de Nueva York sigue constituyendo una "burbuja" dentro de la tragedia estadounidense. Y así continuaremos mientras sigamos protegiéndonos usando el cubrebocas de manera obligatoria hasta el día en que llegue la vacuna (cada vez es más probable que sea a fines de este mismo año). No olvidar que hubo 32,000 muertos en Nueva York antes de alcanzar esta situación de relativa tranquilidad.




Hoy escogí para leer uno de los viejos libros de la colección Austral pertenecientes a Roberta (heredados de su abuelo). Es "Tomás Rueda" del escritor español José Martínez Ruiz, quien escogió el seudónimo de "Azorín". Él perteneció a la llamada "Generación del 98" en la cual estuvieron incluidos Unamuno, Valle-Inclán y Baroja, entre otros.

La edición es de 1941. Lo leí de una sentada. Su prosa es cristalina. Como sucede con frecuencia, este libro me llevará a releer otro, que es "El licenciado Vidriera" de Cervantes, pues está en primer lugar relacionado con éste. El autor hizo una especie de novela-ensayo imaginando la biografía de este personaje (Tomás Rueda), haciéndolo coincidir con momentos literarios o personajes del mismo Cervantes y de otros autores, a la vez dando rienda suelta a sus propias reflexiones y a su amor por España y sus regiones.




Pág. 94:

"¡Oh, mar latino! ¡Oh mar, límpido y azul! Desde lo empinado de la loma aparecías centelleante al sol, reverberando en clara lumbre, como un inmenso espejo..."

Pág. 101:

"...no sabes tú que, cuando seas viejo, tanto dolor como el no haber gustado las satisfacciones del mundo, te causará el haberlas gustado."

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28 de julio, martes.

En México, todo el día en vilo por la declaración inicial, ahora sí, de Emilio Lozoya. Lo mejor de todo es que no hay nada relacionado con los supuestos sobornos a los actuales diputados y gobernadores de oposición a López. La acusación por el fraude de la compra de una planta de fertilizantes en desuso y que causó un quebranto a Pemex por más de ¡cuatro mil millones de pesos! debería tener más entretenido al gobierno en recuperar algo de esa cantidad. Las continuas "actualizaciones" de la declaración las ha ido poniendo la Fiscalía misma en un chat público de Whatsapp.

Ayer hubo otro malogrado intento del Peje por distraer la atención de sus fracasos: su conferencia "mañanera" la dio desde el hangar presidencial, al pie del avión que no ha podido vender ni rifar (para su ridículo). Lo increíble es que pidió a los periodistas "con todo respeto", que dada la ocasión,  no le hicieran ninguna pregunta que no estuviera relacionada con el "derroche" que constituyó la compra de un avión tan lujoso, "que tiene hasta cama". Para retrasados mentales, su petición.

Comienzo a leer "Beloved" de Toni Morrison.

29 de julio, miércoles.

Nuevas cifras, tristes noticias: en México se acumulan más de 45,000 fallecidos por coronavirus el día de hoy. En Estados Unidos, ayer se alcanzó un nuevo máximo de fallecimientos diarios por la misma causa: 1000 personas al día.

Salimos por la tarde hacia Tribeca y abordamos un vehículo de Uber. La empresa se ha adaptado a los tiempos que corren e incluyen una protección de acrílico transparente entre el chofer y los pasajeros. Así mismo, tienen botellas con gel antibacterial adentro de la cabina para limpiarse las manos al abordar.

Me asombró la cantidad de vegetación, la masa verde del parque Madison Square. La última vez que caminé por ahí, hace cosa de un mes, no era tan abundante. Las lluvias y el calor han hecho su efecto. También me imagino que no ha habido el mantenimiento completo, pues normalmente las ramas de los árboles y el pasto están muy bien podados. La impresión ahora es un poco más salvaje, sin llegar al descuido. Ya me habían comentado algo similar de Central Park, por donde no me he parado en meses (¡No ha sido por falta de ganas! Está muy cerca, a dos paradas del subway ¿pero quién quiere meterse al subway en estos tiempos?)

