lunes, 11 de agosto de 2014

Poesía: The Maids




MOMENTOS EN THE MAIDS
DE JEAN GENET

Una mucama escupe a su patrona
Hay un vidrio de por medio
La mucama se ve reflejada en ese espejo
Limpia el escupitajo y se borra a sí misma.

El cigarrillo tiene lo suyo
La manera de vestirse con el humo
Las cambiantes volutas de los gestos
Quemar y dejar atrás la otra persona.

La mucama entiende aquello del vestido de seda
Sin embargo al ponerse el vestido 
Éste queda como una muñeca hueca:
Mucama y mona desaparecen simultáneas.

Los perfumes disfrazan
La podredumbre de las sobras,
Los fuertes olores de la cocina
Transparentes e   i n t o c a b l e s

Su amabilidad la está matando
Sus maneras gentiles 
La facilidad con que obsequia lo que ama
La humilla más. 

Los labios de la patrona sorben apenas unas gotas
Como perlas se le escurren una a una 
Y caen de nuevo adentro de la taza
Como en un joyero.

Reparto:
La mucama interpreta a la patrona
La mucama interpreta a la mucama
La patrona sólo se interpreta a sí misma.



MOMENTS IN THE MAIDS
BY JEAN GENET

A maid spits to her mistress
There is a crystal between them
The maid is reflected in that mirror
She cleans the spit deleting herself.

Cigarette has its beauties
The way to dress one up in smoke
The changing scrolls of gestures
To burn and to leave behind the other person.

The maid understands all about that silk dress
However she wears the dress
And transforms it into an empty doll:
Maid and monkey have simultaneously vanished.

Perfumes disguise
Rotting leftovers,
Strong kitchen odors
Transparent and  u n t o u c h a b l e

Her kindness is killing her
Her gentle ways
The ease with which she gifts what she loves
That humiliates her more.

The lips of the mistress sip just a few drops
They slip one after another as beads
And fall back inside the cup
As into a jewelry box.

Cast:
The maid plays the mistress
The maid plays the maid
The mistress only plays herself.


Roberto Mendoza Ayala
New York City
August, 2014

miércoles, 9 de julio de 2014

CROACIA Y MONTENEGRO



Desde la segunda mitad del siglo XX, millones de personas de orígenes culturales diversos convivían en relativa paz en la antigua Yugoslavia. Gracias al férreo mando del dictador Josip Broz Tito, este país había logrado mantener un desarrollo económico modesto dentro de la esfera soviética, y cierta autonomía en sus decisiones administrativas. 

Tras la muerte de Tito en 1980, Yugoslavia pasó por un periodo de frágil estabilidad; pero con la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disgregación de la URSS, rápidamente se exacerbaron los nacionalismos en la zona.

Las tensiones entre los diferentes grupos étnicos, políticos y religiosos de la región balcánica desembocaron en una guerra atroz entre 1992 a 1995, que llevó a Yugoslavia a reconfigurarse en los territorios de las actuales repúblicas de Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Eslovenia, Macedonia, Serbia y Kosovo.

Las razones de estos enfrentamientos no son justificables, pero se explican a la luz de una historia  que se remonta a dos mil años de sucesivos asentamientos o invasión de estos territorios por parte de griegos y romanos, ilirios, dálmatas, macedonios, eslavos, turcos, árabes, venecianos, húngaros y franceses.

Las mezclas étnicas y culturales se fueron decantando al paso de los siglos, dando lugar a grupos más o menos homogéneos en regiones específicas, y aglutinados -más que por sus características raciales- en función de particulares lazos lingüísticos y religiosos. Las divisiones geográficas fueron ajenas a estas diferencias, pues el territorio se unificó o repartió varias veces a partir de los acuerdos y tratados de los emperadores o dirigentes políticos en turno, luego de cada una de las numerosas guerras que asolaron a esta codiciada región.