Se alternan los comercios abiertos con los cerrados. Varios restaurantes operan por lo pronto solamente con mesas al aire libre. Por fortuna el clima y el poco tránsito lo permiten. Sin embargo, muchos lugares todavía permanecen tapiados sin visos de que vayan a reabrir. Quizás varios ya se fueron para siempre; otros estarán esperando una oportunidad para el siguiente año, cuando el turismo llegue de nuevo a la ciudad. Todo depende de la vacuna. Todo.

Esta temporada, como sea, ha servido para valorar las cosas, para considerar lo bueno y lo malo del lugar. Es posible que recuperemos algo de la legendaria creatividad de los artesanos y artistas independientes que pululaban Manhattan en los años setentas. El ambiente es propicio ahora que muchos lugares quedarán vacíos y disponibles para viviendas, talleres o comercios como lo fue en los ebullentes "años dorados" de la isla.

¿Vendrá un resurgimiento cultural en Nueva York después de la pandemia? Hay que admitirlo, en los últimos diez a quince años, el encarecimiento del espacio había alejado a la gran comunidad artística de la ciudad, empujándola primero hacia Brooklyn; luego a Queens y al Bronx, y últimamente a Berlín y otros lugares de Europa, mucho más baratos para los creativos solo preocupados por trabajar en sus proyectos y juntarse con otros artistas.

Ellos no suelen tener las preocupaciones económicas ni las costumbres y aspiraciones snob de los jóvenes hipsters y millenials que se habían adueñado de Manhattan. Hay indicios de que miles de estos ejecutivos y emprendedores digitales han emigrado en masa a Silicon Valley o al Midwest...para reinstalarse en las casas de sus papás. ¡Ojalá que se queden definitvamente por allá, haciendo home ofice y disfrutando de su comida vegana y sin gluten! Ommmm.

30 de julio, jueves.

El día de hoy recibí la llamada de Peter Blaxill desde el hospital donde se encuentra internado, pues la semana pasada sufrió un infarto, algo de lo que me enteré apenas ayer. Le hice una llamada sin éxito y él se ha reportado hoy conmigo, lo cual se lo agradecí mucho considerando su situación. Me comenta que en unos días será operado, que será un procedimiento sencillo. Le deseé pronta recuperación y le dije que con suerte en un par de meses todo habrá vuelto a la normalidad y podremos volver a reunirnos en la biblioteca de Riverside para comentar nuestros poemas.

Iliana Rodríguez me envió un mensaje preguntando cuándo estarían disponibles las versiones digitales de los libros de Evie Ivy y Robert Kramer, que actualmente están a la venta solo en impreso. Le comenté que no había visto yo mucho sentido en incluir la versión Kindle, ya que los lectores de poesía --y lo siguiente es un dato comprobado-- en el 99% de los casos prefieren tener el papel, el objeto, en sus manos. Son muy raras las ventas de los libros de Darklight en versión digital. Sin embargo, por ese 1% de potenciales lectores o coleccionistas digitales, ya veo que vale la pena hacerlo. Le prometí a Iliana que lo haría y he puesto manos a la obra.


31 de julio, viernes.

¡Ya están publicados los libros digitales de Robert Kramer e Evie Ivy!

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En todos lados se empiezan a publicar los resultados económicos de mitad de año y la debacle a nivel mundial es impresionante. El encabezado de hoy del NYT señala que la pandemia ha hecho retroceder  hasta 5 años el desarrollo de los Estados Unidos. En México, los analistas estiman que la caída nos ha llevado al "piso" de 2010. En resumen: México resultó doblemente afectado y no solo tendrá que lamentar la desproporcionada mortandad, sino también la pobreza y el desempleo al que se orilló a millones de familias por los malos manejos, la ignorancia y las omisiones de amlo.

Para ponerlo en perspectiva: México es el DÉCIMO país en el mundo por su cantidad de población, y sin embargo es el TERCER lugar mundial en muertes por covid-19.

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Trump sugiere (sin posibilidad alguna que se le dé tramite) que las elecciones se pospongan hasta el siguiente año. Argumenta el señor que la votación de noviembre, en la cual muchas personas podrían hacerlo mediante correo, podría ser fraudulenta. El presidente ya huele su derrota y quisiera ganar tiempo, en espera quizás que la tan ansiada vacuna ponga fin a la crisis y pueda haber un repunte económico que mejore sus maltrechos números en las encuestas.

De hecho, su administración ha invertido muchísimo dinero para tener disponible la vacuna cuanto antes. Que se empezara a distribuir en septiembre "sería increíble", y él quedaría como un héroe para muchos de sus seguidores. Hay que tener cuidado con las prisas, y más bajo el patrocinio de personas desesperadas y mentalmente desequilibradas como Trump.

Pongo un cartón que apareció hoy en el periódico Milenio, que retrata muy bien la incompetencia de los López: el presidente López Obrador y su subsecretario de salud, encargado de la pandemia, López-Gatell. Ni a cual irle de mentirosos. Los hechos y las cifras se han encargado de poner a ambos en su lugar.






1o de agosto, sábado.

En México, Emilio Lozoya, el exdirector de PEMEX extraditado por haber participado en el esquema de sobornos de Odebrecht y que ha recibido trato privilegiado como "testigo protegido" sin que aún se formalice dicha situación, ya salió del hospital en el que lo tenía confinado la "justicia" mexicana.

Pues bien, se supone que debe ir al reclusorio a firmar cada 15 días. Se anuncia que lo hizo por primera vez de manera electrónica, por internet. Supongo que  es caso único en el mundo, una innovación procesal que no tardarán en imitar otros países. ¿Por qué no mejor que los reos purguen su condena mediante home office? ¿Para qué trajeron a Lozoya de España si a la distancia, en la comodidad de su finca en un campo de golf pudiesen haber hecho exactamente lo mismo con él? Nadie ha visto ni siquiera una fotografía de este señor ¿Se encontrará realmente en México? ¿Dónde?

Reunión con los poetas de Riverside Library. Transcribo a continuación mi participación de hoy:

RED FISH AT SUNSET

I
One last truth emerges
from a strip in the vault,
a long cloud going through
the city like a red flag,
a colorful slit in the sky
about to open and pour
its hues and set fire
to the scales of buildings,
iridescent silver fishes
briefly gasping for air
before plunging abysmal
into the phosphorescent
night of stars.

II
A red thought runs through me
now that I find you at the sunset
of a memory, standing on a trampoline
about to jump into the abyss
where the gleam of your figurehead
will faintly illuminate
the depths of rubble,
the piled up shipwrecks
and our abandoned vessel
today guarded by blind fish.

III
A toast for you,
this red memory
of the sunburned faces
which also colors the hats,
the fishing rods
and the crystals
of our bottled conversations,
6 ounces each,
containing this boat,
the catch of the day
and the river of light
where we continue sailing
on a scarlet sunset.

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2 de agosto, domingo.

Todo bien en Sydney, Ciudad de México, Mérida y Green Bay. Siguen todos resguardados y sanos. Aquí en Nueva York se mantiene la "burbuja" sanitaria con poquísimos casos de nuevos contagios, mientras se levanta la voz de alarma en todo el resto de los Estados Unidos. Trump continúa negando la gravedad de la situación y sigue haciendo esfuerzos desesperados, que cada vez lo arrinconan más, intentando retornar a una dudosa "normalidad" que ni sus más férreos defensores le compran ya, ante el escandaloso incremento en el ritmo de muertes y contagios en este país, quizá el más poderoso del mundo en términos económicos, tecnológicos o militares, pero el que peores resultados ha tenido en la gestión de la pandemia.

3 de agosto, lunes.

Hoy recibí mis ejemplares de la antología "Escape Wheel" 2020, editada por el grupo Great Weather for Media integrado por Jane Ormerod, Thomas Fucaloro, David Lawton, George Wallace y Mary McLaughlin Slechta.