Tradicionalmente, aquí siempre coexistieron de manera pacífica católicos, musulmanes y cristianos ortodoxos, debido al carácter del territorio como paso comercial hacia las regiones orientales, así como por la influencia de poderosas ciudades-Estado en el Adriático, como Venecia o Dubrovnik, que propiciaban la tolerancia y el trato cordial entre navegantes y mercaderes de cualquier raza o religión. 

No es fácil entender los recientes conflictos y las tensiones subyacentes entre las naciones balcánicas, ya que todas comparten un espacio a lo largo de la accidentada costa del Mar Adriático, así como episodios históricos de alianzas contra enemigos comunes. Sin embargo, se intuye, algo tuvo qué ver que bajo el periodo comunista la obligada convivencia se realizó a cuenta de la casi extinción o unificación de antiguas lenguas por motivos burocráticos, junto con la imposición del alfabeto cirílico; así como también la dispersión indiscriminada por toda Yugoslavia de ciudadanos pertenecientes a grupos con diferencias culturales notables, que terminada la dictadura buscaron establecerse en un territorio común y delimitado. 

Actualmente, Croacia es un lugar que sorprende por su desarrollo y su limpieza, la modernidad de sus carreteras, transporte y equipamiento urbano. Prácticamente no existen problemas de seguridad. El amplio desarrollo y la calidad de los servicios está al nivel de cualquier país europeo. De hecho, en 2015 Croacia se integrará de lleno a la Unión Europea, pues ya ha cumplido los requerimientos de ésta. Para entonces también dejará su moneda, el kuna, y adoptará el euro.

Sus playas, bosques, campos, ríos, hoteles, fábricas, comercios, museos, estadios, granjas, puertos, restaurantes, pueblos, casas, calles, jardines; todos denotan una armonía y elegancia que viene de siglos, una especie de refinamiento progresivo. El cuidado de la naturaleza y del paisaje, bien sea  heredado u obligado, es notorio. Tienen sol en abundancia, hermosa vegetación y clima agradable todo el año.

Sorprende la integración bella e inteligente que han hecho de sus cascos urbanos, que son afortunada confluencia arquitectónica de estilos: griego, romano, egipcio, veneciano, gótico, románico, bizantino, art decó y -por qué no agregarlo- hasta "soviético". Muchas de sus ciudades han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y por todos lados hay torres antiguas, iglesias, monasterios y construcciones medievales muy bien conservadas y mejor aprovechadas turísticamente.

En Croacia no existe la pobreza tal y como la conocemos en México. Si bien hay gente de mayores o menores ingresos económicos, en ningún lado del campo o de las ciudades encontramos viviendas o personas con carencias elementales.    

Los ciudadanos croatas son trabajadores, vivaces, amables y accesibles; al tratarlos difícilmente podría uno pensar en el sufrimiento padecido o en el dolor que pudieran haber infligido estas personas hace apenas unos cuantos años. Aparte de algunas ruinas que han quedado intencionalmente como testimonio, la reconstrucción ha sido total y no existen vestigios visibles de la última guerra, de la que poco quieren hablar los croatas. Ellos se refieren de manera seca pero cortés a sus vecinos bosnios, serbios o montenegrinos: "con ellos de todos modos tenemos qué convivir".

Al pasar la frontera desde Croacia hacia Montenegro, las diferencias afloran de inmediato: lo primero que llama la atención es cierto descuido en cuanto a la limpieza. De las normalizadas carreteras croatas se pasa a caminos no tan bien pavimentados, con guarniciones y señalizaciones deterioradas. Poco mantenimiento de casas y edificios. Se observa también anarquía e irregularidad en la distribución de poblados y zonas comerciales.

El paisaje, sin embargo, se torna algo más exuberante. La topografía de Montenegro es montañosa, con valles verdes salpicados de granjas y poblados pintorescos. Sin embargo, muchas casas están abandonadas o en franco deterioro.

A lo largo de sus 300 kilómetros de costa, un periodo de fuerte inversión inmobiliaria rusa -ahora en decadencia- sembró miles de edificaciones de dudoso gusto arquitectónico en las bahías y playas de Montenegro. La falta de planeación urbana es evidente: edificios en desuso, zonas comerciales ruinosas; hoteles, restaurantes y marinas fastuosas con escasa afluencia.