En esta edición participamos 65 escritores de poesía y narrativa breve de los Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Ha sido un gran gusto para mí que los editores hayan seleccionado "Rings", uno de mis poemas escrito en inglés, para integrarlo a esta publicación.

Es un honor estar incluido junto a algunos talentosos autores que he conocido aquí en Nueva York. Para mí es una experiencia todavía más gratificante por el hecho de que el inglés no es mi dioma nativo. Un idioma con música distinta y que tiene novecientos mil vocablos, el triple de los que tiene el español.









4 de agosto, martes.

Leyendo y trabajando en detalles de mi libro Unknown Words/Palabras desconocidas. He decidido que sea el número 19 de la colección Bridges de Darklight. Deberá estar listo hacia septiembre u octubre de este año.

Gran explosión en el puerto de Beirut. Al parecer tenían almacenadas desde hacía años miles de toneladas de nitrato para fertilizantes, que con la degradación química se convirtieron en material peligroso. Se habla de 70 muertos y 3000 heridos. Fotografías y videos impresionantes.

5 de agosto, miércoles.

Salida hacia Amagansett, en la costa sur de Long Island a 180 km de NYC. Estaremos por allá durante el mes de agosto. Será la continuación del confinamiento en otro medio. Llevo mi oficina a cuestas, así como mi provisión de libros.

6 de agosto, jueves.

Ya instalados en Amagansett. Algunas compras, despensa, etcétera. La temperatura está agradable, menos ardiente que en la ciudad. Afortunadamente, por su característica semirrural, no hay concentraciones exageradas de personas y muchos lugares tienen buenos espacios al aire libre. Las playas son públicas, pero solamente las aprovechan los residentes y la densidad poblacional es escasa por lo que no hay posibilidad de congregarse.

Hoy se alcanzaron ya los 50,000 muertos por covid en México. Momento de reflexión para muchas personas, sean o no políticamente activas, simpaticen o no con el actual gobierno. López seguirá en lo suyo, igual como lo sigue haciendo Trump acá en los Estados Unidos, hundiéndose ambos de manera patética entre la indiferencia y las declaraciones desafortunadas; falsas empatías, sin cambiar nada de fondo.

7 de agosto, viernes.

Temprano me di una vuelta por la playa. Este lugar fue de los últimos en desarrollarse en la zona de "Los Hamptons". Todo partió de un fraccionamiento organizado alrededor de una casa club. Esto fue en 1937. La casa club y las tres o cuatro primeras residencias fueron arrasadas por un huracán en 1938. Se rehabilitó todo y se siguió construyendo en el sitio durante los años cuarenta. Las casas más "antiguas" son de esa época, la mayoría revestidas de tejas de madera y compartiendo lineamientos de diseño. 
 
Durante la Segunda Guerra Mundial, Amagansett fue reforzado con presencia militar, pues frente a estas costas hubo submarinos alemanes que torpedeaban los barcos mercantes que salían a abastecer a Inglaterra. El escritor Robert Kramer me comenta que en su juventud, caminando por estas playas aún le tocó ver restos de esas desafortunadas embarcaciones. Es famosa también la historia de un grupo de espías alemanes que hablaban perfecto inglés y que fueron desembarcados subrepticiamente alguna noche con la misión de llegar a la ciudad de Nueva York, pero aquí mismo fueron descubiertos y apresados.

Hay en la franja frente a la playa algunas casas contemporáneas de cemento con diseños rectangulares, pero son la excepción, casi todas son de madera y techos a dos aguas. Hacia adentro hay más casas, todas en lotes rectangulares con árboles medianos y arbustos bajos. No hay rejas, cuando mucho vallas de madera que permiten apreciar la belleza de las construcciones integradas a la vegetación que las rodea. Abunda la fauna silvestre y en solo dos días he visto pasar frente a mí venados, mapaches, ardillas y conejos. También hay muchas aves marinas. 

8 de agosto, sábado.

Caminata por los alrededores. Se esconde la fragilidad de este lugar frente a la eventual visita de otro huracán. La franja frente a la playa no creo que resistiese vientos e inundaciones. El incremento en el nivel del mar, al ritmo que se espera para los siguientes diez a veinte años, podría para entonces lamer los pies de las primeras casas. La marca de la marea alta no está ya muy lejos de éstas.

9 de agosto, domingo.

Atendiendo algunas cuestiones del trabajo vía telefónica, incluso este domingo. Excelente clima. Está muy soleado, de pronto se alternan algunas nubes con suaves ráfagas de brisa marina. El resultado es una temperatura muy agradable. La entrada a la playa está restringida solo a los residentes, quienes debemos mostrar un pase. En el acceso se turnan voluntarios revisando que todo mundo lleve puesto el cubrebocas al menos al caminar por el andén de madera entre la calle y la arena. La idea es reducir la posibilidad de contagios al cruzarse con cualquier persona a menos de metro y medio en ese pasillo. Una vez en la playa, que es suficientemente amplia para que las personas se dispersen ahí, puede uno prescindir del adminículo.
 
 
 






10 de agosto, lunes.

Trabajando en detalles de mi libro. Hay poemas, en inglés o español, que por su caracter de experimento no resultan traducibles, pues el resultado es absurdo. Hasta la más absoluta libertad debe tener un sentido si pretendemos que lo que escribimos sea bello y entendible, o al menos sugerente. 
 
Víctor M. Navarro y Carlos Martínez Rentería han logrado la impresión del nuevo número de la revista Generación Alternativa, esta vez dedicada al barrio de Tacubaya. Muchos autores contribuimos para este ejemplar; me da gusto compartir páginas con Guillermo Fadanelli, Josefina Estrada y el mismo Víctor, entre otros. 
 
 
 
 

Transcribo aquí el texto con el que participo en la revista:

 
ME LAS MANDÓ BUÑUEL


Mi amigo Víctor M. Navarro, personaje emblemático de Tacubaya como el que más, me pide escribir acerca de mis andanzas por este barrio.

Quizás les resulte novedoso saber que un periodo muy importante de mi vida lo pasé en Tacubaya, pues normalmente se me identifica con el Estado de México. Sin embargo, al menos ocho años estuve avecindado en las colonias Escandón y Daniel Garza.

Quedaré corto en describir a la manera victoresca los sitios que Navarro conoce mucho mejor que yo y con derecho de sangre, además. Aunque no está mal remover las arenas del tiempo para encontrar los momentos gozosos asociados a lugares que son cada vez más queridos mientras más se alejan.

Desde niño conocí todos los rumbos de la ciudad de México, pero las casonas tacubayenses siempre me fascinaron: fachadas muy elevadas con muros fortificados, rejas y portones. Se asomaban altos árboles desde los patios interiores. ¡Cómo hubiese deseado tener una casa así, ahí! Fue de todas maneras un privilegio habitar un departamento y una casa moderna rodeados de todo ese esplendor decadente.

¿Comenzaré por apuntar la infinidad de veces que pasé frente al edificio de la calle de Ciencias donde vivió nuestro querido poeta Carlos Santibáñez cuando él era estudiante de la Universidad La Salle? Déjenme inventar un balcón con azulejos vidriados sobresaliendo de una esquina en pancoupe, pues así es como mi memoria lo embellece. En esa época, Carlos ya vivía en Satélite, pero me daba gusto saber que ese lugar era mencionado en uno de sus poemas, y que el piso seguía siendo propiedad suya.

¡Y cómo no hablar de las cantinas! Está bien, está bien: yo era de esa especie extraña que no iba los domingos en familia a comer y a ver el fútbol en las cantinas, tal como se estila en el rumbo y que es como dios manda ahí. Admito que eso no era lo mío; pero cómo he disfrutado siempre festejar en ellas con los amigos después de las presentaciones de libros, o citarnos allí solo por el gusto de platicar viendo a los jugadores de dominó y comiendo tortas de pierna en
El León de Oro o chamorros en el Ardalio.