Muchos parques, instalaciones o edificios viejos, aún ostentan señales de la Segunda Guerra Mundial y del periodo comunista, con frases del presidente Tito grabadas en bajorrelieve. Las edificaciones antiguas, las iglesias medievales y los palacios, no alcanzan el grado de reconstrucción y mantenimiento que tienen en Croacia.   

De todas formas, el clima y la belleza natural se imponen, y a pesar de la menor calidad en instalaciones y servicios respecto a los croatas, el turismo en Montenegro es una actividad cada vez más importante. Baste señalar que Montenegro posee una entrada de mar entre las montañas, que dio lugar a las Bocas de Kotor -cuatro formidables bahías interiores con ciudades amuralladas protegidas por la UNESCO-, y que también cuenta con el único lago de la península balcánica, el Skadar, que es santuario de aves, plantas y peces endémicos.

Actualmente los montenegrinos se enfrentan a una importante disyuntiva para su desarrollo: seguir el ejemplo de su pujante vecino y adherirse a la Unión Europea -de hecho Montenegro no tiene moneda propia, por lo que utiliza el euro gracias a un convenio especial con la Unión-, o continuar abrazando la desordenada y presumiblemente corrupta inversión rusa que les ha dejado miles de elefantes blancos sin beneficio visible.



     

   

  

  









Split, Croacia
Desde el campanario



Split, Croacia
Colores














Split, Croacia
Desde Abajo



Split, Croacia
Vestíbulo en el Palacio de Diocleciano

Hvar, Croacia
Redundancia















Hvar, Croacia
León de San Marcos
















Hvar, Croacia
Desde la Fortaleza



Hvar, Croacia
De México para el mundo




















Dubrovnik, Croacia
Fachada



Dubrovnik, Croacia
Daños Colaterales

Dubrovnik, Croacia
Fuente














Cavtat, Croacia
Transparencias



Cavtat, Croacia
Mausoleo













Bocas de Kotor, Montenegro
Bahía



Kotor, Montenegro
Plaza

Kotor, Montenegro
Casa del Poeta












Costa de Montenegro
El Adriático

















Montenegro
Sveti Stefan

miércoles, 2 de julio de 2014

LIBERTAS (Spanish and English version)




LIBERTAS

Anclada para no volar
Dubrovnik hinca sus torres de proa en el Adriático.

El mar estrella espejos contra murallas que se disuelven 
en lo blanco de la luz.
Las piedras guardan voces en sus serpientes y escaleras.

Adentro, en los secretos jardines, torcidos árboles aún susurran 
ciertos nombres en voz baja:
Odiseo, Jasón, Orlando, Solimán, Marco Polo, Napoleón, Maximiliano
o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o 

Los tejados, en orden rojo de palomas congregadas
buscan manantiales de sol entre las plazas
y del agua de las fuentes brota un murmullo de mercado antiguo, 
un coro de oro orquestado en Venecia

NON BENE PRO TOTO LIBERTAS VENDITUR AURO*

Flores asoman y aroman descubiertos huertos y canchas verdes,
patios, columnas, arcos, mesas y francesas guillotinas.

Los patios traseros son fachadas con ventanas abiertas 
al aire que pasa quebrado entre las calles.
Se tienden carpas y ropajes, vuelan velas sobre el azul.

En el casi beso entre muros de mezquita y sinagoga,
lenguas de piel se aman con mudos alfabetos.
Más allá, una farmacia medieval exhibe frascos
con dosis exactas para curar la ignorancia.

Frescos jirones de tiempo enseñan las paredes de la Catedral 
donde un Cristo en balanza se inclina contra el comunismo.

Al cielo sube la música octagonal de los conventos.
Un sacerdote trae a San Blas de cabeza
y a cambio San Blas sostiene en vilo a la ciudad
mientras a sus pies naufragan los barcos enemigos.

Ruinas hacen ruido:
remotas batallas bajo la Stradun. 
Los silos guardan siglos
de resonancias magnéticas y estallidos,
gemidos soterrados,
entierros.