Saliendo de uno de estos lugares un día nos topamos de frente con un grupo de monjas (por allí los muros también guardan secretos conventuales) a quien un amigo escritor ya algo flameado encaró de manera súbita gritando: “¡Me las mandó Buñuel, me las mandó Buñuel!” Y las señoras asustadas, persignándose, aceleraron el paso dejando atrás un fuerte olor a azufre. Hasta la fecha me sigo riendo de la ocurrencia y reflexionando en la sincronicidad, pues de las religiosas en las películas de Buñuel habíamos estado platicando en la cantina.

Por esas calles con nombres de historia mexicana dos de mis hijos fueron a la escuela y aprendieron a andar en bicicleta. Y volviendo a las monjas, cómo olvidar el colegio católico en el que equivocadamente inscribí a una de mis hijas, confiando en que se respetaría su carencia de fe, pues así la habíamos educado. Un mes después ya le estaban bajando la calificación porque sus padres no acudíamos a las misas. Le impartían cero geografía; pero eso sí, muchas aves marías. Un desastre que se enmendó en otra escuela local de grata memoria.

¡Y el cine! ¡El grandioso aunque maltrecho cine Jalisco donde íbamos los fines de semana! Recuerdo el estreno de
Titanic. Al cácaro se le ocurrió hacer el habitual intermedio: no se la acabó. A punta de chiflidos y mentadas, la función se reanudó al minuto y pico pues nadie se levantaba de su asiento para ir a la dulcería, y aquello corría el riesgo de convertirse en una revuelta. Al terminar me fui convencido, y el tiempo así lo confirmó, que habíamos presenciado una película que pasaría a la historia de manera similar a Lo que el viento se llevó.

Saliendo del cine teníamos las socorridas opciones de la comida corrida alemana (¿existirá todavía?) en la planta baja del mismo edificio Ermita, o la de caminar hacia los restaurantes chinos de la Avenida Revolución (existen todavía) donde nos atascábamos de arroz con cangrejo y rollitos primavera por unos cuantos pesos. Había ahí (¿hay?) unas grandes peceras con luces fluorescentes y criaturas extrañas que siempre me llamaron la atención.

En vísperas de Reyes, salíamos a medianoche a comprar juguetes al tianguis que se ponía en una plaza cerca del mercado. Un espectáculo de pregoneros ingeniosos, focos parpadeantes y olor a baterías no incluidas. Tacubaya en esa fecha era una fiesta que duraba toda la noche hasta que el alba alcanzaba a los más humildes vendedores de fantasías de madera, o a los voraces comerciantes de robots y carritos eléctricos que remataban lo que no habían podido vender tan caro. Nosotros regresábamos con nuestros regalos en bolsas, apurándonos a envolverlos y a ponerles letreros y cartas de los Magos…

Qué bonito llegar a tu casa en la colonia Daniel Garza y dártelas de vecino del presidente. Qué miedo que al consultar el mapa de las minas de arena, encontraras que justo debajo de tu patio trasero se ubicaba una de las más grandes, y que en cualquier momento podía tragarte la tierra con todo y muebles. De cualquier manera, se vivía bien en la calle General Miguel Quintana, excepto los 8 de septiembre de cada año, cuando se instalaba la feria y desde dos o tres días antes comenzaba el retumbar de bocinas durante las veinticuatro horas. ¡Noches inolvidables!

Este breve recuento a vuelapluma no estaría completo sin señalar que solo en Tacubaya tuve un par de experiencias de tipo paranormal que mis escépticas y agnósticas pulgas no terminan por explicarse del todo, pero que simplemente sucedieron ahí y no en ninguno de los muchos lugares (¡y he contado hasta veinte!) donde me ha tocado vivir. Un día les escribiré de fantasmas, si es que Víctor me lo solicita.
 
11 de agosto, martes.

Sigo trabajando en mi libro.

Hoy se dio a conocer el nombramiento de Kamala Harris como compañera de fórmula de Joseph Biden. Fue muy bien recibida en redes sociales y en los medios de comunicación. No hay que olvidar que por la edad de Biden, quien incluso tal vez por eso se ha referido a sí mismo en ocasiones como "candidato de transición", Harris sería una muy probable y natural candidata de relevo a la presidencia cuando el demócrata terminara su encargo en 2024, a los 83 años de edad.
 
Muchas cosas pueden ocurrir de aquí a entonces, incluso la infausta aunque muy menguada posibilidad de que Trump fuese reelecto este próximo noviembre. Sin embargo, Kamala Harris conecta perfectamente con la población de raza negra y los hispanos (con quienes ha trabajado y ha beneficiado en muchas gestiones); es senadora y ha sido procuradora en California; se conduce institucionalmente; enarbola el feminismo y el derecho al aborto, sin fanatismos; es implacable para debatir (en su carrera por la candidatura demócrata vapuleó con datos y argumentos al mismo Biden, quien inteligentemente al parecer la escogió también por eso); en fin, es una persona preparada y con experiencia que cierra muy bien la pinza para captar junto con Biden toda la gama de los posibles votantes estadounidenses, incluyendo a muchos de los desencantados por el errático comportamiento de Trump.

Mientras tanto, en México...solo puedo decir que a mayor cantidad de muertos por covid y el crimen organizado, el gobierno busca distraer cada vez más la atención hacia el caso Lozoya, perfilándose incluso la posibilidad de enjuiciar por corrupción a Peña Nieto.

Al paso que vamos, con tanta mortandad, puede suceder lo que antes era impensable dado el evidente pacto inicial de impunidad con amlo: ver a Peña en la cárcel. Eso con tal de que la gente "olvide" a sus muertos y el desastre económico para que vuelva a votar por Morena en 2021 y el presidente no pierda el Congreso. ¿Irá a suceder así? ¿Será nuestra gente tan idiota e insensible? A pesar del monumental fracaso de López, persiste el apoyo y el fanatismo de muchos de sus seguidores. Es increíble y doloroso lo que está sucediendo en México.

12 de agosto, jueves.

En enero de este año compré unos tenis deportivos, que me ocasionaron al día siguiente de usarlos una dolorosa inflamación en los tendones de mi pie derecho, a tal grado que pensé que había llegado el fin de mi buena salud (y de mi buena suerte). Al principio atribuí el hecho al exceso de ácido úrico o a algo más grave. Afortunadamente no era nada de eso, pero tuve qué caminar con bastón casi por un mes hasta que desaparecieron por completo el dolor y la hinchazón. 

Luego llegó la cuarentena y no tuve más remedio que correr adentro de mi departamento usando solo las tobilleras, lo que no estuvo nada mal dado que lo hacía de manera silenciosa sin importunar a nadie.

No he comprado aún otro par de tenis, que tendré la precaución de escoger con mayor cuidado y de usar poco a poco hasta amoldarlos a mis pies. Pero ahora que estamos viviendo temporalmente cerca de la playa, he salido a caminar con sandalias para reconocer el área.
 
Hoy caminando muy temprano por la playa descubrí que quitándome las sandalias podía correr con los pies desnudos sobre la arena en la parte endurecida por el agua, como en una suave y cálida pista de tartán. Es una sensación muy agradable. No es que nadie lo haya hecho antes, lo que pasa es que estando aquí, no se me había ocurrido. Creo que por el momento no tendré necesidad de gastar en calzado deportivo.

Descubrí también que uno puede correr con cubrebocas sin ningún problema. Hay quienes no lo utilizan, pero veo la pertinencia de hacerlo por el incremento en nuestras exhalaciones al hacer ejercicio. En algún momento los corredores nos transformamos en máquinas de vapor que vamos dejando a nuestro paso la estela invisible de nuestra respiración en el aire. Si algún corredor asintomático infectado de covid no utiliza el cubrebocas, aumentan las posibilidades de contagiar a las personas que pasen minutos después por el mismo lugar, incluso al aire libre.