Esta vez el fuego llegó no sólo del mar, 
sino desde las montañas a la Minčeta: 
hubo qué enterrar otra vez los expuestos huesos, cerrar heridas.

Ahora el comercio llena las calles de nuevo,
el puerto acoge banderas que se replican en transparencia aguamarina.
Las naves flotan sobre su sombra acostada en el lánguido lecho.

Los niños desde la escuela miran al mar y repiten su clase de Historia.


Roberto Mendoza Ayala
Nueva York, 1o. de julio de 2014

*La libertad no se vende ni por todo el oro del mundo



LIBERTAS

Anchored to avoid flying
Dubrovnik digs its bow towers on the Adriatic.

The sea breaks mirrors against dissolving walls
in the white-side light.
The stones keep voices in their snakes and ladders.

Inside, in the secret gardens, twisted trees still whisper
some names quietly:
Odysseus, Jason, Orlando, Suleiman, Marco Polo, Napoleon, Maximilian
o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o 

The roofs, in red order as congregated pigeons
search for sun-springs between the squares,
and from the water sources sprouts a murmur of ancient markets,
a chorus of gold orchestrated in Venice.

NON BENE PRO TOTO LIBERTAS VENDITUR AURO*

Flowers poke and cense discovered orchards and green courts,
patios, columns, arches, tables and French guillotines.

Backyards are facades with windows open
to broken air passing through the streets.
They tend tents and clothes, sails flying over the blue.

In almost a kiss between mosque and synagogue walls,
leather tongues love each other ​​in muted alphabets.
Beyond, a medieval pharmacy displays jars
with the exact doses to heal ignorance.

Frescoes, rags of time, show the walls of the Cathedral
where a crucifix in balance tips against communism.

The octagonal music of the convents ascend to heaven.
A priest holds the head of San Blas upside down.
In exchange, San Blas holds the city in suspense
while at his feet enemy boats are shipwrecked.

Ruins make noise:
remote battles under the Stradun.
The cellars store centuries,
magnetic resonances and blasts,
buried wails,
burials.

This time the fire came not only from the sea,
but from the mountains behind the Minčeta:
they had to bury again the exposed bones, close wounds.

Now trade fills the streets again,
the port welcomes flags replicated in aquamarine transparency.
The ships float over their shadow lying in the languid bed.

Children, from the school overlooking the sea, repeat their History class.



Roberto Mendoza Ayala
New York, july 1st, 2014

*Freedom is not in sale not even for all the world's gold 


Imágenes/Images: Dubrovnik by Roberto Mendoza Ayala


miércoles, 18 de junio de 2014

PARÍS Y CHARTRES: Imágenes alternas

En París el azar te pone de súbito en el asiento de Balzac.
En Chartres, sirven ángeles en los restaurantes.







PARÍS
Se entra por aquí. 



                                       











CHARTRES
Carnes Rojas



                     
PARÍS
Montmartre a través del tiempo 















CHARTRES
¡Te quiero mucho!















PARÍS
Costumbre azteca














CHARTRES
Iniciación
















PARÍS
Siga la Flecha



CHARTRES
A la manera de Escher
















PARÍS
Tómalos con cuidado



CHARTRES
En Bandeja

viernes, 30 de mayo de 2014

Poema: EL TEMBLOR / THE QUAKE



EL TEMBLOR

De la entrepierna de la montaña,
de un olvidado pliegue suyo,
de una profunda herida de azogue y agua 
brota la queja.

Columnas de fuego juegan a las luchas 
entre el lodo y el tezontle,
y un repentino cambio de postura
mece la antigua nave de piedra
varada a la mitad del lago.

Espasmos buscan el cielo abierto,
exhalación de un grito sordo
hacia el nublado espacio solar.

Es la vibración del inframundo
rebelado contra sí mismo,
y contra el éter negro de lo inútil.

Hay temblores y sudor,
los xoloizcuintles alzan las orejas
atentos al tremor que asciende
desde el nudo ciego que desata
cerros y placas.

Como insectos atolondrados
nos movemos superficiales
a vueltas sobre nuestro frágil plato.

Buscamos entonces refugio y a los hijos,
palidecemos y empezamos a entender 
la inutilidad de rezos y súplicas cuando creíamos, 
con suerte, agarrar a dios desprevenido:

ahora no queda sino esperar su réplica.


THE QUAKE

From the crotch of the mountain,
from one of its forgotten folds,
from a deep wound of mercury and water
the wail arises.

Columns of fire wrestle
between mud and volcanic rock,
and a sudden change of position
rocks the old stone ship
stranded in the middle of the lake.

Spasms seek the open sky,
exhalation of a muffled cry
into the cloudy sunspace.

It’s the vibration of the underworld
rebelled against itself,
and against the useless black ether.

There is trembling and sweating,
xoloizcuintles* raise the ears
attentive to the tremor climbing
from the blind knot that unties
hills and plates.

As giddy insects
we move shallow-minded
circling over our fragile dish.

Then we seek refuge and the children,
we pale and begin to understand
the futility of prayers and supplications when we thought, 
hopefully, to catch an unsuspecting god:

now we can only wait for his reply.

*Xoloizcuintle= mexican bald dog


lunes, 19 de mayo de 2014

Poema LA OBRA MAESTRA/ THE MASTERPIECE



LA OBRA MAESTRA

Un artista está inquieto frente a una pintura.
Le duele abandonarla dejándola inconclusa,
pues esperaba dar más de sí.
Sin embargo, sabe que sus brillos fulgen 
siglos por delante en la dirección correcta:
un hilo dorado atraviesa su estudio.

Exacto azar repartirá asimétrico la Fortuna.
El hombre tendrá una sola muerte
y asomará fantasmal en el tiempo,
desvaneciéndose entre las plastas.
Su obra en cambio, pasará vicisitudes extraordinarias.
Será vendida y olvidada largo tiempo en algún desván
luego será robada falsificada recuperada 
copiada dañada restaurada
heredada denostada incomprendida
exhibida admirada.

Él sólo intuye que se le va de las manos
y quiere despedirse de ella acariciándola.
Toma distancia, 
toma un trago;
la toca desnuda por última vez.
Le percibe aromas de eternidad
y lo llena una nostalgia de cuerpo entero:
le duele lo injusto 
de un viaje al que no es invitado.


THE MASTERPIECE 
An artist is restless facing a painting. 
It hurts him giving up and left it unfinished 
as he expected to give more of himself. 
However, he knows that its brightness shines 
centuries ahead in the right direction: 
a golden thread is crossing his study. 

Exact randomness will distribute asymmetric Fortune. 
The man will have only one death 
and spectral he will peer out in time, 
fading between the lumps. 
His piece instead will spend extraordinary vicissitudes. 
It will be sold and forgotten long in some attic 
then it will be falsified stolen recovered 
copied restored damaged 
inherited insulted misunderstood 
exhibited admired. 

He senses this is getting out of his hands 
and wants to say goodbye by caressing her. 
He distances himself, 
he takes a drink; 
he touches her nakedness for the last time. 
He perceives fragrances of everlasting in her 
filled with a full-length longing: 
it hurts him the injustice 
of a trip to which he has not been invited.



jueves, 8 de mayo de 2014

Noche de Open-Mic en Queens


Fui invitado por mi amigo el poeta norteamericano Gordon Gilbert a una sesión de Open-Mic (Micrófono Abierto, en español) en el barrio de Queens de la Ciudad de Nueva York.

Lo que hasta hace unos años era una zona de bodegas industriales se ha transformado en una zona de comercios y viviendas que aprovechan la estructura de los edificios originales. Una cafetería de techos altísimos ubicada a la mitad de una amplia avenida, sirve una vez a la semana como lugar de encuentro para una comunidad de artistas emergentes locales. Este esquema se repite todos los días en varios sitios esparcidos por toda la ciudad.

Materialmente se requiere de muy poco, además del espacio reservado: un par de bocinas y micrófonos de pedestal, y una consola de sonido. La cafetería se beneficia de la venta de bebidas y bocadillos, en lo que antes del acuerdo con los organizadores del Open-Mic quizás hubiese sido una noche de bajos ingresos.

La cita era a las 7pm, y desde poco antes empezaron a llegar los artistas para ocupar sus lugares entre un público conformado por ellos mismos, algunos amigos y hasta una incipiente legión de seguidores. De manera previa cada uno se había registrado en línea. Para esta sesión hubo treinta participaciones disponibles, que se agotaron en una semana. El costo por inscribirse era de 7 dólares, que se podían pagar por internet, o bien en efectivo al llegar: la lista ya estaba impresa y completa. Cada presentación tenía un tiempo límite de seis minutos.   

La maestra de ceremonias, parte del equipo organizador formado por tres personas, dio comienzo a la sesión interpretando al piano tres extraordinarias piezas compuestas por ella misma, cantándolas en un estilo desenfadado, pleno de humor. 

Si el inicio fue sorprendente, lo que siguió durante cuatro horas más fue una muestra contundente del talento artístico neoyorkino, reunido por una noche mediante una estrategia profesional de apoyo recíproco. 

Artistas de todas las edades, géneros, razas, vestimentas, creencias y tendencias (aunque la mayoría, sí, jóvenes de 20 a 35 años) -todos aspirantes a un lugar en la "escena"- se presentaron uno tras otro actuando, aplaudiendo y festejando sucesivamente las actuaciones de los demás.

Escuchamos trovadores y compositores de voces excepcionales acompañados sólo por su guitarra (jazz, country, rock); comediantes en la mejor tradición del inteligentísimo stand-up norteamericano; una chica de ascendencia oriental que cantó y bailó al estilo de Kelly Clarkson con una pista probablemente elaborada por ella misma; una cantante afroamericana sensacional que no requirió del micrófono, acompañada al piano por un muchacho, interpretando piezas de su autoría como salidas de un musical de Broadway.

Y por supuesto los poetas. La palabra bien dicha es algo muy respetado en los Estados Unidos, cualquier estudiante tiene en la memoria algunos de los mejores poemas en lengua inglesa. La poesía es celebrada y en Nueva York sobre todo, hay una tradición literaria con una decidida vocación liberal, que ha sido instrumento y protagonista de los grandes hitos norteamericanos: libros, discursos, manifiestos, canciones, investiduras presidenciales, por mencionar algunos.

Las participaciones de los poetas en estas sesiones de Open-Mic, tal vez por razones culturales -a diferencia de nuestra ceremoniosa tradición hispánica- están despojadas de solemnidad, y los escritores tienen sobre sí la responsabilidad adicional de entretener. Es en este contexto que las lecturas tienen un fuerte componente físico: modulaciones de voz, movimientos corporales, interacción con el público, bromas, fraseo rítmico ("rapeo"). Es decir, el poeta debe aquí dramatizar y hasta cantar el poema, hacerlo interesante independientemente de sus valores literarios.

Esa noche escuchamos la voz profunda y los poemas vitales de nuestro amigo Gordon Gilbert, así como la diáfana expresión literaria de Valerie G. Keane, entre otros escritores. 

Adicionalmente al altísimo nivel de los participantes -casi todos pasarían sin problemas como profesionales- quiero señalar algo que llamó mi atención: el respeto de todos para cada uno de ellos, que fueron escuchados con detenimiento y aplaudidos sin excepción, haciendo que los artistas se sintieran en confianza para desplegar lo mejor de sus habilidades.

Eran las diez de la noche y el micrófono seguía abierto. A esa hora sólo unos cuantos se habían retirado, la mayoría seguíamos ahí, atentos, escuchando. Los murmullos eran de satisfacción. Nunca vi a nadie codear maliciosamente a otro ni hacer un mal comentario. La gente seguía llegando. 

Si es que existe, aquí tienen el secreto del éxito. Impresionante.




El poeta Gordon Gilbert leyendo